1 UNIVERSIDAD ESTATAL DE BOLÍVAR Facultad de Jurisprudencia, Ciencias Sociales y Políticas Carrera de Sociología Trabajo de Integración Curricular modalidad Proyecto de Investigación previo a la obtención del Título en Licenciada en Sociología TÍTULO LA CONSTRUCCIÓN SUBJETIVA DEL AMOR ROMÁNTICO EN LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN MUJERES ESTUDIANTES DE LA CARRERA DE SOCIOLOGÍA EN EL PERIODO ACADÉMICO MAYO/SEPTIEMBRE 2023. . Autora: Angye Carelis Cabrera Carrera Tutor: Lic. José Luis Domínguez Caiza, MSg. GUARANDA – ECUADOR 2025 2 ii. Página de la declaración de autoría Yo, Lcdo.- José Luis Domínguez, portador de la cedula N° 0201393659 con en mi calidad de Tutor del Proyecto de investigación, modalidad de práctica, contemplado en la Malla Curricular de la Carrera de Sociología de la Facultad de Jurisprudencia, Ciencias Sociales y Políticas. Designado mediante resolución dictada por el Honorable Consejo Directivo, bajo juramente CERTIFICO: que, la Srta. Angye Carelis Cabrera Carrera estudiante de la carrera antes mencionada. Ha cumplido con la elaboración del Proyecto de Investigación de carácter profesional previo al desarrollo del trabajo de Integración Curricular para la obtener el título de Licenciada en Sociología: LA CONSTRUCCIÓN SUBJETIVA DEL AMOR ROMÁNTICO EN LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN MUJERES ESTUDIANTES DE LA CARRERA DE SOCIOLOGÍA EN EL PERIODO ACADÉMICO MAYO/SEPTIEMBRE 2023. Habiendo trabajado conjuntamente en el desarrollo de este documento, constatando de esta manera, que este proyecto es de autoría de la estudiante antes mencionada, por lo cual doy fe, apruebo y certifico todo lo antes mencionado. Es todo lo cuanto puedo manifestar en honor a la verdad, facultando al interesado hacer uso del presente documento en los trámites académico, al igual que, una vez emitido éste se autoriza presentación de investigación a las diversas instancias correspondientes. 3 iii. Página de la declaración juramentada/cesión de reproducción 4 4 v. Reporte de similitud de TURNITIN 5 vi. Dedicatoria Este trabajo investigativo, primero dedico a Dios, por ser mi guía y luz en cada uno de mis pasos, por regalarme fuerza en los momentos de debilidad y esperanza en medio de las dificultades. Dedico con todo mi corazón a mi madre, pues esta tesis es una contribución a la asistencia, paciencia y comprensión que ha brindado a lo largo de este recorrido y trayecto académico, además, por su apoyo incondicional, este logro es nuestra madre mía. 6 vi. Agradecimiento Agradeciendo a Dios por sus bendiciones y guiarme a tomar decisiones que me han llevado hasta aquí, existen personas importantes que, con esfuerzo, dedicación, trabajo y mucho amor han confiado en mi para lograr este proceso. Mamá estoy agradecida eternamente por tu apoyo constante en cada etapa de mi vida, gracias, por tus sacrificios silenciosos y por enseñarme con tu ejemplo el verdadero significado de la perseverancia. Este logro no es solo mío, también es tuyo, porque cada paso que doy lleva impreso todo lo que me has dado. A mi hermana, quien ha sido un pilar fundamental en este proceso. Gracias por, tus palabras de ánimo en los momentos difíciles, tu paciencia y tu confianza en mí. Tu apoyo ha sido una inspiración constante y un recordatorio de que nunca estuve sola en este camino. A mi tutor de tesis, por su guía dedicación y orientación académica que enriquecieron enormemente este trabajo. A todos mis profesores, quienes con sus enseñanzas y compromiso contribuyeron a mi formación académica. A cada uno de ustedes, gracias por ser parte esencial de este logro. 7 vii. Índices (índice general, índice de tablas e índice de figuras) ii. Página de la declaración de autoría ........................................................................................ 2 iii. Página de la declaración juramentada/cesión de reproducción ............................................. 3 v. Reporte de similitud de TURNITIN....................................................................................... 4 vi. Dedicatoria ............................................................................................................................ 5 vi. Agradecimiento ..................................................................................................................... 6 vii. Índices (índice general, índice de tablas e índice de figuras) ............................................... 7 Índice de tablas ................................................................................................................................. 10 Índice de gráficos............................................................................................................................... 11 Capítulo I: Problema ................................................................................................................ 12 1. Título .............................................................................................................................................. 12 1.1 Resumen – Abstract .................................................................................................................... 13 1.1.1 Abstract ................................................................................................................................ 14 1.2 Introducción ................................................................................................................................ 15 1.3 Planteamiento del Problema ....................................................................................................... 17 1.4 Formulación del problema .......................................................................................................... 20 1.5 Hipótesis ................................................................................................................................... 21 1.6 Variables ...................................................................................................................................... 21 1.6.1 Variable Independiente ........................................................................................................ 21 1.6.2 Variable Dependiente ........................................................................................................... 21 1.7. Objetivos .................................................................................................................................... 22 1.7.1 Objetivo General .................................................................................................................. 22 1.7.2 Objetivos Específicos ............................................................................................................ 22 1.8 Justificación ................................................................................................................................. 23 CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO ..................................................................................... 25 2.1 Marco Histórico. .......................................................................................................................... 25 2.1.1 Origen del amor romántico .................................................................................................. 25 2.1.2 Evolución de los roles de género .......................................................................................... 27 2.1.3 Historia del concepto de violencia de género y su reconocimiento social .......................... 29 2.1.4 Transformaciones en las relaciones amorosas en contextos educativos y universitarios ... 31 2.1.5 Mitos del amor romántico en la historia de los medios y la cultura popular ...................... 32 2.2 Marco Teórico ............................................................................................................................. 35 2.2.1. Teoría de la fragilidad de los vínculos amorosos en la modernidad líquida. ...................... 35 2.2.2 Teorías triangular del amor .................................................................................................. 37 8 2.2.3 Teoría de la construcción social del amor romántico .......................................................... 38 2.2.4 Violencia de género .............................................................................................................. 41 2.2.4.1 Perspectiva de género. ...................................................................................... 43 2.2.4.2 Violencia de género en la pareja. ..................................................................... 46 2.2.4.3 Tipos de violencia de género. ........................................................................... 49 2.2.5 Sociología de las emociones. .............................................................................. 52 2.2.6 El amor confluente y las nuevas formas de pareja .............................................. 54 2.2.6 La acción social. .................................................................................................. 57 2.2.7 Violencia simbólica ............................................................................................. 59 2.2.8 Las relaciones amorosas ....................................................................................................... 62 2.2.8.1 Tipos de relaciones amorosas ........................................................................... 64 2.3 Marco Legal ................................................................................................................................. 65 2.3.1 Constitución de la República del Ecuador ............................................................................ 66 2.3.2. Ley orgánica integral para prevenir y erradicar la violencia ............................................... 68 2.3.3 Reglamento Ley Orgánica de Educación Superior (LOES) (SENESCYT) ................................. 68 CAPÍTULO III – METODOLOGÍA........................................................................................ 70 3.1 Método de la investigación ......................................................................................................... 70 3.1.1 Método cuantitativo............................................................................................................. 70 3.2 Tipo de Investigación ................................................................................................................... 70 3.2.1 Investigación descriptiva ...................................................................................................... 70 3.2.2 Investigacion bibliográfica .................................................................................................... 71 3.2.3 Investigación analítica .......................................................................................................... 71 3.3 Técnicas e instrumentos de investigación ................................................................................... 72 3.3.1 Encuesta ............................................................................................................................... 72 3.3.2 Cuestionario ......................................................................................................................... 72 3.4 Criterio de inclusión y criterio de exclusión ................................................................................ 73 3.4.1 Criterios de inclusión ............................................................................................................ 73 3.4.2 Criterios de exclusión ........................................................................................................... 73 3.5 Población y muestra .................................................................................................................... 74 3.6 Localización geográfica del estudio ............................................................................................. 75 CAPÍTULO IV – RESULTADOS Y DISCUSIÓN ................................................................. 76 4.1 Resultados ................................................................................................................................... 76 4.2 Discusión...................................................................................................................................... 98 CAPÍTULO V – CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES ......................................... 100 5.1 Conclusiones .............................................................................................................................. 100 5.2 Recomendaciones ..................................................................................................................... 101 9 BIBLIOGRAFÍA .................................................................................................................... 102 ANEXOS ................................................................................................................................ 111 Anexo 1.- Encuesta realizada a mujeres sobre violencia de genero ............................................... 111 Anexo 2.- Encuesta sobre construcción de amor romántico .......................................................... 111 Anexo 3.- Formato de encuesta realizada a mujeres de la carrera de sociología ....................... 112 10 Índice de tablas Tabla 1.- Edad ........................................................................................................................ 76 Tabla 2.- Relación de pareja .................................................................................................. 77 Tabla 3.- Celos señal de amor ............................................................................................... 78 Tabla 4- El amor verdadero todo lo perdona. ..................................................................... 79 Tabla 5.- Normal que en una relación exista control .......................................................... 80 Tabla 6.- Ha justificado celos como muestra de amor ........................................................ 81 Tabla 7.- Ha experimentado conductas violentas ................................................................ 82 Tabla 8.- Creencias de relaciones de poder.......................................................................... 83 Tabla 9.- Hay que aguantar cosas, para funcione una relación ......................................... 84 Tabla 10.- Cambios para prevenir relaciones violentas ...................................................... 85 Tabla 11.- Mujeres identifican señales de violencia de género .......................................... 86 Tabla 12.- Brindar apoyo económico, tiene derecho a maltratar ...................................... 87 Tabla 13.- Como debe ser tener pareja ................................................................................ 88 Tabla 14.- Relaciones de pareja duran menos ..................................................................... 89 Tabla 15.- Patrones de violencia se repiten en hijos ............................................................ 90 Tabla 16.- Normal que pareja pida dejar amistades........................................................... 91 Tabla 17.- Sin ti no soy nada, tú eres mi todo ...................................................................... 92 Tabla 18.- Películas influyen en entender el amor .............................................................. 93 Tabla 19.- Entorno cultural a influido en relaciones de pareja ......................................... 94 Tabla 20.- Pareja revisa teléfono sin permiso ...................................................................... 95 Tabla 21.- Es normal discutir en una relación..................................................................... 96 Tabla 22.- Mensaje que recibió en su infancia ..................................................................... 97 11 Índice de gráficos Gráfico 1.- Edad ..................................................................................................................... 76 Gráfico 2.- Relación de pareja .............................................................................................. 77 Gráfico 3.- Celos señal de amor ............................................................................................ 78 Gráfico 4.- El amor verdadero todo lo perdona .................................................................. 79 Gráfico 5.- Normal que en una relación exista control ....................................................... 80 Gráfico 6.- Ha justificado celos como muestra de amor ..................................................... 81 Gráfico 7.- Ha experimentado conductas violentas ............................................................. 82 Gráfico 8.- Creencias de relaciones de poder ...................................................................... 83 Gráfico 9.- Hay que aguantar cosas, para funcione una relación ...................................... 84 Gráfico 10.- Cambios para prevenir relaciones violentas .................................................. 85 Gráfico 11.- Mujeres identifican señales de violencia de género ....................................... 86 Gráfico 12.- Brindar apoyo económico, tiene derecho a maltratar ................................... 87 Gráfico 13.- Como debe ser tener pareja ............................................................................. 88 Gráfico 14.- Relaciones de pareja duran menos .................................................................. 89 Gráfico 15.-Patrones de violencia se repite en hijos ............................................................ 90 Gráfico 16.- Normal que pareja pida dejar amistades ....................................................... 91 Gráfico 17.- Sin ti no soy nada, tú eres mi todo ................................................................... 92 Gráfico 18.- Películas influye en entender el amor ............................................................. 93 Gráfico 19.- Entorno religioso a influido en relaciones de pareja ..................................... 94 Gráfico 20.- Pareja revisa teléfono sin permiso ................................................................... 95 Gráfico 21.- Es normal discutir en una relación ................................................................. 96 Gráfico 22.- Mensaje que recibió en su infancia ................................................................. 97 12 Capítulo I: Problema 1. Título LA CONSTRUCCIÓN SUBJETIVA DEL AMOR ROMÁNTICO EN LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN MUJERES ESTUDIANTES DE LA CARRERA DE SOCIOLOGÍA EN EL PERIODO ACADÉMICO MAYO/SEPTIEMBRE 2023. 13 1.1 Resumen – Abstract En el presente trabajo de investigación se analizará la construcción subjetiva del amor romántico como un tipo de amor que, al encontrarse enfatizado en ciertas ideologías, genera violencia en las relaciones. Dicho de esta forma, el objetivo primordial de la indagación es analizar la edificación subjetiva del afecto sentimental en mujeres de la carrera de sociología, en relación con la percepción y experiencias de violencia de genero durante el periodo académico Mayo – septiembre 2023. Cabe resaltar que la pasión sensible funciona como doctrina didáctica que configura destrezas personales o sociales y forma parte de la construcción de las relaciones de género, donde se busca explorar el amor romántico basado en principios capitalistas que ayuda a comprender la violencia simbólica que experimentan las mujeres en sus relaciones. En este contexto, para ejecutar de forma adecuada la investigación, se empleará una metodología cuantitativa, el cual permite analizar de manera objetiva y precisa los datos recopilados a través de la técnica e instrumento estructurado. Este enfoque se centra en la recolección de información numérica y en el uso de las técnicas estadísticas para identificar los esquemas, directrices y relaciones significativas, asimismo, se aplicarán encuestas con preguntas cerradas que serán dirigidas a la muestra calculada cuyo fin es obtener datos confiables y extensivos sobre las creencias, percepciones y actitudes relacionadas con los mitos y estructuras del amor romántico. Palabras claves: Amor romántico, violencia de género, mitos, estructuras, ideologías patriarcales. 14 1.1.1 Abstract This research paper will analyze the subjective construction of romantic love as a type of love that, when emphasized in certain ideologies, generates violence in relationships. Put this way, the primary objective of the investigation is to analyze the subjective construction of sentimental affection in female sociology students in relation to their perception and experiences of gender violence during the academic period from May to September 2023. It should be noted that sensitive passion functions as a didactic doctrine that shapes personal or social skills and forms part of the construction of gender relations, where the aim is to explore romantic love based on capitalist principles, which helps to understand the symbolic violence experienced by women in their relationships. In this context, in order to properly conduct the research, a quantitative methodology will be used, which allows for objective and accurate analysis of the data collected through structured techniques and instruments. This approach focuses on the collection of numerical information and the use of statistical techniques to identify patterns, trends, and significant relationships between variables. Likewise, surveys with closed-ended questions will be administered to the calculated sample in order to obtain reliable and extensive data on beliefs, perceptions, and attitudes related to the myths and structures of romantic love. Keywords: Romantic love, gender violence, myths, structures, patriarchal ideologies. 15 1.2 Introducción La construcción subjetiva del amor romántico influye de manera significativa en la vivencia y normalización de la violencia de género, principalmente en argumentos en el que los imaginarios formativos y sociales moldean las expectativas afectivas. Desde la perspectiva de la teoría sociológica de Herbert, las relaciones interpersonales y los significados que las personas atribuyen al amor se construyen a través de la interacción social, lo que implica que las invenciones y modelos del amor afectivo pueden internalizarse desde la adolescencia y la juventud. En el caso de las mujeres estudiantes de Sociología, estas construcciones subjetivas no solo influyen en cómo perciben el amor y la pareja, sino también en cómo interpretan y toleran conductas de control, celos o violencia en sus relaciones, evidenciando la intersección entre socialización, cultura afectiva y desigualdad de género, en la etapa estudiantil correspondiente a mayo-septiembre de 2023. En el capítulo I, se abordó el problema que motiva esta investigación, destacando la urgencia de comprender cómo las nociones de amor romántico pueden influir en la tolerancia o normalización de violencia de género, especialmente entre mujeres estudiantes de Sociología quienes poseen una formación analítica y crítica en torno a las dinámicas sociales. El capítulo II presenta el marco teórico que se explora conceptos clave como el amor romántico, violencia y socialización de género, donde, se analice teorías sociológicas, feministas, y psicológicas que proyectan luz sobre conexiones entre estas áreas, proporcionando una base sólida para el análisis y la interpretación de los resultados. El capítulo III detalla la metodología, desde un enfoque cuantitativo, cuyo fin es analizar el tema de estudio a partir de la encuesta para la recopilación de datos e información, además, 16 con la encuesta implica la recopilación sistemática de datos mediante preguntas directas, donde su enfoque es adquirir respuestas y conclusiones sobre la construcción subjetiva del amor romántico en la violencia de género en mujeres estudiantes. En cuanto, a la sección IV se exhiben las averiguaciones que se han obtenido a partir del estudio de las encuestas, es decir, se exploraron los distintos acuerdos que las participantes construyen y experimentan referente al cariño romántico de la relación con violencia de género, así como su construcción subjetiva en mujeres alumnas de la carrera de sociología. Finalmente, el apartado V indica las conclusiones y recomendaciones derivadas de este estudio, las cuales son la fuente del hallazgo final y se centran en posibles estrategias de intervención y conciencia que podrían contribuir a desafiar las nociones tradicionales de amor romántico que podrían contribuir a la perpetuación de la violencia de género. En conjunto, esta investigación permite generar un análisis en relación a intimidación del sexo femenino y masculino enraizada a la construcción subjetiva del amor romántico en alumnas de Sociología, brindando perspectivas valiosas para indagar este problema desde un enfoque más informado y empático. 17 1.3 Planteamiento del Problema La violencia de género constituye un problema que afecta a mujeres en todo el mundo, sin embargo, sus manifestaciones pueden variar según el contexto cultural, social y político de cada país. Ante ello, diversas investigaciones han abordado esta problemática en diferentes regiones, aunque es fundamental destacar que no se trata de una realidad exclusiva de ciertos lugares, sino de un fenómeno presente en múltiples sociedades. En España, se ha demostrado que desafíos entre hombre y mujer resulta un problema difícil, ya que varios estudios han analizado cómo los ideales románticos influyen en cualidades y actuaciones de las mujeres jóvenes, lo que contribuye a reforzar los patrones violentos. Del mismo modo, en Estados Unidos, este tipo de violencia es habitual en los campos universitarios, donde se han realizado investigaciones para examinar la relación entre las creencias románticas idealizadas y la dinámica de las relaciones violentas entre los estudiantes. Además, la violencia de género ha sido también relevante en otros estudios y en México se ha examinado cómo los patrones del amor romántico pueden normalizar la violencia de pareja entre mujeres estudiantes, su vez, en India, se destacan los conceptos culturales afincados al amor romántico que perpetran el ímpetu y desigualdad en mujeres estudiantes. (Aguirre y Caisatoa, 2022, p. 19). Es decir, como lo señala la autora, este tipo de crimen de clase resulta ser un inconveniente donde existen desigualdades organizadas, normas culturales y estereotipos de género. Asimismo, en 2021, sobre las estudiantes mujeres en Ecuador, es relevante una relación con la violencia de género, constituida desde el amor romántico subjetivo, donde se entiende, como las ideas, creencias y expectativas individuales y culturales acerca del amor romántico que una persona tiene, tales ideas son variables según su cultura, educación, experiencias personales y otros factores, en correlación con la reconstrucción del apego sentimental. 18 En este contexto, en Ecuador, se ha presentado una construcción idealizada del amor romántico, lo que puede resultar perpetuo la distinción del hombre con la mujer, y, en mayoría de los casos, violencia, Aguirre y Caisatoa (2022) describen culturalmente que, durante años, los ecuatorianos transmitieron entre sí y entre las generaciones ideales y conceptos ficticios de relaciones entre parejas o noviazgo. De acuerdo con la historia de la vida de Ecuador, existe una tendencia en que se percibe como un suceso aislado y no como un problema social, por lo tanto, no toda señorita que es afectada de violencia tiene la oportunidad de denunciar o de exigir castigo para la persona. Por lo tanto, el mito del amor romántico parte de una construcción social que, a través de difusión en creencias y valores, impone un modelo de amor basado en la ideología de la masculinidad, y permite así una gran extensión del mito del amor, así los adolescentes y adultos jóvenes, dada su etapa de desarrollo, son más propensos a creer en el amor perfecto. (Aguirre y Caisatoa, 2022). Siendo, importante analizar la reconstrucción personal del apego sentimental en relación con maltrato de pareja en jóvenes estudiantes de la carrera de sociología por ser una problemática relevante y compleja. Dado que el amor romántico es un constructo cultural que puede influir en las relaciones interpersonales, incluyendo noviazgos, amoríos o cortejos, y puede tener implicaciones en la violencia de género. De tal forma, es posible que algunas mujeres estudiantes de sociología hayan internalizado estas construcciones sociales y mantengan creencias arraigadas sobre el amor romántico que las hagan más propensas a tolerar o justificar comportamientos violentos por parte de sus parejas. Estas creencias pueden incluir ideas de que el amor implica sacrificio, sufrimiento o que la violencia es muestra de pasión y deseo. Sin embargo, es importante tomar en cuenta este inconveniente desde un punto de vista de género a fin de fomentar una educación que cuestione 19 los estereotipos y normas de género, la Universidad Estatal de Bolívar podría implementar programas de sensibilización y capacitación que promuevan relaciones basadas en el respeto mutuo, la igualdad de género y la no violencia. Además, es fundamental proponer sustento y recursos a las damas que disfrutan y experimentan maltrato en pareja, adentro o fuera del campo universitario, donde incluya servicios, grupos de apoyo y políticas institucionales que aborden la violencia de género promuevan seguridad y satisfacción de todos los estudiantes. La construcción subjetiva del amor en relación de género en mujeres estudiantes es un tema relevante, pues es importante abordar este problema desde una perspectiva cultural sensible, a fin de fomentar relaciones desde la obediencia, igualdad y no violencia dentro de instituciones educativas de educación superior. La cimentación personal del afecto sensible en mujeres estudiantes de Sociología puede convertirse en un integrante que contribuye a la normalización de la violencia de género. En muchos casos, estereotipos inscritos al apego sensitivo como símbolo de sacrificio, sumisión exaltada o abstracción dual generan vínculos desiguales que invisibilizan formas de control, celos y dominación. En el contexto académico, estas presentaciones se entrelazan con la formación social y cultural de las estudiantes, a pesar de tener acceso a herramientas críticas de análisis, pueden reproducir patrones que legitiman relaciones de poder desiguales. Durante el periodo académico mayo-septiembre 2023, se observa que las construcciones subjetivas influyen en la forma en que las estudiantes perciben y viven la violencia de género, muchas veces restando sus expresiones psicológicas y simbólicas. Esto genera un inconveniente que no solo inquieta la satisfacción personal y académico, sino que reproduce dinámicas de desigualdad al interior y fuera del ámbito universitario. Así, el análisis de esta realidad permite evidenciar la necesidad de desmitificar el amor romántico, promoviendo relaciones basadas en 20 equidad, autonomía y reconocimiento mutuo como estrategias de prevención de la violencia de género. Al mismo tiempo, en sociedades actuales, los estereotipos sociales y culturales siguen ejerciendo una influencia en la edificación subjetiva del del apego romántico, cuyos estereotipos están ligados a mitos de amor idealizado, en la subordinación de la mujer y gestiones de vigilancia y celos, como expresiones de afecto. En este sentido, tales concepciones no solo distorsionan la vivencia de amoríos de pareja, sino que contribuyen a la reproducción de una intimidación entre hombre o mujer en distintos contextos educativos y sociales. Se ha observado que las indicaciones tradicionales del amor romántico siguen existiendo entre las estudiantes de sociología en entornos académicos, a pesar de la formación crítica que forma parte de esta disciplina. Esto podría conducir a la normalización de dinámicas violentas, esto pone de relieve una desconexión entre conocimiento científico y experiencias emocionales de los estudiantes, al provocar roces entre discurso académico y conductas cotidianas. La situación se complejiza durante el periodo académico, donde las jóvenes enfrentan no solo las exigencias académicas, sino la presión social de ajustarse a determinados patrones culturales en sus relaciones afectivas. Ante esto, resulta pertinente cuestionarse: ¿influyen los estereotipos culturales y sociales en la interpretación subjetiva del amor romántico y en la vivencia de la violencia de género en mujeres estudiantes de la carrera de Sociología? 1.4 Formulación del problema ¿Actúan los estereotipos culturales y sociales en la interpretación subjetiva del amor romántico y en la vivencia de la violencia de género en mujeres estudiantes de la carrera de Sociología durante el periodo académico mayo-septiembre 2023? 21 1.5 Hipótesis La interpretación subjetiva del amor afectivo en señoritas estudiantes de la carrera de Sociología actúa por estereotipos culturales y sociales que contribuyen a la normalización de conductas asociadas a la intimidación de género, y justifican los amoríos apoyados en la vigilancia, la posesión y los celos. 1.6 Variables 1.6.1 Variable Independiente Construcción subjetiva de amor romántico 1.6.2 Variable Dependiente Violencia de género en mujeres| 22 1.7. Objetivos 1.7.1 Objetivo General Investigar las causas que inciden la construcción subjetiva del amor romántico en contextos de violencia de género con el propósito de lograr una comprensión sobre como las construcciones reproducen y sostienen relaciones violentas en mujeres estudiantes de la Carrera de Sociología periodo mayo-septiembre 2023. 1.7.2 Objetivos Específicos • Analizar la relación entre la teoría del amor romántico y la violencia de género, con el propósito de comprender como ciertos discursos afectivos pueden normalizar prácticas de celos en relaciones de pareja. • Identificar los mitos y estructuras del amor romántico presentes en las experiencias cotidianas de señoritas alumnas de la carrera de Sociología, pueden favorecer a normalizar la violencia en las relaciones afectivas • Explorar las percepciones y experiencias de las estudiantes respecto a la violencia de género en sus relaciones de pareja, considerando factores emocionales, sociales y académicos. 23 1.8 Justificación El presente trabajo investigativo tiene la finalidad de analizar la construcción subjetiva del amor romántico en la violencia de género en mujeres alumnas de Sociología en el ciclo académico mayo/septiembre 2023, para entender de qué manera las ideas y dogmas del amor hacer figura en relaciones y pueden mantener comportamientos violentos. Siendo, esencial para prevenir la violencia de género, fomentar relaciones sanas y justas, y apoyar a las estudiantes a construir vínculos basados en el respeto y la igualdad. De tal manera, el amor romántico al ser un ideal creado por la sociedad, está ligado a conceptos como la posesión, el control y la dominación dentro de la pareja, ideas que reflejan expectativas y normas de género que se repiten en la sociedad y que pueden ser muy dañinas para las mujeres, ya que hacen que ciertas conductas abusivas se vean como normales o aceptables. En el caso de las estudiantes, estas percepciones pueden llevarlas a aceptar violencia física, emocional o sexual en sus relaciones, siendo importante aclarar que esta investigación no busca justificar ni minimizar ningún tipo de abuso, por el contrario, reconoce que el ímpetu dual es inaceptable y debe ser enfrentada por la sociedad. Este estudio, es significativo porque demuestra cuántas mujeres viven en condiciones violentas sin darse cuenta, misma que proporcionará las herramientas necesarias para hacerlo, siendo fundamental, comprender las ideas sobre amor y relaciones, con fi de desarrollar técnicas preventivas y educativas que fomenten la autonomía, la igualdad y una perspectiva crítica sobre las relaciones sentimentales. Por lo tanto, los jóvenes de la clase de sociología de la Universidad Estatal de Bolívar se beneficiarán del resultado adquirido, ya que pueden reconocer los comportamientos que afectan a sus relaciones con los demás y a su bienestar general. Además, esta investigación aportara al debate académico sobre como los imaginarios culturales influyen en la manifestación sexual y crónicas de poder dentro de los vínculos 24 afectivos. Al enfocarse en mujeres universitarias, más en estudiantes de Sociología, se busca mostrar ideas que no solo existen en la vida privada, sino que están presentes en los espacios educativos, ya que moldean el modo en como las jóvenes comprenden y manejan sus noviazgos sentimentales. También, gracias a este estudio se tendrá una base para futuras acciones comunitarias y políticas públicas que aborden desde una vista exhaustiva el tema de maltrato de pareja. Al visibilizar como las construcciones generales del amor influyen en estas problemáticas, se abre la puerta para que diferentes actores sociales, como las instituciones educativas, organizaciones y autoridades colaboren en la promoción de un saber de sumisión y equidad, beneficiando a todo individuo más allá del ámbito universitario 25 CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 2.1 Marco Histórico. 2.1.1 Origen del amor romántico El amor romántico no es una emoción natural ni universal, sino una construcción social que se desarrolla con el tiempo, en ciertos textos históricos, las relaciones afectivas y matrimoniales se basaban en intereses económicos, alianzas familiares o deberes religiosos. Como resultado, en sociedades como la antigua Grecia o Roma, el amor apasionado se veía con recelo y a menudo se separaba de la institución del matrimonio, pues el matrimonio se consideraba una decisión social, mientras que las pasiones románticas se consideraban privadas o incluso inmorales, donde el amor como razón legítima para formar una relación no ocupaba un lugar central en la vida social. Así como el auge del amor romántico se remonta a la Edad Media a través de la figura del amor cortés, es importante señalar que “en Europa no definimos el amor de la misma manera que en Asia, y, por supuesto, el amor en el siglo XXI no es el mismo que en la época XVII” (Cuetos, 2016, p. 5). Este ideal aparece en la literatura trovadoresca de la Europa del siglo XII, donde el caballero veneraba a una dama inalcanzable, noble y virtuosa. Aunque era una forma de amor idealizado, muchas veces no implicaba matrimonio, sino un vínculo platónico y lleno de sufrimiento, este modelo introdujo elementos como la entrega absoluta, el sacrificio por amor y la fusión emocional con el otro, que se convertirían en pilares del amor romántico en siglos posteriores. Se trataba de un amor profundamente jerárquico y masculino, basado en la subordinación femenina, dejando a la mujer por debajo del ego de un hombre en una relación afectiva y sentimental. 26 Es así como, en la Grecia Vieja observa que el ideal del amor es distinto, debido a que tiene una relación o alianza de desdicha imborrable y unida que se encaminan en la angustia y dolor de dos individuos que se ven engatusados por esta emoción que se cree amor” (Cuetos, 2016, p. 10). Y durante el Renacimiento y, más aún en la época XIX con el apogeo del romanticismo, el amor romántico se convirtió en una parte central del imaginario cultural europeo, por ende, la literatura, pintura y música comenzaron a exaltar la pasión amorosa como fuerza vital, irracional y sublime. De esta manera, este período marcó el paso del amor como tema literario a un deseo real para las relaciones humanas, donde, el amor se empezó a considerar como la base legítima del matrimonio, y surgió la idea de la media naranja, del amor único y eterno. Sin embargo, este nuevo modelo también consolidó mitos como el amor sufrido, el sacrificio total por la pareja y la posesividad como expresión de afecto. Con la llegada de la modernidad, el amor romántico se consolidó como un ideal hegemónico, transmitido por la educación, la religión, recursos tecnológicos o por los medios digitales. Cuetos (2016) alude este tipo de amor se presenta como natural y deseable, cuando reproduce series habituales de género y estructuras de poder. Ante lo cual, el amor romántico se enfatiza por ser un mecanismo de vigilancia sindical que legitima la desigualdad en las relaciones afectivas, al asociar la feminidad con la entrega, la pasividad o el sacrificio, mientras que atribuye a la masculinidad el rol de autoridad y dominio Por lo cual, las mujeres han sido históricamente educadas para amar desde la entrega, la dependencia emocional y la espera pasiva, lo que ha contribuido a normalizar formas de violencia simbólica o afectiva dentro de la pareja, a fin, de comprender el origen y la evolución del amor romántico siendo clave para analizar cómo este tema de amor, influye en la resistencia los amoríos heterogéneos y, en varios momentos, se vuelven forzadas. 27 2.1.2 Evolución de los roles de género En este apartado, este concepto ha estado presente desde las primeras formas de organización social, definiendo posibilidades y funciones asignadas a lo femenino y masculino, en las sociedades antiguas, especialmente en las estructuras patriarcales, se estableció una división sexual del trabajo: los hombres se vinculaban a lo público y productivo, mientras las mujeres se limitaban a lo doméstico y reproductivo. Por consiguiente, esta organización no era natural, sino el resultado de construcciones sociales sustentadas por creencias religiosas, políticas y culturales, donde a institucionalización de estos roles generó jerarquías de poder que perduran hasta la actualidad. Desde este enfoque, el género no solo es una condición fisiológica, más bien es una cimentación social que ha cambiado con el tiempo, por lo tanto, de acuerdo con Molina (2008) se conoce que: Desde la década de 1970 uno de las fuentes clave de la teoría feminista se enfoca en el concepto de género, donde se ha descubierto que es una herramienta analítica poderosa capaz de revelar corrientes sexistas que están ocultas en los textos de ciencias sociales y humanas, por esto la doctrina feminista se incorpora al tema de género como un aspecto de estudio, a fin de analizar la categoría en referencia a relaciones entre sexos, diferencias en los rasgos, roles sociales y sexuales entre hombres y mujeres. (p. 147) Ante lo mencionado, el patriarcado se consolidó como un modelo de sociedad en que la masculinidad se asociaba con la autoridad, razón y dominio, mientras que la feminidad con la obediencia, la emoción y el cuidado. Esta diferenciación se reforzó a partir de establecimientos tal como en un templo, familia y colegio, donde se transmitían normas sobre lo correcto para cada género, siendo las mujeres educadas para la sumisión y el sacrificio, más en el ámbito afectivo, mientras que los hombres eran formados para el liderazgo y control. Es decir, estas ideas se normalizaron en la vida cotidiana y se reflejaron en los noviazgos duales, alimentando estereotipos que sostenían la disconformidad, más en el ámbito afectivo, que entrevé una subordinación femenina y privilegio masculino. También, con el surgimiento 28 de los movimientos feministas, comenzaron a cuestionarse los índices cotidianos de género ya que las jóvenes o señoritas exigieron acceder a un proceso educativo, a la labor remunerada, a los derechos políticos y autonomía sobre sus cuerpos y decisiones. Donde, “este proceso generó evoluciones explicativas en las dinámicas familiares, laborales y afectivas, sin embargo, la resistencia cultural y estructural a estos cambios ha sido constante, y muchas formas de desigualdad persisten, en las relaciones íntimas” (Molina, 2008). Aunque se ha avanzado en derechos formales, los imaginarios tradicionales sobre el amor, la pareja y los roles dentro de ella siguen presentes en muchos sectores sociales. En la actualidad, los roles de género se encuentran en constante reconfiguración, sobre todo entre las nuevas generaciones, en la cual la resistencia cultural mantiene vigentes los imaginarios tradicionales sobre roles de pareja y amor. Pese a los avances, los mandatos de género tradicionales todavía influyen en las relaciones de pareja, muchas veces justificando comportamientos de control, celos o violencia. Sin embargo, la labor de los dos sexos esta siempre sobre “lo femenino pues definen con términos de sumisión ante la presencia fuerte del sexo masculino, existiendo una analogía de alteración viendo a la mujer como inferiores” (Molina, 2008, p. 150). Aún más en espacios universitarios, las mujeres jóvenes, pueden enfrentar contradicciones entre los discursos de igualdad y la reproducción de prácticas afectivas basadas en el amor romántico tradicional. En este sentido, aunque en las universidades se difundan discursos de igualdad, persiste la construcción simbólica de lo femenino como otro, ampliando una rigidez entre el ideal de equidad y la vigencia de prácticas afectivas que reproducen la subordinación femenina bajo la guía del afecto fantástico tradicional. En la cual, se comprende cómo crecen y se adaptan estos roles en contextos actuales siendo clave para prevenir maltrato entre hombres y mujeres, donde se requiere iniciar noviazgos más justos, igualitarios y conscientes. 29 2.1.3 Historia del concepto de violencia de género y su reconocimiento social La violencia de género, como se comprende hoy por hoy es una secuela de extenso avance histórico donde otras convenciones de amenaza frente a las señoritas fueron naturalizadas, invisibilizadas o legitimadas por estructuras patriarcales, por lo tanto, esta normalización dificultó el reconocimiento de intimidación en una relación dual o de pareja como un problema social y estructural, y no simplemente como hechos aislados. Sin embargo, este progreso de analizar maltrato en pareja se presenta más que “una manifestación en una resistencia, la cual permite conocer que la intimidación que sucede contra la mujer no es una cuestión fisiológica ni de hogar, sino es un devenir de clase” (Jaramillo, 2020, p. 179) Durante siglos, la violencia en el espacio hogareño fue apreciada como un asunto íntimo, ajeno a la intervención del Estado o de las instituciones públicas, en muchas culturas, las leyes incluso permitían al marido castigar a su esposa como parte de su autoridad familiar. Por lo tanto, se conoce que el concepto de maltrato o violencia de género a lo largo del tiempo se desarrolla constantemente puesto que: A inicios del año 70, su evolución ha formado parte del término con la violencia en contra de la mujer fortaleciendo los derechos humanos o entidades rectoras de la salud, donde dieron directrices y pautas para legalizar este término en muchos países, así como en Colombia, teniendo como entes a la Organización Mundial de la Salud, las Naciones Unidas y Convención de Belén do Pará Colombia. (Jaramillo, 2020, p. 179) Es así que, en los 60 y 70 con el surgimiento de la teoría feminista, durante el siglo XX, el concepto de violencia de género comenzó a tomar forma y visibilidad en el ámbito público. También, Jaramillo (2020) alude que las mujeres empezaron a denunciar de manera colectiva los abusos sufridos en residencias, entorno laboral y áreas públicas, surgiendo refugios para mujeres maltratadas, movimientos de denuncia como "Take Back the Night", y demandas por reformas legales que reconocieran la disconformidad estructural en las estructuras de domino o autoridad entre hombres y mujeres. 30 En 1993, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dio un paso decisivo al emitir la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, donde reconociendo formalmente que la intimidación contra lo femenino resulta ser una expresión de las relaciones de poder desiguales entre los sexos. Desde entonces, la noción de ímpetu de género se extendió para incluir no solo el perjuicio corporal, sino psíquico, sexual, financiero y simbólico, de esa forma, la violencia ya no se entendía como un acto individual, sino como una práctica socialmente aprendida y sostenida por normas culturales y estructuras de poder. A nivel regional, en América Latina se avanzó con materiales como la Convención de Belém do Pará (1994), que fortaleció el marco legal e impulsó esbozos estatales para notificar, castigar y suprimir la violencia de género. Sin embargo, el reconocimiento social de esta problemática sigue siendo un proceso en disputa y surgiendo una brecha entro lo cultural y normativo, cuya contradicción muestra políticas y leyes, aunque no sean necesarias, no son suficientes por sí solas si no se acompañan de transformaciones en imaginarios sociales, prácticas cotidianas y estructuras de poder que sostienen la violencia. Aunque existe mayor conciencia sobre el tema, persisten estigmas, discursos moderados y mitos que justifican o restan desafío, más en amoríos afectuosos marcadas por la idealización del amor romántico (Jaramillo, 2020). Por ello, es esencial seguir entreviendo esta problemática desde una perspectiva crítica y alteradora, en espacios como a universidad, donde las relaciones de pareja también pueden reproducir dinámicas violentas. De tal forma, la resistencia cultural, machismo arraigado y desigualdades estructurales continúan limitando el impacto real de efectos legales, pues apoya a transformar a violencia de genera en cuestión política. En este sentido, invita a reflexionar sobre la distancia entre el plano formal y el vivencial: los avances normativos pueden convertirse en logros simbólicos si no logran interpelar a la sociedad y transformar la vida de las mujeres en lo concreto. 31 2.1.4 Transformaciones en las relaciones amorosas en contextos educativos y universitarios A lo largo de la historia, las relaciones amorosas en contextos educativos han reflejado los cambios culturales, sociales y políticos de cada época, en el pasado, el amor en la juventud universitaria estaba regulado por normas morales estrictas, donde el noviazgo debía cumplir con expectativas familiares y sociales ligadas al matrimonio. Donde, las mujeres tenían un rol pasivo dentro de la vida afectiva, y los vínculos amorosos eran escasamente discutidos en el ámbito académico. De esta forma, las relaciones eran marcadas por estructuras patriarcales que establecían el control masculino y la dependencia femenina como parte de la relación, por lo cual: En el ámbito universitario, escolar y colegial los jóvenes tienen una idea clara, quienes se encuentra en un proceso avanzado de escoger una carrera, en cambio otros se dedican a buscar relaciones afectivas mostrando interés por tener una pareja, misma que dedica más tiempo y esfuerzo a ello, desde la convivencia y trato que recibe de su pareja, donde asume interés por un noviazgo. (Romo, 2008, p. 802). Con el surgimiento de los movimientos feministas, estudiantiles y de liberación sexual en el período XX, se de inicio a cuestionar un modelo tradicional del apego afectivo y rigidez de los lazos emocionales. En los espacios universitarios, las relaciones empezaron a concebirse desde una lógica más horizontal, basada en el diálogo, la autonomía y la búsqueda de placer compartido, en la cual, se evidencia que el cambio en las ideas afectivas está ligado tanto a tendencias sociales y tramas específicos que permiten o limitan su desarrollo. Asimismo, la transformación de vínculos afectivos no depende de cambios individuales o formas de socializar, sino cuestiona y desarticula estructuras de poder, por lo cual, los “adolescentes indagan entidad hacia dialogar, pasar el momento, distraerse y participar, esencialmente con los personajes del sexo opuesto” (Romo, 2008, p. 805). Sin embargo, estas transformaciones coexistieron con la firmeza de prácticas patriarcales y machistas que siguieron 32 reproduciéndose en la vida íntima de los estudiantes, muchas veces disfrazadas bajo discursos de libertad y normas culturales que se sigue reproduciendo en la desigualdad de la vida íntima. En la actualidad, las relaciones amorosas entre estudiantes se ven perversas por varios factores como “el acceso a la información, redes sociales, nuevas formas de comunicación, y tensiones entre tradición y modernidad, pese a que muchos jóvenes defienden relaciones más igualitarias, aún persisten prácticas de control, celos y violencia simbólica en el marco de relaciones modernas” (Romo, 2008). Por lo cual, las universidades, se convierten en escenarios donde se reproducen, pero también cuestionan, los mandatos afectivos impuestos por la cultura dominante. En este escenario, la construcción del amor en el contexto universitario ya no responde únicamente a estructuras familiares, sino también a procesos de subjetivación individuales e influencias mediáticas, sin embargo, “estas tensiones influyen directamente en sus decisiones, en la forma en que entienden el amor y en su exposición a dinámicas de violencia dentro de sus relaciones afectivas.” (Romo, 2008, p. 810). Es decir, las mujeres estudiantes, enfrentan una doble presión: por un lado, se exige autonomía y empoderamiento; por otro, siguen siendo afectadas por discursos tradicionales que idealizan el amor como sacrificio y entrega. 2.1.5 Mitos del amor romántico en la historia de los medios y la cultura popular A lo largo de la historia, los medios de comunicación y la cultura popular han desempeñado un papel clave en la difusión y consolidación de los mitos del amor romántico, entendidos como creencias socialmente construidas que idealizan el amor de pareja. Desde los relatos literarios del romanticismo europeo del siglo XIX hasta las telenovelas contemporáneas, estos discursos han promovido la imagen que el aprecio verdadero es insuperable, eterno y capaz a fin de superar cualquier obstáculo. 33 Pues este tipo de narrativa ha moldeado las aspiraciones emocionales de generaciones enteras, reforzando un modelo afectivo centrado en la fusión, la dependencia emocional y la entrega total a la otra persona, así desde la perspectiva de Pascual (2019) conoce que: La mitología del afecto sensible encuentra su razón de ser en otro mito, en la cual Platón en el Banquete relata la historia de seres duales, que reúnen características similares, dando origen a lo masculino con masculino, femenino con femenino, o femenino y masculino. Es decir, estos seres completos o duales en si mismos intentan invadir el monte olimpo cuando Zeus manifiesta que la ira de los dioses es fuerte, de esa forma, lanzo un rayo haciendo que cada individuo se dividiera en dos, una es mitad incompleta o castigadas eternamente para buscar su otra mitad. (p. 65) En el tiempo XX, con la expansión del cine y la televisión, los mitos del amor romántico se hicieron aún más accesibles y poderosos, Hollywood, consolidó arquetipos como el príncipe salvador y mujer sacrificada por amor, que normalizan relaciones asimétricas basadas en el rescate emocional y la subordinación femenina. Considerando, que los medios de comunicación masivos, contribuyeron a fortificar los mitos del cariño tierno, consolidando estereotipos que naturalizan noviazgos heterogéneos entre hombres y mujeres. Dicho de este modo, “la reproducción de audio y video, como medios de difusión han formado parte de un mecanismo centrado en la estratificación, misma que tiene un peso extenso en el ciclo de la niñez a la juventud.” (Pascual, s.f, p. 70). Es así como las comedias románticas reproducen una estructura narrativa que conduce a la unión de pareja, sin cuestionar los conflictos estructurales que puedan existir en la relación, misma que ayuda a comprender que la cultura mediática puede ser un instrumento de reproducción de desigualdades, incluso en contextos donde se promueve la emancipación afectiva. Así, los medios han contribuido a naturalizar relaciones basadas en la idealización, el vigilancia o inquietudes, presentándolos como signos del apego verdadero, pues el impacto de los medios funciona como un mecanismo silencioso de socialización de roles de género, donde la igualdad y autonomía siguen siendo retos a conquistar. Donde, se evidencia la transformación 34 de las relaciones afectivas requiere no solo cuestionar normas interpersonales, sino desconstruir representaciones culturales arraigadas que perpetúan desigualdades. Asimismo, la música popular ha sido un vehículo fundamental para reforzar estos mitos, las canciones de diversos géneros y épocas han repetido mensajes que glorifican el sufrimiento por amor, el abandono de la individualidad por la pareja o la dependencia afectiva como prueba de compromiso. Entonces, “los cuentos han persistido, pero han cambiado según los saberes, adaptándose a nuevas situaciones sindicales, financieras y políticas, que refuerzan el apoyo de un régimen imaginario y tradicional que fue creado como sustento” (Herrera, 2007, p. 46) Debido a esto, muchas letras idealizan el sufrimiento, defienden el abuso o propagan la idea de que no se puede sobrevivir sin esa persona, perpetuando patrones dañinos que los jóvenes absorben sin cuestionarlos. Debido a los discursos culturales comunes que moldean su representación de percibir el amor, la libertad y reciprocidad en las relaciones, estos mensajes poseen una huella directa en la manera que los sujetos piensan, en particular las mujeres, viven y comprenden sus vínculos emocionales. A pesar de la aparición de discursos más variados sobre el amor en la era digital, ya sea en páginas digitales o medios sociales que puede ser en YouTube, Instagram o TikTok siguen promoviendo ideas idealizadas del amor. Con el fin de ocultar los problemas reales y perpetuar el concepto del matrimonio ideal como objetivo vital, los influencers y los creadores de contenido reproducen imágenes de relaciones perfectas, tranquilas y apasionadas, sin duda los espacios digitales, lejos de cuestionar mitos románticos, a menudo funcionan como vehículos de reproducción cultural de la desigualdad afectiva y la idealización tóxica del amor. Según Herrera (2007), este signo inalcanzable conduce a la dependencia emocional, la frustración y, en rotundas situaciones, a la regulación de dinámicas violentas. Como resultado, la cultura popular es un ámbito crucial para examinar cómo los mitos del amor romántico 35 persisten y se mantienen vivos; subjetividad en personas y relaciones sentimentales, donde funciona como un espacio de reproducción de normas de género y de modelos afectivos desiguales, manteniendo vivas concepciones tradicionales del amor. 2.2 Marco Teórico 2.2.1. Teoría de la fragilidad de los vínculos amorosos en la modernidad líquida. En la sociedad resultante existe mucha indecisión por la apresurada rapidez de los cambios, debido a la debilidad de relaciones personales en diversos ámbitos, más en lo afectivo, ante una sociedad del mundo globalizado y los cambios que atribuye a la posición humana, “el amor se subraya como la fragilidad de las relaciones afectivas, que suscita miedo a formar relaciones duraderas, esto conlleva a no creer en el amor para siempre” (Castillo, 2022). Por ende, la fragilidad del vínculo afectivo contribuye a un vacío existencial, pues las relaciones pierden sentido y estabilidad, ampliando la sensación de inseguridad y soledad emocional. En este sentido, en la modernidad líquida, los vínculos amorosos se viven bajo la paradoja de querer relaciones significativas, pero al mismo tiempo evitar compromisos duraderos, lo que explica su fragilidad, donde predominan el miedo al compromiso y tendencia a usar y desechar relaciones cuando dejan de cumplir expectativas. En este contexto, el amor deja de pensarse como un lazo duradero y sólido, para convertirse en un vínculo líquido, es decir, cambiante, temporal y condicionado, esto genera inseguridad emocional, vínculos superficiales y constante tensión entre el deseo de conexión y temor a perder la libertad personal. Ante ello, la sociedad tardía “el estilo de amar resulta ser un suceso más, siendo esta experiencia una falacia de la percepción errónea del cariño; siendo pedestal actual que el ser humano llama amor, siendo confundido dicho apego con emociones, producto indudable de una necesidad del propio egoísmo actual” (Serrano, 2019). Esta falsa ilusión se alimenta con cada 36 intento fallido, indagando al hombre en una incapacidad aprendida de amar, pues el amor es una experiencia que vive y no puede ser de otra forma, que la persona busca explicaciones es imposible identificar razones o motivos del amor. Esta incapacidad proviene de la batalla constante con el amor y búsqueda de la novedad perpetua, en la que las personas intentan ignorar los principios fundamentales para aprender a amar, como aceptar la vida cotidiana y sus consecuencias o poner énfasis en lo contingente y lo ordinario. Por ende, el amor es un salto a la incertidumbre, cuán grande es la capacidad de amar, raro es encontrar esa capacidad de amar en las personas, donde, la sociedad del consumo no está preparada para el amor, ya que sin humildad y coraje no hay vía posible para el amor. Otro enfoque de innovación tardía en el apego sensitivo, para Velásquez, (2020) es que “las amoríos o noviazgos han dispuesto, el enfoque de sostener relaciones afectuosas: huyendo de la responsabilidad eterna, se difunde en el ambiente mutuo la sabiduría evasiva, pues no pretende consentir las adversidades de las relaciones amables” (p. 79). En este sentido, la fragilidad del vínculo afectivo en la sociedad, al indagar que se huye al compromiso, se pone en evidencia evitar relaciones de larga duración por miedo de perder autonomía o enfrentar los compromisos emocionales. De tal modo, hace reseña a un entorno social donde se prioriza lo inmediato y superficial antes de construir una relación duradera, además, la negativa en aceptar las dificultades en las relaciones amorosas muestra cómo el amor se concibe bajo una lógica de consumo: si algo no satisface de forma rápida, se reemplaza en lugar de repararlo o fortalecerlo. En este sentido, el análisis sugiere que el amor líquido se caracteriza por la inestabilidad y la evasión, lo cual termina debilitando la capacidad de sostener vínculos sólidos y profundos en el tiempo. Vespucci, (2006) indaga que el apego tardío es “la unión al medio del ser humano moderno: por amor, sexualidad, amistad, solidaridad, relaciones familiares, estos vínculos van 37 quedando presos de una lógica social que separa instituciones instituidas por la novedad, hasta dejar al ser humano en un entorno de tristeza” (p. 160). Es decir, la dificultad del individuo aún no dispone todavía de otra organización colectiva sólida, y sigue transitando desintegración del amor en pareja y minimizando las relaciones amorosas, por la inestable capacidad de mantener una relación. Cabe indicar, que las relaciones se vuelven cada día más frágiles y efímeras, dejando al hombre en un estado de soledad, pues la colectividad pierde fuerza como espacio de limitación, además, aunque las formas establecidas de convivencia se desintegran, aún no se consolida un nuevo modelo sólido de organización social que sustituya las relaciones frágiles. En efecto, el individuo moderno vive en una especie de tránsito permanente, donde predomina la inseguridad e incertidumbre. Cuyo enfoque, resalta la incapacidad de la modernidad para ofrecer marcos estables de pertenencia y seguridad emocional, lo que profundiza la vulnerabilidad afectiva. 2.2.2 Teorías triangular del amor En cuanto a la teoría de un triángulo amoroso depende del equilibrio y cantidad de amor, siendo posible identificar triángulos equilibrados y desequilibrados, de esta forma, Barrios & Pinto, (2008) indica que un “aspecto más atractivo del supuesto triángulo amoroso es la correlación existente entre lo ideal o real, viendo los noviazgos afectivos no solo como triangulo que refleja el tipo de relación que tengan, sino en lo ideal y esperado” (p. 145). Desde un análisis crítico, esto evidencia que la vida en pareja no se reduce a una fusión absoluta de identidades, sino que implica coexistencia y diálogo entre perspectivas. De tal modo, la diversidad de interpretaciones puede enriquecer la relación si se maneja con comunicación y respeto, pero puede ser fuente de conflicto si se ignoran o minimizan las visiones individuales. En ese sentido, describe las relaciones de pareja, mostrando cómo el desequilibrio en metas e intereses inciden en la estabilidad de la unión, cuando es desigual, 38 aparecen tensiones, de no resolverse, pueden derivar en conflictos conyugales y, en la ruptura, en la cual expone, las relaciones amorosas no se sostienen en el afecto, sino en la capacidad de construir objetivos comunes y gestionar las diferencias, para Pinto, (2018) la teoría del triángulo de amor se enfatiza en tres componentes: Primero, la intimidación son sentimientos que permiten tener conexión, acercamiento y vinculo afectivo, segundo el deseo de establecer lasos afectivos o unión con su pareja, se debe a la expresión de necesidades, desde la obediencia, complacencia sexual, entrega y autoconfianza, por último, la decisión de mantener el compromiso afectivo amando a la otra persona, sin que existe lasos de rupturas. (p. 38) Por tal razón, un triángulo amoroso es una distribución emocional en que tres personas están involucradas en una dinámica afectiva, donde al menos una de ellas mantiene una conexión romántica o emocional simultánea con las otras dos. Esta estructura, lleva consigo la intimidad, pasión, decisión y compromiso por establecer una relación. 2.2.3 Teoría de la construcción social del amor romántico En referencia, a la construcción social del amor romántico hace hincapié al conjunto de ideas, dogmas, valores y experiencias que una sociedad transmite sobre lo que significa amar y cómo deben vivirse las relaciones afectivas, no es una práctica individual, sino que está atravesada por normas culturales, roles de género, mitos y expectativas que dictan lo que se considera un amor ideal o verdadero. De tal manera, el amor romántico no solo organiza la vida afectiva de las personas, sino que reproduce estructuras sociales, que influye en la identidad y puede perpetuar relaciones desiguales. En la sociedad, la construcción del amor es de estructura patriarcal en sus expresiones y formas, siendo desiguales, en este sistema para las mujeres el amor es un eje rector de su forma y vidas parte de su identidad, en la cual, Velázquez, (2017) indaga que “las expresiones amatorias femeninas se caracterizan por la pasividad, en oposición con la actividad masculina, siendo, un mecanismo de suma importancia en la forma de amar de las mujeres, que ocupan 39 lugar en la dinámica amorosa” (p. 25). Es decir, las mujeres son objetos de amor del sexo opuesto y no sujetos con el otro, donde el amor se indaga como el centro de la identificación y disciplina femenina. Sin duda, al ser una cimentación social el afecto sentimental tiene fortaleza en sus orígenes, desde el inicio del liberalismo comprendiendo que toda construcción de mantener un régimen de relaciones donde lo masculino tiene fuerza o domino en lo femenino, se conoce que existe actos de maltrato y discrepancia entre hombre a mujer. Considerando, que el amor en las relaciones sexoafectivas para las mujeres puede llegar a ser un mecanismo de opresión y subordinación más establecido entre los géneros. Además, las mujeres en lo social desarrollan un rol pasivo en la dinámica amorosa, mientras que el hombre asume la actividad que refuerza las relaciones de poder y subordinación, en la cual, el amor es un mecanismo de control simbólico que define a las mujeres más como objetos de amor que como sujetos activos en la relación. Al mismo tiempo, el apego afectivo se direcciona al ser una creación social en la cual se destaca las fantasías de la mujer en tener un hombre ideal o su adorado príncipe perfecto, siendo dedicada y empoderada por el cariño emocional y dependiente del sexo masculino para tener protección y afecto. Por lo cual, “la conducta se integra a distintos deseos que edifican la equidad del sexo femenino, a través del matrimonio pues con el advenimiento del afecto amoroso, se convierte en una manifestación de amor, siendo una elección de pareja, fomentando la feminidad de la mujer” (V. Flores, 2019). De este modo, el amor romántico perpetúa e impone el ideal romántico de nuestra cultura, ofrece una cultura amorosa, que estipula la verdad al instante de enamorarse y fortalecer los sentimientos. De esta forma, las mujeres en la construcción mutuo de una pasión romántico tienen el enfoque de indagar reconstrucciones de relaciones amorosas, quienes valoran la fidelidad como 40 un elemento de consolidación y unión de pareja, la cual, se enfatiza en una muestra de respeto no solo al interior del vínculo sino del respeto a sí mismas y ser fieles a su pareja. De esta forma, cuando uno de los sentimientos es vulnerado genera un quiebre en la relación de pareja, ya que para la mujer la fidelidad tiene un alto impacto en el vínculo de una relación. Consecutivamente, la construcción del amor ha sido una forma de monopolizar la vida de una persona, brindando un propósito de vida, en ciertas ocasiones desviando el desarrollo personal, ante ello, Hernández, (2020) indaga que la “relación amorosa se construye a partir de música, lugares, fechas, objetos y detalles que forman parte del sujeto amoroso como de objeto amado, pues las personas somos quienes construimos la idea del amor” (p. 11). Esto refleja que es parte de nuestra herencia cultural, ya que se dispone de una amplia forma de pensar y vivir el amor y otras experiencias que se asocia al matrimonio, diferencia de género, que van acorde con el contexto social que viven las personas como pareja. Sin duda, referirse a reconstrucción social del apego emocional implica una serie de perspectivas, expectativas y objetivos, en donde las parejas perciben y conciben el cariño, el cual se ajusta a un ideal mutuo, que va ilustrado por las mitologías del amorío afectivo más allá que una existencia moderna, realidad o practica individual que posee una pareja. Con este pensamiento, una estructura social construida se fortalece por la idea que el amor es el centro de la vivencia de los individuos, que se reflejan en la ansiedad, apuros y confianzas, mismas que se caracterizan por conllevar una relación romántica y afectiva dual. Es pertinente vincular el maltrato en las relaciones del hombre y la mujer, desde la identificación de los imaginarios sociales, las cuales han sido mantenidas desde una obra encrespada sobre la pasión, por ello Álvarez & Fernández, (2024) hacen énfasis que es “un proceso idealizado del vínculo sensible que existe entre un afecto dual, donde se valora el malestar, abnegación y desconsuelo como parte del cariño abierto, descartando conductas 41 negativas de una sumisión de pareja” (p. 4). Cabe indicar que la ternura sentimental se refiere a una idea sesgada del amor, en la cual se sobrevalora la pareja, desde sus conductas y formas de demostrar su simpatía amorosa mismas que repudian los efectos positivos. Por lo tanto, la cultura mantiene y transmite ideas sociales arraigadas a la construcción social del amor romántico, pues la capacidad de desarrollar vínculos emocionales positivos y se ve limitada por las ilusiones cognitivas. En consecuencia, se justifica un sistema de prejuicios y estereotipos sociales en nombre del amor, que incluyen: valorar a una persona en función del número de parejas o relaciones que ha tenido; donde se idealiza que demostrar enamoramiento es tener a su pareja bajo la sumisión, negando que sean capaces de tomar decisiones libres o por amor propio, además, el creer que existe un amor verdadero lleva soportar otros tipos de angustia, que direcciona a expresar dolor y sacrificio como pruebas de afecto apasionado. 2.2.4 Violencia de género Esta terminología, saca a la luz un problema social que afecta a las víctimas individuales como a las desigualdades integrales de lo femenino y masculino, cuyo propósito es causar empatía e incitar a la ira mediante un lenguaje que combina la condena con un llamamiento a la conciencia social, demostrando cómo la violencia puede adoptar formas psicológicas, simbólicas, económicas y físicas. Es autoritario cambiar las dinámicas de poder que sustentan este tipo de violencia, pues el sistema no solo hace responsable al agresor, también a las organizaciones y sociedad que, con sus actos o su inactividad, perpetúan el problema. Por lo cual, Salinas et al., (2023) la violencia en una pareja es “una transgresión de los honorarios compasivos o dignidad, donde la violencia qué se reflejado en contra del sexo femenino, no obstante, todo tipo de maltrato que se ejerce en contra de otro individuo es infringir sus derechos y decencia como sujetos” (p. 329). En otras palabras, se destaca como un problema sociocultural de larga trayectoria, ya que su origen es el dominio cuando el hombre 42 ejerce autoridad en la mujer, lo que ha dado lugar a desequilibrios sociales, como prejuicios, desventajas, discriminación y desigualdad. Ante lo indicado, el maltrato en pareja son actos perjudiciales cometidos frente a una persona por su género, que pueden cometerse en privado o en público y se basan políticas dañinas, discrepancia dual, exigencia de autoridad, cuyos actos pueden implicar daños sexuales, físicos, mentales y económicos. El objetivo es disipar los prejuicios, reconocer la diversidad y promover la igualdad sustantiva mediante la integración en esferas como estatal, educación, robustez y financiero, para instaurar espacios comprensivos y justos, la cual incluye chantajes íntimos, coerción y adulteración. Para Férez, (2023) el maltrato entre la mujer y hombre tiene un estrecho origen que se ve conexo con el patriarcado, al ser un régimen de dominio que esta presente en la humanidad, dejando a la joven en una posición de sumisión y subordinación en distintos espacios, que se han forjado en lo social e histórico, mismos que son rasgos de superioridad masculina” (pp. 111-112). De esta manera, es pertinente percibir experiencia de intimidación y maltrato entre pareja de una forma explicativa independientemente del estatus, etnia, idioma, procedencia, y grupo etario En consecuencia, una expresión más evidente de distinción, obediencia y dinámicas de potestad en una pareja ha sido y sigue siendo intimidación de sexo, las diferencias percibidas sirven de base y justificación para estos actos violentos existentes en la sociedad. Además, la violencia contra las mujeres cometida por personas que están vinculadas a ellas como parejas o exparejas, la cual se produce de forma sistemática como parte de una misma estrategia, ya que el agresor quiere hacer daño y dominar a la mujer. Otro enfoque, tiene que ver con la reproducción que surge en la humanidad patriarcal a partir de su representación organizado, por lo cual Pacheco & Palomeque, (2023) indagan que 43 es una “dimensión estructural que se relaciona con aspiraciones vivenciales que comparte los ámbitos sociales con instituciones espirituales, formativos, financieros y estatal, mismas que se organizan con la posibilidad de tener interacción y solventar en medios de difusión” (p. 55). Es decir, el género, al estar sostenidas en estructuras históricas de desigualdad y estigmatización hacia las mujeres, reproducen dinámicas de violencia que se han naturalizado en la vida social. Al señalar que la violencia en una pareja se encuentra intrínsecamente ligada a sistemas que la sostienen, se evidencia que no se trata de hechos aislados, sino de una problemática estructural profundamente enraizada en las creencias y prácticas culturales. Además, el hecho de responsabilizar a las mujeres de las agresiones que sufren muestra cómo el sentido común estigmatizante opera como un mecanismo de control que perpetúa la subordinación femenina y refuerza la impunidad del agresor. Este análisis invita a cuestionar esas narrativas normalizadas y a replantear las relaciones sociales desde la justicia y la equidad. 2.2.4.1 Perspectiva de género. La perspectiva de género permite comprender las dinámicas de poder poniendo de relieve la segregación y discrepancia, siendo las señoritas quienes sufren estas anomalías, con el fin de promover acciones que construyan una humanidad más eficiente e equivalente, dicho de este modo, se centra en cuestionar y transformar los estereotipos, roles de masculinidad y feminidad construidos socialmente, buscando garantizar que todo ser humano en una sociedad obtengan la misma procedencia, derechos y riqueza social. El género entre lo femenino y masculino hace hincapié a crónicas formativas y mutuos, donde existe discrepancias de roles las cuales se diferencian de los aspectos de la vida cotidiana que son ajenas a lo que sucede en la sociedad, de esta forma Chacón, (2019) en su proyecto titulado “La perspectiva de género como apuesta política en la intervención social de Trabajo Social”, menciona que: 44 Es un módulo que muestra la identidad del hombre y la mujer, a fin de descubrir que no se derivan de las distinciones fisiológicas que hay entre estos dos sexos, mismas que se reflejan en sus hábitos, usos, creencias, formas de actuar y decir las cosas, encargadas de moldear cada cultura independiente de sus actitudes y conceptos de lo masculino y femenino, reflejándose como una edificación donde el individuo está inmerso en la humanidad a partir de discursos para diferencia a la dama y caballero. (pp. 83-84) En lo que respecta al cuerpo sexual, sexualidad en tiempo y lugar explícito se refleja en las diferencias físicas, pedagógicas, sociales y mercantiles, siendo un cúmulo de ilustraciones, destrezas sindicales, oraciones y crónicas de superioridad que dan origen a nuevas ideas y tienen un impacto significativo en nuestro comportamiento. También señalan razonamientos y afirmaciones construidos cultural y socialmente referente al lugar que tiene una mujer en la sociedad, haciendo hincapié en el rol sumiso y de subordinación de una joven en contraste con la posición social del hombre. En relación, Molpeceres & Infante, (2021) menciona que el género “es un vínculo de emblemas, destrezas, caracteres, medidas y aptitudes construidos de manera social desde el desacuerdo instintivo, se refiere a rasgos, roles, actitudes, comportamientos y compromisos atribuidos de forma cultural a mujeres y hombres” (p. 14). Asimismo, los vínculos sociales se relacionan entre los dos sexos, mismas que han transcendido en el tiempo, desde la eliminación, segregación y competencia, dejando en segundo lugar la actuación de la mujer. En cuanto a lo descrito, el género no es un hábito fisiológico, sino una cimentación mutua cargada de significados culturales que asigna roles diferenciados a mujeres y hombres, permite comprender que las desigualdades no se originan en la naturaleza, sino en prácticas históricas que han legitimado el poder masculino y han limitado las oportunidades de las mujeres. Al mismo tiempo, reconoce la dimensión simbólica y social del género para cuestionar estereotipos, desmantelar estructuras de discriminación y promover relaciones más equitativas, donde la diferencia no implique subordinación. 45 Saquicela, (2023) indaga que género que es un concepto que analiza “la sociedad desde un enfoque no patriarcal sino equitativo, la cual ayuda a identificar los diversos contextos que son empaque en suprimir la disconformidad, donde se refleje las disimilitudes de una pareja no solo en su valor anatómico o fisiológico, más bien sea por las diversas culturas que poseen una persona” (p. 17). Cabe indicar que este término entiende que la vivencia del sexo masculino y femenino varían de acuerdo a la medida en que se determine de forma natural. Como resultado, la visión de género admite percibir las interacciones de un hombre y una mujer, cuyo análisis indaga comprender y discutir su formación y crear la oportunidad de herramientas resientes para socializar relaciones humanas. En este sentido, esta herramienta ayuda a las personas a intuir cómo se ocasiona la segregación contra las jóvenes y cómo buscar un enfoque para poder cambiarla. Dicho de este modo, esta perspectiva inicia su análisis de como esas edificaciones de ambos de géneros influyen en distintos semblantes vivenciales, a partir del repartimiento de funciones, oportunidades, relaciones de poder y socialización, también analiza cómo las diferencias y diversidades entre mujeres, hombres se construyen cultural y socialmente, en la cual marca en relieve las desigualdades y predominio que limitan la entrada equitativa a los derechos y conveniencia. El fundamento de genero resulta ser “una caracterización metódica que se visibiliza en los diversos pendientes escolares, a favor del feminismo basadas en la trama teórica a fin de cuestionar el prototipo y forjar nuevas materias de percibir el devenir colectivo cuya finalidad es forjar ecuanimidad, equilibrio e igualdad” (Ravalli et al., 2017, p. 15). En este sentido, queda claro que las mujeres han tenido un acceso desigual a la salud, educación y justicia, pese a que las condiciones de vida han mejorado, las oportunidades de desarrollo de las mujeres siguen siendo desiguales e injustas en función de su ubicación geográfica. 46 Sin duda, sacar a la luz la divergencia y sumisión de la mujer en contra del hombre es una decisión política, permite reconocer y condenar las formas que se crean y conceptualizan las identidades sexuales a partir de un seminario interdisciplinario sobre género y comunicación que elimina la noción de heterosexualidad normativa y obligatoria. Al mismo tiempo, no solo pretende instaurar predominio de una persona hacia otra, más bien se enfatiza en la ideología que todo individuo debe concebir las mismas formas de fortalecer sus orígenes y honorarios, independientemente de su identificación. Ruiz & Zamora, (2025) sustenta que es un “laso ideológico, escrituras, pericias y prácticas nacionales antes que un saber, pues despliega diferencias anatómicas entre mujeres y hombres, solo para construir socialmente y simbolizar lo que es particular de las mujeres y los hombres” (p. 7) citado de Lamas (2000). Es decir, la sociedad ha impuesto normas de género que aíslan a los dos géneros, no obstante, de manera tradicional, las damas se han encargado de cuidar del hogar y criar a los hijos, mientras, que los hombres están socialmente obligados a proteger y defender a la familia. Por lo tanto, hombres y mujeres en todos los niveles y sectores, tienen el proceso de evaluar los efectos de cualquier acción planificada, a partir de leyes, reglamentos o programas, para ser justos de obtener la equivalencia de una pareja, se trata de una maniobra consignada a garantizar que los desvelos y estilos se incorporen a la delineación y bosquejo de aplicar o evaluar las capacidades y transmisiones en todos los enfoques monetarios, de habilidades, y colectivos, de este modo se garantizará que no se perpetúe la desigualdad más bien busca beneficiar en igualdad de proporciones entre estos doce sexos. 2.2.4.2 Violencia de género en la pareja. En cuanto, a este apartado las relaciones de pareja se configuran como una manifestación del poder y desigual entre damas o caballeros, donde la vigilancia, autoridad y naturalización del 47 maltrato reproducen patrones históricos de subordinación femenina, pues estos actos violentos no solo afectan el moral físico y entusiasta de la mujer, más bien limita su autonomía, perpetúa estigmas y refuerza la idea que la pareja es un espacio inevitable de sufrimiento y dependencia. En este sentido, la violencia de pareja merece atención por su prevalencia y efectos destructores sobre las víctimas, que no se limita a las agresiones de hombres hacia mujeres, esta “violencia afecta a personas independiente de la clase social, género o contexto geográfico, y es frecuente su regulación en las relaciones afectivas, lo que dificulta la intervención temprana y eficaz” (Moreno et al., 2025). Cabe indicar, que en una relación de pareja las etapas del vínculo afectivo inician desde edades tempranas, durante el noviazgo, prolongándose incluso después de la separación de las parejas. Este término resalta que la intimidación en una pareja está arraigada a organizaciones sociales desiguales que otorgan al hombre una posición de dominio, se enfatiza la relación entre lo individual y social: la experiencia personal de la violencia no es un hecho aislado, sino la reproducción de un modelo histórico y cultural. Al mismo tiempo, se destaca el impacto integral que sobrepasa el daño corporal, subrayando afectación apasionada, restricción de la autonomía y permanencia de prototipos de índole en lo masculino y femenino. Las dinámicas de poder y la violencia en las parejas explican cómo se han distribuido de forma histórica debido al auge de los prototipos y pautas de género, como el uso del abuso violento, donde las muestras teóricas son cortinas de intercambio desde la síntesis íntima, social, familiar y cultural relacionado con la resistencia y desarrollo de actos violento, mismas que se presentan desde los puntos de vista que explican la violencia, por lo cual, Salas et al., (2020) indica que la violencia de genero de la pareja se enfatiza en: El rol patriarcal, técnicas de socializar en temas de sexos, confianzas de vigilancia sobre las mujeres y sucesos que desencadena el estallido violento frente al género femenino 48 en sus diversas expresiones, el modelo sexista tradicional, piramidal y perspectiva clínica del agresor, en ofrecen una visión aclarativa de intimidación desde una normativa hegemónica de lo autoritario y el ímpetu. (p. 13) Como resultado, estos son los procesos que normalizan y perpetúan la subordinación femenina, abriendo la puerta a incidentes que conducen a la visión de intimidación en todas las revelaciones. Desde este punto de vista, abarca nociones de violencia y conceptos patriarcales a través de las prácticas subversivas y dedicación destinadas a cambiar las ideas convencionales, guía sostenible e hipótesis de la noción recíproca permiten comprender los actos violentos a través de las diversas interconexiones en diferentes situaciones que afectan la tradición propia de la torturado o el culpable. La violencia de género en las relaciones que tienen un hombre y una mujer sigue siendo una complicación aun presente en la sociedad e inquieta a varias mujeres, siendo “un problema persistente en la sociedad y afecta a mujeres, no se diferencia entre grupos sociodemográficos, siendo patrones violentos que brotan en parejas dentro del entorno familiar y los efectos psicológicas que sufren las víctimas” (Rodríguez, 2021). Es decir, se destaca el impacto psicológico en las víctimas, lo que permite comprender que el crimen no solo genera daños físicos, sino emocionales perpetuando un círculo de sufrimiento y vulnerabilidad Se ha constatado que, en una relación de parejas, las mujeres son quienes han sufrido violencia, directa o indirectamente, donde las mujeres maltratadas las situaciones más dolorosas que han sufrido es la violencia mora, pese que estas no se consideran como una relación de ofensa más cuando no han sufrido golpes o daños corporales. Esto significa que los diferentes patrones de violencia de género se transmiten de generación en generación y pueden cambiarse mediante la intervención terapéutica, pues los niños que son manifestantes de violencia en su familia durante la infancia corren el riesgo de convertirse en víctimas o agresores en el futuro. 49 Castellarin, (2022) menciona que una forma de violencia que surge en una relación entre hombre y mujer “es la violencia psicológica la cual se manifiesta por distintas formas, desde las criticas frecuentes, burlas insultos, deshonras, desprecios, asilamiento, golpes, amenazas, gritos u otros enfoques en lo mercantil o psíquico, de un individuo a otro” (p. 9). En este caso, la violencia psicológica se expresa de forma sutil, ya que puede tomar el aspecto de conducta que pretende infundir miedo el auto concepto de la mujer como las conductas de acoso, o se puede expresar de forma verbal como la denigración o dejar en ridículo a la mujer. Es decir, en las primeras relaciones de pareja de los jóvenes, hay conductas de violencia de género y más violencia psicológica, estas conductas implican una resumen rígido y cultural arraigada a los roles de género, en la que los valores de dominio, fuerza y poder se presentan como íntimos a la identidad masculina. La agresividad es una forma de alcanzar y defender los principios que sustentan los sistemas desiguales. Por otro lado, los rasgos de fragilidad, control y deseo de protección son la base de la identidad femenina. Estos ideales están adaptados en la identidad de las mujeres y se propagan como normas de conducta aceptables. 2.2.4.3 Tipos de violencia de género. Para analizar, los distintos tipos de violencia, es importante analizar que al ser un inconveniente que sucede en la sociedad, muestra mayor presencia en espacios académicos y su anulación aún simboliza un desafío para establecimientos, de esta forma, la Organización de las Naciones Unidas menciona los siguientes tipos de violencia de género, que se detalla a continuación: Violencia económica: Este tipo de violencia intenta adquirir la sumisión económica de otra persona, en la cual, se mantiene una revisión integra de sus capitales bancarios, impidiendo consentir e inhibiendo trabajar o asistir a la escuela. 50 Violencia psicológica: Se enfatiza al generar miedo, e intentar causar daño físico a sus propios progenitores o pareja, echando abajo los bienes y sometiendo a una persona al maltrato psíquico que fuerza aislarse de su lugar de trabajo, estudio, familia o relaciones. Violencia emocional: Este tipo de violencia vulnera el amor propio de un individuo a partir de reproches constantes, al no valorar sus capacidades o humillar, busca dañar la correlación de los papás con sus hijos, además, no permite a la pareja ver a sus familiares o tener una relación de amistad. Violencia física: Hace referencia al daño que puede ocasionar una peleade parejas, ya que implica emplear la fuerza física con la otra persona, donde lleva a generar, golpes, empujones, bofetadas, etc., u obligad a consumir sustancias que son dañinas para su salud, más aún cuando les niega una atención de salud. Violencia sexual: Consiste en obligar a una pareja a participar en un acto sexual sin su consentimiento. (Organización de las Naciones Unidas, 2024) Los principales tipos de la violencia de género: económica, psicológica, emocional, física y sexual, evidencian los mecanismos de control y dominación que buscan someter a la víctima, limitando su autonomía, violando su dignidad y dañando su bienestar integral, donde se observa que todas las modalidades tienen un factor común: la imposición del poder de una persona sobre otra, genera un ciclo de desigualdad, dependencia y sufrimiento. Además, la clasificación permite comprender que la violencia no se reduce en agresión física, sino incluye expresiones menos visibles, pero graves, como la manipulación psicológica o el control económico, que suelen normalizarse dentro de las relaciones de pareja y el entorno social. Por consiguiente, los tipos de violencia afectan a las mujeres quienes sufren inseguridad y miedo, lo que las ha llevado a desarrollar estrategias de autoprotección, sin embargo, la 51 violencia genera miedo en mujeres, lo que limita su capacidad de participar en la vida política, social y cultural, esto restringe sus derechos y también fortalece sus dependencias. De este modo, se explica las siguientes modalidades de violencia: Violencia en el ámbito familiar: Este es un suceso excesivo de dominio, direccionado a controlar, vigilar y agredir de forma oral, monetaria, hereditario, física y sexual en contra del sexo opuesto, dentro o fuera de un trato familiar, que practica en otra persona aun no teniendo una relación parental. Violencia en el ámbito laboral o docente: consiste en el acto de tener más dominio, dañando el amor propio, bienestar, moralidad, autonomía y seguridad de la ofendida, la cual impide su desarrollo; además, existe tipos de autoridad que ejercen los jefes sobre los empleados tomado a ello un acto de violencia Violencia en la comunidad: Estos actos de humillación surge en lo individual y colectivo, donde denigra los derechos que tienen cada ser humano como pueblo o nacionalidad en función de una participación comunitaria. Violencia feminicida: Es la expresión que integra conductas machistas, es decir las mujeres son más propensas a sufrir actos de violencia en sus hogares o trabajo, incluso pueden ser asesinadas violentando sus derechos. Violencia en el ámbito institucional: Son negligencias que generan los trabajadores públicos que discriminen o impiden el acceso a un derecho estable que concierne a una mujer, por ende, no se respetan los estatus sindicales presentes en castigar y eliminar acciones violentas. (Guerrero & Solís, 2020, pp. 24-25) Cabe indicar que, todas estas expresiones de tipos de violencia tienen en común el abuso de poder, la discriminación y control que vulneran los derechos, dignidad y desarrollo pleno de 52 las mujeres, mostrando que la violencia de género es un problema estructural que trasciende lo individual y requiere respuestas integrales para su prevención y anulación. Aún más cuando, se refiere a la violencia feminicida que es la culminación de una cadena de agresiones previas y de la falta de respuesta efectiva de instituciones, lo cual expone la grave consecuencia de la regulación y la impunidad frente a las demás formas de violencia. 2.2.5 Sociología de las emociones. Para Bericat, (2000) hace uso del aparato teórico, ya que estudia una “gama de acciones que se reflejan en las pasiones, conmociones, impresiones y simpatías que se presentan en la sociedad, entendiendo que las emociones que posee el individuo dan sentido al marco de nuevas relaciones personales y colectivos” (p. 150). Es decir, las agitaciones se condicionan por la situación social de como las personas se sientan, cuyas expresiones se visibilizan en el cuerpo o actuación del individuo, desde las diversas formas de relaciones sociales. Ante ello, las emociones en efecto es una explícita relación de apegos románticos firmes asociados a visiones de estatus y potestad en una relación mutua que permanece en el lapso de una temporada. Donde, existen varias conmociones como vergüenza, miedo, soledad, orgullo, rencor, envidia, tristeza, alegría, desgracia y otros sentimientos que direccionan a escenarios concretos, siendo objeto propio de la sociología de la emoción en estudiar las relaciones entre la dimensión emocional y social que presenta el ser humano. Otro enfoque, de la sociología de las emociones, es considerar que son construcciones sociales, ya que las emociones están construidas de manera social, en la cual “las personas se sienten condicionados por su socialización dentro de la participación y cultura en estructuras sociales, creencias, normas e ideologías, que trasgreden por encima de los arreglos ordinarios, mismas que son turbaciones ejercitadas y deben ser expresadas” (Caro & Martell, 2023). Dicho 53 de este modo, la emoción no es acción, sino es la energía interna que nos impulsa a un acto, dentro de las estructuras sociales al momento de expresarlas. Por ende, la emoción en la rama social se define como el aspecto cargado de energía de una acción, en la cual implica una cognición de evaluación, cuerpo, motivación y afecto. Al mismo tiempo, se condiciona por ser un sentimiento y pensamiento que se relacionan y se hace crucial en el análisis y estudio de explicar y comprender la acción de la persona, en el ámbito y cambio social. Indagando, que si las personas no tuvieran emociones no tendrían impulso de actuar y protestar ante nada de su ambiente social, además, las estructuras no tendrían impacto en la sociedad y no respetarían las normas. Es importante, considerar que las emociones son inherentes en las dimensiones del estudio social y están presentes en cualquier hecho o acción social, de esta forma, desde el ámbito ontológico, epistemológico y sociológico, Martell, (2023) indica que las emociones: Reconsidera niveles desde el reflejo común, donde la humanidad no solo es vista como una cimentación didáctica o fisiológico, más bien entienden que no es social sino una restauración indestructible, que tienen un enfoque de inicio y finalización, reflejando lo corporal como imaginario, donde se indaga que el cuerpo es la imagen del proceso en sentir como las demás personas me ven, así como de cómo me siento yo como persona en una sociedad, y como se refleja en los medios de acción, todo ello genera comprender la sensación de emociones. (p. 6) En sus propias palabras, este concepto teoriza que es factible de dar a conoc