UNIVERSIDAD ESTATAL DE BOLÍVAR Facultad de Ciencias Agropecuarias, Recursos Naturales y del Ambiente Carrera de Ingeniería Agronómica Tema: Valoración de la multiplicación asexual del aguacate (Persea americana Mill.), con tres tipos de injertos y dos variedades, en la zona agroecológica del cantón Patate. Proyecto de investigación previo a la obtención del título de Ingeniero Agrónomo, otorgado por la Universidad Estatal de Bolívar, a través de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, Recursos Naturales y del Ambiente, Carrera de Ingeniería Agronómica. Autor: Marco Patricio Chicaiza Guano Director: Ing. José Sánchez Morales Mg. Guaranda – Ecuador 2018 Valoración de la multiplicación asexual del aguacate (Persea americana Mill.), con tres tipos de injertos y dos variedades, en la zona agroecológica del cantón Patate. Revisado y aprobado por: ............................................................................. ING. JOSÉ SÁNCHEZ MORALES Mg. DIRECTOR. …........................................................................... ING. RODRIGO YÁNEZ GARCÍA MSc. BIOMETRISTA. ……..................................................................... ING. CARLOS TACO TACO Mg. ÁREA DE REDACCIÓN TÉCNICA. CERTIFICACIÓN DE AUTORÍA Yo, Marco Patricio Chicaiza Guano, con CI: 180409472-8, declaro que el trabajo y los resultados presentados en este informe, no han sido previamente presentados para ningún grado o calificación profesional; y, que las referencias bibliográficas que se incluyen han sido consultadas y citadas con su respectivo autor (es). La Universidad Estatal de Bolívar, puede hacer uso de los derechos de publicación correspondientes a este trabajo, según lo establecido por la Ley de Propiedad Intelectual, su Reglamentación y la Normativa Institucional vigente. ................................................................................ MARCO PATRICIO CHICAIZA GUANO CI: 180409472-8 AUTOR. ............................................................................. ING. JOSÉ SÁNCHEZ MORALES Mg. CI: 180153798-4 DIRECTOR. ..................................................................... ING. CARLOS TACO TACO Mg. CI: 170674707-6 ÁREA DE REDACCIÓN TÉCNICA. DEDICATORIA Dedico este trabajo principalmente a Dios, por haberme dado la vida y permitirme el haber llegado hasta este momento tan importante de mi formación profesional. De igual forma, dedico este Proyecto a mi padre Sr. Carlos Chicaiza y a mi madre Sra. Rosa Ángela Guano quienes me han formado con buenos sentimientos, hábitos y valores, lo cual me ha ayudado a salir adelante en los momentos más difíciles. A mis hermanos que siempre han estado junto a mí brindándome su apoyo moral. Marco Patricio AGRADECIMIENTO A Dios por bendecirme para llegar hasta donde he llegado, porque hiciste realidad este sueño tan anhelado que tenía en mente. A la a la Universidad Estatal de Bolívar, en especial a la Facultad de Ciencias Agropecuarias Recursos Naturales y del Ambiente y sus docentes, quienes han colaborado en mi formación como profesional. Al Ing. José Sánchez Morales, Director del Proyecto, por su esfuerzo y dedicación, quien con sus conocimientos, experiencia, paciencia y motivación me guio durante el desarrollo de este proyecto. Al Ing. Rodrigo Yánez García (Biometrista), por su visión crítica de muchos aspectos cotidianos de la vida, por su rectitud en su profesión como docente, por los conocimientos brindados a lo largo de la elaboración del trabajo de investigación. Al Ing. Carlos Taco Taco (Área de Redacción Técnica), quien aportó con su conocimiento, sugerencias y tiempo para culminar este proyecto; y el apoyo de la Lic. Miriam Aguay, mi agradecimiento fraterno. Agradezco de manera especial a todos mis profesores que durante mis estudios han aportado con un granito de arena a mi formación con sus consejos, enseñanzas y más que todo por su amistad. Son muchas las personas que han formado parte de mi vida profesional a las que me encantaría agradecerles su amistad, consejos, apoyo, ánimo y compañía en los momentos más difíciles de mi vida. Para ellos: Muchas gracias y que Dios los bendiga. ÍNDICE DE CONTENIDOS N° PÁG. I INTRODUCCIÓN 1 II PROBLEMA 3 III MARCO TEÓRICO 4 3.1. Origen 4 3.2. Clasificación taxonómica 4 3.3. Descripción morfológica de la planta 4 3.3.1. Raíz 4 3.3.2. Tallo 5 3.3.3. Yemas 5 3.3.4. Hojas 5 3.3.5. Flores 6 3.3.6. Fruto 7 3.3.7. Semilla 7 3.4. Condiciones edafoclimáticas 8 3.4.1. Altitud 8 3.4.2. Suelo 8 3.4.3 pH 8 3.4.4. Salinidad 9 3.4.5. Clima 9 3.4.6. Humedad relativa 10 3.4.7. Precipitación 10 3.4.8. Agua 11 3.4.9. Luminosidad 11 3.4.10. Temperatura 11 3.4.11. Viento 12 3.5. Razas 12 3.5.1. Raza mexicana 13 3.5.2. Raza guatemalteca 13 3.5.3. Raza antillana 13 3.6. Propagación 14 3.6.1. Propagación sexual 14 3.6.2. Propagación asexual 14 3.7. Injertación 14 3.7.1. Ventajas del injerto 15 3.7.2. Desventajas del injerto 16 3.8. Razones para injertar 16 3.9. Condiciones que posibilitan el éxito del injerto 17 3.10. Materiales utilizados en la injertación 17 3.11. Cuidados post injertos 18 3.12. Portainjerto, patrón o pie 18 3.12.1. Condiciones que debe reunir el patrón 19 3.13. Tipos de patrones criollos 19 3.14. Obtención de ramilla porta yemas 21 3.15. Variedades 21 3.15.1. Características de la Variedad Guatemalteco Fuerte 21 3.15.2. Características de la Variedad Guatemalteco Hass 21 3.16. Tipos de injertos 22 3.16.1. Injerto de Púa Lateral 22 3.16.2. Injerto Lateral Subcortical 22 3.16.3. Injerto Terminal o Cuña 23 3.17. Afinidad entre patrón e injerto 23 3.18. Vivero 23 3.18.1. Establecimiento y mantenimiento del vivero 24 3.18.2. Ubicación del vivero 24 3.18.3. Preparación del sitio 25 3.19. Plagas 26 3.19.1. Trips (Heliothrips haemorrhoidali) 26 3.19.2. Araña roja (Oligonychus punicae) (Oligonychus persea) 26 3.19.3. Periquito del aguacate (Metcalfiella monograma Germar) 26 3.20. Enfermedades 27 3.20.1. Pudrición de la raíz (Phytophthora cinamoni) 27 3.20.2. Sunblotch (ASBVd-Avocado Sunblotch Viroid) 27 3.20.3. Roña (Sphaceloma perseae) 28 3.20.4. Antracnosis (Colletotrichum gloesporoides) 28 IV. MARCO METODOLÓGICO 29 4.1. Materiales 29 4.1.1. Localización de la investigación 29 4.1.2. Situación geográfica y climática 29 4.1.3. Zona de vida 29 4.1.4. Material experimental 30 4.1.5. Materiales de campo 30 4.1.6. Materiales de oficina 30 4.2. Métodos 30 4.2.1. Factores en estudio 30 4.2.1. Factor A: Tipos de injertos 30 4.2.1. Factor B: Variedades de aguacate 30 4.2.2. Tratamientos 31 4.2.3. Procedimiento 31 4.2.4. Tipos de Análisis 32 4.3. Métodos de evaluación y datos tomados 32 4.3.1. Volumen de raíz del portainjerto (VR) 32 4.3.2. Diámetro del portainjerto (DPI) 32 4.3.3. Diámetro de la yema (DY) 33 4.3.4. Porcentaje de prendimiento del injerto (PPI) 33 4.3.5. Número de hojas del injerto (NHI) 33 4.3.6. Longitud del injerto (LI) 33 4.3.7. Diámetro polar de la hoja (DPH) 33 4.3.8. Diámetro ecuatorial de las hojas (DEH) 34 4.3.9. Longitud del pedúnculo de la hoja del injerto (LPI) 34 4.3.10. Área foliar (AF) 34 4.3.11. Porcentaje de sobrevivencia (PS) 34 4.4. Manejo del experimento 35 4.4.1. Preparación de los portainjertos 35 4.4.2. Identificación de plantas madres 35 4.4.3. Obtención de las ramillas porta yemas 35 4.4.4. Injertación 35 4.4.5. Control de malezas 36 4.4.6. Riego 36 4.4.7. Control de plagas y enfermedades 36 4.4.8. Eliminación de chupones 36 V. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 38 5.1. Variables Cuantitativas en Factor A: Tipos de injertos 38 5.1.1. Porcentaje de prendimiento del injerto (PPI) 42 5.1.2. Área foliar (AF) (90 y 120 días) 43 5.1.3. Porcentaje de sobrevivencia (PS) 44 5.2. Variables cuantitativas en Factor B: Variedades de aguacate 45 5.2.1. Porcentaje de prendimiento del injerto (PPI) 49 5.3. Interacción de Factor A x B Tipos de injertos x Variedades 52 5.3.1. Porcentaje de prendimiento del injerto (PPI) 456 5.3.2. Porcentaje de sobrevivencia (PS) 57 5.5. Coeficiente de variación (CV) 58 5.6. Análisis de correlación y regresión lineal 59 5.6.1 Coeficiente de correlación “r” 59 5.6.2 Coeficiente de regresión “b” 59 5.6.3 Coeficiente de determinación (R2 %) 60 5.7. Análisis Económico de la elación Beneficio/Costo (B/C) 60 VI. COMPROBACIÓN DE HIPÓTESIS 62 VII. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES 63 7.1. Conclusiones 63 7.2. Recomendaciones 64 BIBLIOGRAFÍA 65 ANEXOS ÍNDICE DE CUADROS N° PÁG. 1 Resultados de la prueba de Tukey al 5 %. Patate, 2017…………. 38 2 Resultados promedios del Factor B. Patate, 2017………………... 45 3 Resultados para comparar los promedios de tratamientos A x B: Tipos de injertos x Variedades. Patate, 2017……………………. 51 4 Resultado del análisis de correlación y regresión lineal de las variables independientes (Xs), que tuvieron una estrechez significativa con el porcentaje de sobrevivencia (Variable dependiente Y) en injertos de aguacate, Patate, 2017..………….. 59 5 Costo total del ensayo…...…………………………..…………… 60 6 Costo total por tratamiento…………………………..…………… 61 7 Ingreso total del tratamiento………………………...…………… 61 8 Cálculo de la relación beneficio/costo del tratamiento (T3)……… 61 ÍNDICE DE GRÁFICOS Nº PÁG. 1 Promedios del Factor A: Tipos de injertos, en la variable Porcentaje de prendimiento (PP), Patate 2017: Chicaiza, P.……. 42 2 Promedios del Factor A: Tipos de injertos, en la variable Área foliar (AF) (75 y 120 Días), Patate 2017: Chicaiza, P..………… 43 3 Promedios del Factor A: Tipos de injertos, en la variable Porcentaje de sobrevivencia (PS), Patate 2017: Chicaiza, P..…… 44 4 Promedios del Factor B: Variedades de aguacate, en la variable Porcentaje de prendimiento del injerto (PPI), Patate 2017: Chicaiza, P……………………………………………………… 49 5 Interacción del Factor A x B Tipos de injertos x Variedades, en la variable Porcentaje de prendimiento del injerto (PPI), Patate 2017: Chicaiza, P………………………………………………… 56 6 Interacción del factor A x B Tipos de injerto x Variedades, en la variable Porcentaje de sobrevivencia (PS), Patate 2017: Chicaiza, P...……………………………………………………………...... 57 ÍNDICE DE ANEXOS 1 Mapa de ubicación del ensayo 2 Base de datos 3 Fotografías de la instalación, seguimiento y evaluación del ensayo (Patate. 2017) 4 Glosario de términos técnicos RESUMEN Valoración de la multiplicación asexual del aguacate (Persea americana mill.), con tres tipos de injertos y dos variedades, en la zona agroecológica del cantón Patate, cuyos objetivos fueron: determinar el tipo de injerto que tuvo un mayor desarrollo. Relacionar el tipo de injerto y la variedad que influyeron en el porcentaje de prendimiento, realizar el análisis económico de la relación beneficio/costo (RB/C). La metodología utilizada fue un tipo de diseño de bloques completos al azar en arreglo factorial de 3 x 2 x 3 repeticiones. (DBCA). Para lo cual se utilizó 450 patrones francos de aguacate enfundados y 450 ramillas porta yemas de aguacate: 225 de la variedad Fuerte y 225 de la variedad Hass. En función de los componentes agronómicos evaluados en esta investigación existió variabilidad en los resultados y dependieron de los tipos de injertos y los patrones utilizados, por lo tanto aceptamos la hipótesis alterna. De acuerdo al análisis económico el mejor tratamiento fue el T3: A2 B1 (Injerto Lateral Subcortical + Guatemalteco Fuerte), presentando el beneficio neto más alto de $ 40.70 USD; con una relación beneficio costo (RB/C) de $ 1.86 USD. Palabras claves: Multiplicación asexual, injertos, variedades, agroecología SUMMARY Assessment of the asexual multiplication of the avocado (Persea americana Mill.), With three types of grafts and two varieties, in the agroecological zone of the Patate canton, whose objectives were: to determine the type of graft that had a greater development. To relate the type of graft and the variety that influenced the percentage of seizure, to perform the economic analysis of the benefit/cost ratio (RB/C). Depending on the agronomic components evaluated in this investigation, there was variability in the results and they depended on the types of grafts and the patterns used, therefore we accept the alternative hypothesis. According to the economic analysis, the best treatment was T3: A2 B1 (Subcortical Lateral Graft + Strong Guatemalan), presenting the highest net benefit of $ 40.70 USD; with a cost benefit ratio (RB/C) of $ 1.86 USD. The methodology used was a type of design: random complete blocks in factorial arrangement of 3 x 2 x 3 repetitions. (DBCA). For which we used 450 frank avocado shells and 450 avocado buds: 225 of the Fuerte variety and 225 of the Hass variety key words: Asexual multiplicaKey wokey wordstion, grafts, varieties, agroecology I. xiii II. INTRODUCCIÓN El cultivo del aguacate posee importantes propiedades alimenticias y medicinales por su alto contenido de aceite (12 - 30 %) y proteínas (1.5 - 2.5 %), además de su contenido de hidratos de carbono, vitaminas y minerales, lo que le confiere grandes posibilidades en el aumento del consumo humano (Alfonso, M. 2008) En el país tenemos las tres razas de aguacates: antillanos, mexicanos y guatemaltecos, diseminados en las zonas del Litoral, los valles abrigados de la serranía, incluso en la zona amazónica hay presencia de antillanos nativos. Dentro de los guatemaltecos predomina la Variedad Fuerte que es la de mayor cultivo y consumo y, sólo en los últimos 12 años se ha introducido muy incipientemente la variedad Hass que es muy promisoria para la exportación (Reinoso, M. 2016). México es el líder mundial en la producción de aguacate, con más de 1.1 millones de toneladas en 2010, seguido por Chile y República Dominicana, con 330 y 289 mil toneladas respectivamente; siendo cada cifra casi una tercera parte de la producción mexicana. Indonesia se encuentra entre los latinoamericanos con una producción equivalente a 224 mil toneladas y luego aparecen Colombia –como quinto productor– y Perú, con 201 y 184 miles de toneladas respectivamente. (Cámara de comercio de Medellín para Antioquía. 2010). La superficie sembrada de aguacate en el Ecuador es de 2290 has como cultivo solo y 5507 has como cultivo asociado, siendo la superficie total cultivada en el país de 7797 hectáreas (Censo Nacional Agropecuario. 2010). La producción de aguacate en la Sierra ecuatoriana está distribuida principalmente en los valles interandinos de las provincias de Carchi (Mira), Imbabura (Chota y Salinas), Pichincha (Guayllabamba), Tungurahua (Patate y Baños), Azuay (Paute y Gualaceo) (Vásquez, V.; Viteri, P. 2011). El cantón Patate, en la provincia de Tungurahua, es una de las zonas de mayor producción de este cultivo a nivel nacional. Sin embargo, se necesita trabajar en prácticas de manejo del cultivo e implementación de injertos que permitan incrementar el nivel de producción y la calidad del producto que llega a la mesa del consumidor (GAD Patate. 2015). El cultivo de aguacate está experimentando en los últimos años un impresionante crecimiento como actividad agroexportadora, potenciando el cultivo de distintas variedades de aguacate como el guatemalteco, el criollo, el fuerte y el Hass, aunque en el país se cultivan más de 20 variedades distintas de esta fruta. Por esta razón, desarrollar tecnologías que optimicen el manejo en las diversas fases del proceso de producción es primordial (Melo, R. 2016). La propagación por injerto es el método más apropiado para reproducir las variedades seleccionadas para cultivo comercial, ya que los árboles injertados son uniformes en cuanto a la calidad, forma y tamaño de la fruta (INFOJARDIN. 2017). Los objetivos de esta investigación fueron: · Determinar el tipo de injerto que tuvo un mayor desarrollo. · Relacionar el tipo de injerto y la variedad que influyeron en el porcentaje de prendimiento. · Realizar el análisis económico de la relación Beneficio/Costo (B/C). II. PROBLEMA El cantón Patate se caracteriza por la multiplicación de plantas frutales y entre ellos el aguacate, sin embargo día a día aumenta el número de los viveristas lo que hacen más competitivo y con una menor rentabilidad para cada uno de ellos. La forma de la multiplicación asexual por injertación del aguacate se ha hecho muy común realizarla con un solo tipo de injerto con porcentajes de prendimientos menores a lo esperado lo que desmotiva a los viveristas en su rentabilidad; sin embargo existe gran demanda por plantas injertadas a nivel local, cantonal, provincial y nacional existiendo demanda insatisfecha razón por la cual se realizó la multiplicación del aguacate con tres tipos de injerto y dos variedades. Variedades que demanda a nivel interno el país, así como también tienen características para exportación. Los tres tipos de injertos nos dieron la oportunidad de visualizar y valorar qué tipo de injerto tiene un mayor porcentaje de prendimiento e igualmente un desarrollo acelerado de la planta capaz de que el viverista tenga sus plantas en el menor tiempo posible para la venta y de esta manera aumentar su rentabilidad, beneficiando al productor de las plantas y el injertador tendrá una mayor utilidad por lo que se cancela por injerto prendido. El fruticultor es el primer beneficiado en el huerto de aguacate que desarrollará de manera eficiente y con variedades que tienen demanda en el mercado local y nacional. El intermediario tendrá un producto que podrá comercializar fácilmente y con mayor tiempo en la percha. El consumidor tendrá una fruta que le satisfaga su paladar. III. MARCO TEÓRICO 3.1. Origen El aguacate tuvo su origen en las regiones tropicales, subtropicales y de Centroamérica y México. En la época precolombina esta fruta era consumida por las poblaciones indígenas. Los españoles introdujeron su cultivo a las Antillas y durante el siglo pasado se extendió a Florida, California y a varios países sudamericanos. En el presente siglo se dispersó por las regiones del mundo, en donde se encontraban las condiciones ecológicas apropiadas para su cultivo (Baraona, M.; Sancho, 2000). 3.2. Clasificación taxonómica Reino: Plantae División: Magnoliophyta Clase: Magnoliopsida Orden: Laurales Familia: Lauraceae Género: Persea Especie: americana Nombre científico: Persea americana L. (López, H. 2003) 3.3. Descripción morfológica de la planta 3.3.1. Raíz La raíz es pivotante, muy ramificada, de distribución radial; las raíces secundarias y terciarias se distribuyen superficialmente, en los primeros 60 cm, aunque la raíz puede superar un metro de profundidad. Entre el 80 y 90 % de las raíces se encuentran en los primeros 60 cm del suelo (Bernal, J. et al., 2008). La clase de suelos juega un papel determinante en el desarrollo radicular, siendo más abundantes, extendidas y profundas en suelos arenosos y suelos sueltos que en suelos con abundancia de partículas arcillosas (Rodríguez, M. 2013). 3.3.2. Tallo El aguacate tiene un tronco leñoso y recto que puede alcanzar hasta 12 metros. Aunque hay reportes de árboles de 20 metros y troncos con diámetros mayores de 1.5 metros. La corteza es suberosa, de lisa a agrietada con 30 milímetros de espesor. El tejido leñoso es de color crema claro con vasos anchos. Los árboles con alturas menores a 5 metros facilitan delgadas, sensibles a las quemaduras de sol y a las heladas, frágiles al viento o exceso de producción. Por esta razón, se recomienda cultivar variedades enanas, compactas y establecer el cultivo en lugares protegidos del viento (Lavaire, E. 2013). 3.3.3. Yemas Las hay apicales y axilares, las yemas axilares permanecen latentes o en ocasiones cuando se cosecha el aguacate se activan algunas dando origen a una nueva rama lateral, en otras ocasiones no se activan y se desprenden, por esta razón el principal medio de crecimiento, desarrollo y producción del aguacate son las yemas apicales. En un momento determinado las yemas en el aguacate son todas iguales, y en el momento del cambio hormonal promovido por bajas de temperatura y estrés hídrico, unas yemas se activan y son finalmente las yemas reproductivas o florales, por esto igual puede haber racimos terminales (apicales) o axilares. Las yemas florales se diferencian porque adquieren una coloración café y se hinchan o embuchan dando lugar a las inflorescencias (Mejía, E. 2011). 3.3.4. Hojas Las hojas del aguacate son pecioladas, alternas; su forma es diversa, pudiéndose encontrar formas como ovada, obovada angosta, obovada, oval, redondeada, cordiforme, lanceolada, oblonga y oblonga-lanceolada; el margen puede ser entero u ondulado; la base puede ser aguda, obtusa y truncada; la forma del ápice puede ser muy agudo, agudo intermedio, obtuso y muy obtuso, con unas dimensiones de 8 a 40 cm de longitud y de 3 a 10 cm de ancho. El haz de las hojas es verde rojizo cuando están jóvenes; cuando éstas maduran es verde, poco brillante; el envés es verde opaco, las hojas se encuentran dispuestas en espiral y brotan en racimos (Bernal, J. et al., 2008). 3.3.5. Flores Se desarrollan inflorescencias en racimos axilares, y se presentan en grandes cantidades, insertadas cerca de la base del brote nuevo (Rodríguez, M. 2013). El aguacate tiene flores hermafroditas que evitan la autofecundación. Las flores se abren en dos fases perfectamente separadas en el tiempo. Las flores del aguacate son poco llamativas, carecen de pétalos. Los órganos sexuales están rodeados por seis sépalos amarillo-verdosos con un estambre en cada uno de ellos. Para atraer a los polinizadores cuentan con tres nectarios anaranjados situados entre los estambres y el ovario (Huaraca, H. et al., 2016). Debido a que los órganos femeninos y masculinos son funcionales en diferentes momentos para evitar la autofecundación, la apertura floral ocurre en dos etapas. Por esta razón, las variedades se clasifican de acuerdo con el comportamiento de la inflorescencia: tipo A y B. Las flores abren primero como femeninas, cierran por un período fijo y luego abren como masculinas en su segunda apertura (Alarcón, J. et al., 2012). En las variedades de aguacate se da la dicogamia floral por lo que se las clasifica dentro de dos grupos florales: A y B, según el comportamiento de las partes que componen la flor, esto es importante para la polinización y cuajamiento del fruto (León, J. 1999). · Tipo A: La primera apertura (femenina) inicia en la mañana y termina antes del medio día; la segunda apertura (masculina) ocurre en la tarde del siguiente día. El ciclo de apertura floral dura de 30 a 36 horas. · Tipo B: es el patrón contrario; la apertura femenina ocurre en la tarde y la apertura masculina en la siguiente mañana. El ciclo de la apertura floral es de 20 a 24 horas (Alarcón, J. et al., 2012). A pesar de las numerosas flores que hay en una inflorescencia menos del 1 % fructifican, los frutos de las últimas flores son generalmente más pequeños que los de las primeras (Rodríguez, M. 2013). 3.3.6. Fruto Es una baya que varía en forma, según la raza, así: oblata, esferoide, esferoide alto, elipsoide, obovado –angosto, obovado, claviforme, romboide, periforme, ovoide o globoso. El color de la cáscara cuando está maduro puede ser verde, verde claro, verde oscuro, amarillo, anaranjado claro, rojo, púrpura, negro y la mezcla de los anteriores; el color de la pulpa puede ser marfil, amarillo, amarillo claro, amarillo intenso, verde claro, verde y otros. La corteza o cáscara del fruto del aguacate puede ser muy lisa, finamente papilada con prominencias, papilada, muy papilada, finamente ahuecada, ahuecada, muy ahuecada, lustrosa, opaca, estriada, lobulada, rugosa, surcada o abollada. Su peso puede variar entre los 100 a 3000 gramos (Bernal, J. et al., 2008). 3.3.7. Semilla La semilla del aguacate es relativamente grande y puede tener varias formas así: oblata, esferoide, elipsoide, ovada, ovada ancha, cordiforme, de base aplanada con el ápice redondo, de base aplanada con el ápice cónico y otros; con dos envolturas muy pegadas. La superficie puede ser lisa, intermedia y rugosa; los cotiledones son hemisféricos de color marfil, amarillo, crema y rosa (IPGRI. 1995). 3.4. Condiciones edafoclimáticas 3.4.1. Altitud Las tres razas se adaptan a diferentes rangos altitudinales así: La raza Mexicana se adapta a alturas por encima de los 2.000 msnm, para la raza Guatemalteca, el rango altitudinal de adaptación es de 800 hasta 2.400 msnm, pudiéndose establecer en los pisos térmicos frío moderado a medio; para la raza Antillana el rango de adaptación va de 0 hasta 800 msnm, lo que la sitúa en el piso térmico cálido. Los híbridos entre estas razas tienen un mayor rango de adaptación (Bernal, J. et al., 2014). 3.4.2. Suelo Los suelos ideales para el aguacate son los de textura media, profundos, permeables, como los arcillo-arenosos, francos y franco arenosos. Cuanto más profundo sea el suelo mejor será el desarrollo radicular. Se debe evitar los de subsuelo rocoso y muy arcilloso, así como los mal drenados, suelos con manto freático muy cerca de la superficie o suelos con tendencia a fluctuaciones del nivel freático debido a intensas lluvias. Los suelos arcillosos no son convenientes para este cultivo por su deficiente drenaje, mientras que los arenosos necesitan de intensos programas de riego y fertilización (López, H. 2003). 3.4.3. pH Variedades mexicanas prefieren suelos de reacción ligeramente ácida con un pH entre 6 y 7, e incluso se desarrollan bien en suelos alcalinos con pH de hasta 8. Las variedades guatemaltecas y antillanas se desarrollan mejor en suelos con reacción ácida, dentro de los límites de pH 5.5 y 6.5 (Baraona, M.; Sancho, 2000). 3.4.4. Salinidad Este es un factor muy importante a considerar, ya que se ha demostrado que suelos con una conductividad eléctrica del orden de 2 mmhos/cm., provocan una pérdida de cosecha del 10 %. Uno de los iones de mayor importancia en la salinidad, son los cloruros y los aguacates tienen una distinta resistencia a estos iones, dependiendo de la raza a la que pertenezcan, es así que los aguacates de la raza mexicana, toleran hasta 5 meq./l., mientras que los antillanos resisten hasta 8 meq./l.. No obstante, es el agua de riego la más importante en este caso, ya que si el agua es de buena calidad, se puede hacer lavados de suelo. Cuando hay problemas de salinidad y es necesario hacer lavados de suelo con agua, o cuando el agua de riego tiene salinidad, es necesario aplicar una fracción mayor de agua, para evitar estos excesos de cloruros que quemarán las hojas de los paltos; es en ese momento en el que necesitamos tener un suelo, ojalá del tipo arenoso o franco arenoso, con un subsuelo de muy buen drenaje y profundo, para poder aplicar mayores volúmenes de agua y no provocar asfixia radicular (Gardiazabal, F. 2004). 3.4.5. Clima El aguacate es una planta que se puede adaptar a diferentes condiciones climáticas a pesar de su origen tropical. Esta característica se debe a que tiene gran diversidad genética, y esto se demuestra en sus tres grandes razas: · La raza Antillana requiere un clima tropical o subtropical y alta humedad atmosférica especialmente. · La raza Guatemalteca es algo más resistente, habiendo crecido en las tierras altas subtropicales americanas. · La raza Mexicana es la más resistente y la fuente de la mayoría de las variedades americanas (Lavaire, E. 2013). 3.4.6. Humedad relativa El cultivo de aguacate requiere una humedad relativa que oscila entre los 50 - 85 % para lograr un mejor prendimiento y cuajado de la flor. El exceso de humedad relativa puede ocasionar el desarrollo de algas o líquenes sobre el tallo, ramas y hojas, o enfermedades fungosas que afectan el follaje, floración, polinización y desarrollo de los frutos. Al contrario un ambiente excesivamente seco provoca la muerte de polen con efectos negativos sobre la fecundación y con ello la formación de menor número de frutos (Huaraca, H. et al., 2016). Tiene gran importancia la humedad relativa en la receptividad de los estigmas (parte femenina de la flor), cuando la humedad relativa del aire cae por debajo del 50 %, hay una disminución de los líquidos del estigma, impidiendo la germinación de los granos de polen. Se ha visto que los estilos -parte superior de los estigmas, donde se depositan los granos de polen permanecen de color blanco y receptivos en ambas aperturas de la flor, sí la humedad relativa del ambiente es alta (superior al 80 %). Estos estigmas tienden a secarse rápidamente en la segunda apertura floral, sí la humedad relativa va entre el 40 y 75 % y/o con días ventosos, cuyas ráfagas superen los 25 km/hora. La viabilidad de los granos de polen depende tanto de la temperatura como de la humedad relativa que exista en el lugar. Se ha estudiado que el polen permanece activo por 5 a 6 días, cuando las temperaturas fluctúan entre 21 y 33 ºC y la humedad relativa esté entre 57 y 63 % (Gardiazabal, F. 2004). 3.4.7. Precipitación El aguacate demanda regímenes pluviales de 1000 a 2000 milímetros bien distribuidos a lo largo del año. Durante la fase productiva el riego localizado prolonga el período productivo, incrementando los rendimientos del 30 al 50 %, mejorando las cualidades organolépticas del fruto y el desarrollo de los árboles (Godínez, M. et al., 2000). 3.4.8. Agua La cantidad de agua a agregar en suelo, va a estar en relación directa a la transpiración de la planta, esta a su vez depende de varias contingencias como: factores ambientales (temperatura, humedad relativa, viento, radiación, superficie evaporante y presión), tipo y profundidad del suelo y a las características particulares de la planta (edad, tamaño, estructura, nivel de producción y la distribución de sus raíces). Para poder dar algunas cifras al respecto, se considerará un huerto adulto, regado por microaspersión, en una zona con una precipitación promedio anual de 430 mm y una evaporación de bandeja máxima de 7 mm/día en los meses más cálidos: diciembre y/o enero: · Necesidad de agua anual: Alrededor de 9000 m³/ha. · Necesidades diarias en el mes de máxima evaporación: 0.55 litros/seg/ha/día. Estas necesidades de agua variarán en cada una de las zonas de cultivo, al tener distintas temperaturas diarias o por la presencia de vientos o distintas humedades relativas del sector (Gardiazabal, F. 2004). 3.4.9. Luminosidad El aguacate es un cultivo altamente heliófilo, de tal manera que los lotes para producción comercial de aguacate deben quedar ubicados en áreas de alta luminosidad, sin sombras, ni de guaduales, ni de árboles altos en general que impidan el contacto directo del árbol con los rayos del sol, igualmente los lotes que son muy profundos donde la misma montaña impide la llegada del sol todo el día o parte de él, serán siempre lotes menos productivos ya que la activación de yemas siempre será menor y el metabolismo del árbol más lento (Mejía, E. 2011) 3.4.10. Temperatura La temperatura para el cultivo del aguacate, va de los 17 a 24 °C, siendo la temperatura ideal en alrededor de 20 °C, temperatura en la cual alcanza su óptimo desarrollo (SAGARPA. 2011). Para obtener un buen cuaje, se requiere de temperaturas de 18 a 25 º C, cuando las temperaturas, en época de floración, bajan a 17 º C, se empieza a tener problemas de cuaje. A los 14 º C, no se presenta cuaje. Cuando se presentan frentes fríos y tormentas, se dan muchos problemas de quema, no solo de ramal floral, sino también de brote vegetativo y ramas por las temperaturas tan bajas. Las variedades antillanas se adaptan a temperaturas mayores (Mora, J.; Acuña, J. 2015). 3.4.11. Viento Este es un factor muy importante, ya que las ramas del aguacate son muy frágiles y se quiebran fácilmente; por lo tanto, se tienen que establecer cortinas rompevientos. El viento no debe ser constante, ni alcanzar velocidades por encima de los 20 km/h, ya que esto provoca la ruptura de ramas, caída de flores y frutos y quemazón de las hojas y brotes del árbol; la deshidratación impide la fecundación y formación de los frutos (Avilán, L.; Leal, F.; Bautista, D. 1989). 3.5. Razas de aguacate El término “raza” se utiliza porque éstas presentan características específicas, que se propagan y fijan espontáneamente por semilla. Entre las características de las razas se encuentran: color de brotes, olor de la hoja, tamaño y rugosidad del fruto, entre otros (Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura-IICA. s.f.). La composición genética del aguacate ha determinado la formación de tres razas: Mexicana, Guatemalteca y Antillana, las que en el proceso evolutivo se desarrollaron bajo diferentes condiciones edafoclimáticas. La Mexicana y Guatemalteca se caracterizan por tolerar temperaturas muy bajas, incluyendo heladas y estar adaptadas a suelos muy bien drenados y con nivel freático profundo. La raza Antillana se adapta a zonas tropicales y tierras bajas y climas cálidos y secos; son resistentes a suelos alcalinos (Bernal, J. et al., 2008). 3.5.1. Raza mexicana Es originaria de México, se cultiva desde 1500 a 2000 msnm, los árboles son altos, de corteza y ramas delgadas resistentes a las bajas temperaturas. Sus hojas son verdes oscuras pequeñas de 8 a 10 cm de largo, al estrujarlas tienen olor a anís, los frutos son piriformes son peso de 90 a180 g, de cáscara delgada y 20 a 25 % de contenido de aceite, su semilla es pequeña (León, J. 1999). 3.5.2. Raza guatemalteca Es originaria de Guatemala, se cultiva en zonas que van de 500 a 2400 msnm. El árbol es de gran tamaño, las hojas son grandes de 15 a 18 cm de largo, de color verde oscuro no tienen olor a anís, el peso del fruto va de 125 a 150 g, la cáscara es gruesa, de consistencia correosa, la pulpa es algo fibrosa con q8 a 20 % de aceite, la semilla es de gran tamaño (Huaraca, H. et al., 2016). 3.5.3. Raza antillana Presenta una gran diversidad gracias a su amplia distribución a lo largo de las tierras bajas del litoral del Océano Pacífico entre los 82° y 92° latitud oeste y a una altitud de entre los 0 a 1000 msnm. Se usa principalmente como portainjerto tolerante a salinidad, suelos pesados o calcáreos, y a la tristeza del aguacatero. Los aguacates de clima tropical que se producen a nivel comercial son propios de esta raza, los cuales llegan hasta los 30 m de altura. Los cultivares de esta raza crecen en los trópicos y subtrópicos, por lo que son intolerantes al frio y se adaptan a lugares con temperaturas entre 18 a 26 °C.  La menor cantidad de aceites respecto a las razas mexicana y guatemalteca, le confiere un sabor dulce y acuoso, por lo cual se les conoce como “aguachentos” o “mantequilla”. Esta raza se puede encontrar en México, Guatemala, Belice, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, Colombia, Bolivia, Perú, Ecuador y Panamá, así como en Hawaii, Islas caribeñas e Islas Canarias, España (Instituto para la Innovación Tecnológica en Agricultura-INTAGRI. 2018). 3.6. Propagación Consiste en la reproducción y multiplicación de las plantas con el objeto de perpetuar la especie aprovechando su capacidad de producción y rendimiento (Pino, A.; Díaz, J. 2005). 3.6.1. Propagación sexual La propagación por semilla no es recomendable para plantaciones comerciales, debido a la gran variabilidad que ocurre en producción y calidad de fruto (Rodríguez, M. 2013). Además se producen plantas mucho más tardías en iniciar su vida productiva y de un tamaño mayor, lo que dificulta la recolección de frutos. La propagación por semilla es empleada para obtener portainjertos bien adaptados a las condiciones bióticas y abióticas donde se desea establecer la plantación (Bernal, J. et al., 2008). 3.6.2. Propagación asexual Se hace empleando estructuras vegetativas y garantiza plantas homogéneas, con las mismas características de la planta madre; se puede realizar por estaca, injerto o in vitro. La propagación vegetativa es usada en aguacate, principalmente para perpetuar las características genéticas únicas de un portainjerto o cultivar, que lo hacen valioso en un sistema de producción (Bernal, J. et al., 2014). 3.7. Injertación La injertación se realiza con el fin de mejorar la producción, proveer tolerancia a enfermedades y a condiciones adversas del suelo, mantener las características de la variedad deseada y lograr una facilidad en el manejo del cultivo (Alarcón, J. et al., 2012). Consiste en la unión íntima que se produce entre dos partes vegetales de forma tal que se origina la soldadura entre ambas, las que permanecen unidas y continúan su vida de esta manera, dependiendo una de otra. Producto de la unión se forma un sólo individuo en el que se distinguen una parte situada por debajo del punto del injerto, llamada portainjerto, patrón o pie, la cual aporta el sistema radicular y una parte superior, llamada injerto o púa destinada a formar la copa (Valentini, G. 2013). 3.7.1. Ventajas del injerto · Propagación: Es el único método para conservar características deseables de híbridos sin semillas. · Resistencia a plagas y enfermedades del suelo: Es la ventaja más importante del injerto, pues otorga resistencia frente a bacterias, virus y nematodos del suelo, siendo una alternativa limpia en el control de enfermedades como marchitez por hongos y bacterias, virus del mosaico del tabaco, nódulos de la raíz producidos por nematodos, y raíz acorchada o raíz roja entre otras. · Mejoramiento genético: El injerto crea una nueva planta siendo una tecnología de mejoramiento más rápida que los métodos convencionales. · Mejoramiento fisiológico: Vigor radicular otorgado por el portainjerto, así como incremento en calidad, número y tamaño de frutos. · Ahorro de espacio: La densidad por hectárea puede reducirse hasta la mitad, porque el vigor de una planta injertada permite manejarla a dos tallos y reemplaza a cultivos a un tallo, siendo óptimo sobre todo para invernadero. · Incremento de productividad: Mejora la tolerancia a factores adversos (salinidad, falta o exceso de humedad), propiciando el uso eficiente del agua y nutrientes así como retraso del envejecimiento celular por el vigor radicular, aceleración de la madurez reproductiva de plántulas, y resistencia a la sequía (Servicios Agropecuarios de la Costa-SACSA. 2016). 3.7.2. Desventajas del injerto Entre las desventajas se encuentran: · Variabilidad genética a través de aparición de quimeras y mutaciones. · Alto costo de producción inicial. · Algunas dificultades para aplicar la técnica de injertar, (Mendoza, C. 2013). · La estrechez genética de las poblaciones propagadas vegetativamente suelen convertirse en un problema, pues este tipo de reproducción no permite la recombinación genética que favorece la evolución y adaptación de las especies. (Rojas, S.; García, J.; Alarcón, M. 2004). La incompatibilidad se refiere a la incapacidad que presentan dos plantas para producir con éxito la unión del injerto. Este problema puede presentarse entre plantas de diferentes variedades pero de una misma especie, o entre plantas de diferentes especies de un mismo género (Baraona, M.; Sancho, E. 2000). Las manifestaciones de la incompatibilidad son las siguientes: · Cuando no se tiene éxito en la unión de la yema y el patrón. · Cuando se presentan muertes prematuras. · Cuando hay desarrollo deficiente del injerto o no se presenta el desarrollo esperado. · Cuando la diferencia entre el crecimiento del patrón y el injerto o del injerto con respecto al patrón, es marcadamente desproporcionada, (Sequeira, A.; Pavón, J.; Miranda, 2002). 3.8. Razones para injertar · Como método de sustitución de otras técnicas de reproducción vegetativa. · Propagación rápida y masiva de una variedad sin perder sus características. · Superar problemas del desarrollo radicular. · Controlar el vigor de la planta al usar patrones enanizantes. · Rejuvenecer árboles en etapa de senectud. · Reformar la estructura aérea del árbol después de un evento negativo (heladas o sequías) (Guzmán, A. s.f.). 3.9. Condiciones que posibilitan el éxito del injerto La factibilidad del injerto exige la presencia simultánea de dos tipos de condiciones. Una de ellas deriva de la habilidad del injertador para poner en contacto las partes adecuadas de la anatomía vegetal que posibilitan la soldadura, durante un tiempo lo suficientemente largo para que la misma se produzca. En este sentido, debe favorecerse el mayor contacto posible entre los tejidos de multiplicación tanto del patrón como del injerto, denominados cambiums y que se ubican por debajo de la corteza. Dichos tejidos son fácilmente dañados al exponerse al aire, deshidratándose rápidamente en su superficie, lo que afecta negativamente el "prendimiento" del injerto. De esto se deduce la necesidad de realizar la operación con rapidez y limpieza, utilizando la técnica adecuada, mediante el uso del procedimiento de injerto más apropiado considerando que las diferentes especies vegetales presentan distintos grados de aceptación a los variados métodos de injertación. La segunda condición depende de factores genéticos y consiste en la afinidad existente entre los organismos o las partes a unir. Es decir, la facultad existente entre dos individuos para que sus tejidos puedan unirse y formar uno solo. En general cuanto mayor es el grado de "parentesco" botánico entre las plantas que se quieren unir, más posibilidades hay que se presente afinidad entre ellas, si bien existen numerosas excepciones. Es así que hay total afinidad entre partes vegetales pertenecientes a una misma variedad como entre distintas variedades de una misma especie vegetal (Valentini, G. 2013). 3.10. Materiales utilizados en la injertación · Portainjerto-huésped. · Alcohol: Se aplica para la limpieza de las herramientas. · Cinta de amarre: Impide la oxidación en los cortes, mantiene una adecuada humedad para favorecer la unión de los tejidos. Se utilizan cintas de polietileno, las cuales son ligeramente elásticas y permiten cierto crecimiento del injerto. Cuando no es posible encontrar este tipo de cinta, se pueden utilizar fundas plásticas, de las cuales se sacan las cintas con dimensiones de 1.5 a 2 centímetros de ancho por el largo que permita la funda. · Navaja de injertar: Con bisel a un solo lado, debe ser de acero de alta calidad que mantenga el filo por suficiente tiempo de trabajo. · Tijera de podar: Se utilizan para la preparación de las varetas, para colectar varetas, y para la poda apical del patrón, “o decapitado” (Irigoyen, N.; Cruz, M. 2005). Las herramientas deben mantenerse siempre limpias para evitar infecciones y bien afiladas para efectuar cortes precisos y limpios; daños mecánicos como rajaduras y quebraduras hacen fracasar los injertos. (Sequeira, A. et al. 2002) 3.11. Cuidados post injertos Los injertos se deben proteger del sol, viento y exceso de lluvias. Si es necesario, se debe regar para mantener la humedad apropiada en la funda. No se debe saturar la bolsa para evitar pudrición de raíces. El riego se aplica en la base del tronco del patrón, y no sobre el injerto. Debe eliminar los chupones que broten más abajo del injerto. La cinta plástica con que se amarró el injerto se debe eliminar cuando el injerto ha prendido bien para evitar el estrangulamiento del injerto. En la actualidad existe un tipo de cinta especial, acerada que se adhiera fácilmente sin necesidad de amarrar y se descompone al cabo de unas semanas de modo que fácilmente se rompe cuando engruesa el injerto Parafilm (Mora, J.; Acuña, J. 2015). 3.12 Portainjerto, patrón o pie El patrón es una planta originada por semilla, que debe provenir de árboles sanos, con buena adaptación al medio del cultivo aunque no se requiere que sobresalga por su producción (Rodríguez, M.; Guerrero, M.; Sandoval, R. 2002). 3.12.1. Condiciones que debe reunir el patrón Para la elección del patrón, se deben tener en cuenta las siguientes consideraciones: facilidad en la consecución de la semilla, vigoroso crecimiento de las plántulas, adaptación, buen desarrollo radical, fácil injertación, alto grado de compatibilidad con la variedad a injertar y resistencia o tolerancia a factores bióticos y abióticos limitantes en la zona o región donde se va a establecer el cultivo (Bernal, J. et al., 2014). Un patrón debe tener las siguientes características: · Desarrollo de árboles sanos y productivos. · Tolerante a Phytophthora sp., y otros organismos. · Tolerante a salinidad. · Tolerante a clorosis. · Resistente y vigoroso. · Porte bajo para facilitar el manejo de la planta. · Genéticamente uniforme. · Tolerante a sequías. · Resistente a condiciones adversas del suelo (Lu Arpaia, M.; Menge, J. 2004). Las influencias más comunes del portainjerto sobre el injerto son: · Efecto sobre la precocidad: los portainjertos enanizantes se caracterizan por adelantar la entrada en producción. · Efecto sobre el adelanto de la floración: de igual modo, puede verse adelantada en unos días la floración. · Efecto sobre la longevidad de las plantas injertadas reduce el tiempo de vida. · Resistencia a adversidades climáticas, problemas de suelo y enfermedades (Caracoche, C.; Morelli, G. s.f.). · Efecto sobre la calidad de la fruta: el patrón tiene la capacidad de traslocar diferentes niveles de nutrimentos, lo que influyes sobre el peso, forma, composición y calidad del fruto (Bernal, J.; Díaz, C. 2008). 3.13. Tipos de patrones criollos Los patrones más usados en aguacate provienen de árboles de semilla, criollos o locales, que han mostrado los mejores resultados por su rusticidad y adaptabilidad al medio (Bernal, J. et al., 2014). Estos materiales criollos lo constituyen árboles dispersos en diferentes zonas del país. Dadas las características y ventajas como portainjertos, se pueden seleccionar algunos de estos materiales para el establecimiento de huertos básicos de patrones, caso en el cual el huerto debe contar con un plan de Manejo Integrado de Plagas (MIP) así como planes de riego y fertilización adecuados y; a su vez, tomar reportes de la fenología de la planta, tolerancia a enfermedades y porte, teniendo definido el origen y una descripción del material (Alarcón, J. et al., 2012). El vigor y tolerancia a plagas y enfermedades de las plantas injertadas depende en mucho de la adaptación del patrón a la zona geográfica en donde se use. El patrón estará listo para ser injertado cuando el tallo de la planta tiene aproximadamente un centímetro de diámetro, lo cual alcanza entre los 4-6 meses después del trasplante a la bolsa, y dependiendo de las condiciones agroclimáticas de la zona y la variedad. Durante este tiempo deberá proveérsele las condiciones adecuadas de riego, fertilización, sombra, control de plagas y enfermedades (Benavides, G.; Ríos, A.; Rodriguez, F. et al., 2017). 3.14. Obtención de ramillas porta yemas Se selecciona de la variedad de la que se quiera obtener la fruta, por condiciones de mercado, de alta productividad, de adaptabilidad a condiciones ambientales. Se selecciona de árboles sanos, longevos, históricamente buenos productores, que sea compatible con el portainjerto. Estas yemas se deben obtener en huertos básicos de los viveros o en huertos comerciales de reconocida trayectoria por productividad y sanidad (Mejía, E. 2011). 3.15. Variedades Una variedad es: “un conjunto de plantas de un solo taxón botánico del rango más bajo conocido que, con independencia de si responde o no plenamente a las condiciones para la concesión de un derecho de obtentor, pueda · Definirse por la expresión de los caracteres resultantes de un cierto genotipo o de una cierta combinación de genotipos. · Distinguirse de cualquier otro conjunto de plantas por la expresión de uno de dichos caracteres por lo menos. · Considerarse como una unidad, habida cuenta de su aptitud a propagarse sin alteración (Unión Internacional para la protección de las obtenciones vegetales UPOV- 2011). 3.15.1. Características de la Variedad Guatemalteco Fuerte Esta variedad es originaria de México y es un híbrido natural entre la raza mexicana y guatemalteca, árbol vigoroso de copa abierta con tendencia a formar ramas horizontales. Su fruto es piriforme, el peso medio varía entre 180 a 420 g, su largo es de 10 a 12 cm y ancho de 6 a 7 cm; semilla de tamaño mediano, la corteza es de 1 mm de espesor, color verde, no tiene fibra, el contenido de aceite oscila del 18 a 22 %. Es el cultivar comercial más importante en los países productores por la calidad de la fruta, tamaño, buena conservación y resistencia al transporte, con la flor de tipo B (León, J. 1999). 3.15.2. Características de la Variedad Guatemalteco Hass Originado en Habra Heights, California por Rudolph G. Hass, de una semilla establecida en el siglo XX, de progenitores desconocidos, pero más cercano a Guatemalteco y se piensa que proviene del antiguo cultivar Lion. El Hass cuenta con un 10 a 15 % de la raza Mexicana y 85 a 90 % de la raza Guatemalteca. Es autofértil, pero se recomienda como polinizador de Fuerte o Ettinger. Es de buena producción; sus frutos son de tamaño mediano, con un peso que va de 150 a 400 g y de 8 a 10 cm de largo; de forma variable, entre piriforme y ovoide, de piel gruesa color verde que se torna morada, el contenido de grasa de la pulpa es del 17 al 21 %. son de buena calidad y permiten el almacenamiento (Bernal, J. et al., 2008). 3.16. Tipos de injertos 3.16.1. Injerto de Púa Lateral Se hace un corte de 5 cm en forma de lengüeta sobre el patrón; la yema al injertar se corta en forma de púa, una vez cortada la yema, se debe insertar en el corte hecho en el patrón a modo de cuña, procurando que coincidan los cortes; luego se cubre el sitio con una cinta plástica la que se enrolla alrededor del sitio ejerciendo una leve presión. Después de realizado el injerto se deja cubierto por 20 días, al cabo de los cuales se destapa para verificar si prendió. Si el injerto prendió, la rama que brota se deja crecer u poco, después de lo cual se corta el patrón 2 1 5 cm por encima de éste (Bernal, J. et al., 2008). 3.16.2. Injerto Lateral Subcortical Se realiza, cuando ya se puede despegar la corteza del patrón con facilidad. · Se hace un corte en T en una zona lisa de la corteza del patrón y se despega la corteza.  · La púa se prepara haciéndole un bisel sólo por un lado. · Se introduce la estaca debajo de la corteza levantada. · Se ata con rafia y se encera con mástic para injertar.  · Tras brotar la yema de la estaca se corta la parte superior del patrón para que toda la savia vaya al injerto y crezca vigoroso. A los 15 días se quita la atadura de rafia para que no estrangule al injerto. · Este tipo de injerto es válido para todos los árboles y arbustos, tanto de hoja caduca como perenne. En los de hoja perenne se sustituye la estaca por un esqueje con hojas y se cubre el injerto con una bolsa de plástico transparente durante varias semanas para que no se reseque (INFOJARDÍN. 2017). 3.16.3. Injerto Terminal Es el injerto más empleado por la facilidad de operación y alto porcentaje de prendimiento, es el de yema terminal, denominado también punta de rama o púa terminal. Las yemas de la variedad para injertar se toman de las puntas de las ramas en pleno crecimiento; no deben estar brotadas y deben tener las hojas maduras y firmes al tacto; se puede utilizar la parte principal de su punta. Cuando se vaya a proceder a injertar, se deben alistar los patrones, quitando las hojas del tallo cerca del punto donde se va a injertar y eliminando algunas ramas laterales si ya el arbolito está desarrollado. El patrón se despunta a unos 15 a 20 cm de altura y se le hace un corte vertical, de 6 a 7 cm, mientras que a la ramita del injerto se le hace un corte doble bisel o púa, de manera que los dos cortes cacen a la perfección entre sí. Las superficie obtenida de esta manera que los dos cortes, se ponen en contacto y se atan con cinta de polietileno (Bernal, J. et al., 2014). 3.17. Afinidad entre patrón e injerto Para que la soldadura entre patrón e injerto pueda lograrse de manera total deben ajustarse sus caracteres anatómicos y su naturaleza fisiológica, circunstancias que se conocen cono afinidad o simpatía entre patrón e injerto. El portainjerto, ya sea de una misma especie, o bien una distinta, ejerce una poderosa influencia sobre el injerto, misma que depende, no obstante, del grado de afinidad entre uno y otro. Entre las especies existen ciertas aptitudes que las hacen más o menos afines a las asociaciones de género o familias distintas. Asimismo, tienen gran influencia el diámetro ofrecido por el patrón y el sistema de injerto practicado para que la afinidad sea total o relativa (Lamonarca, F. 2017). 3.18. Vivero El vivero es el sitio donde se hace todo el proceso de reproducción de un material de óptimas condiciones para lotes comerciales de aguacate. Este lugar de propagación debe tener una serie de condiciones que aseguran al agricultor que el material que llevará a campo es de excelente calidad, estas condiciones de ubicación, sanidad, vías de acceso, legalidad, tecnología etc. (Mejía, E. 2011). El vivero facilita la producción certificada de plantas injertadas de aguacate ya que facilita un mejor control de su propagación. El vivero provee un medio adecuado para el crecimiento de las plantas, permite prevenir y controlar de manera más efectiva las plagas y enfermedades que dañan las plantas en la etapa de mayor vulnerabilidad. En el vivero es más fácil proporcionar los cuidados necesarios y las condiciones propicias para el crecimiento de las plantas, como manejo del riego, control de la luz, aplicar las fertilizaciones, y realizar los controles fitosanitarios necesarios, lo que garantizan un buen desarrollo y una mayor probabilidad de sobrevivencia y adaptación de las plantas cuando estas se trasplanten a su lugar definitivo (Benavides, G. et al., 2017). 3.18.1. Ubicación del vivero Para la ubicación del vivero se debe tener en cuenta los siguientes criterios: · Disponibilidad permanente de riego. · La distancia entre el vivero y el lugar de plantación los costos se incrementan a medida que la distancia aumenta. · Facilidad de acceso, debe haber caminos para transportar materiales e insumos. · Evitar sitios con vientos excesivos, poca iluminación, zonas con incidencia de heladas. · Seguridad, para evitar daños por animales y robos. · Suelo de estructura suelta y de topografía más o menos plana, lo que facilitará el drenaje y evitará la erosión (Huaraca, H. et al., 2016). 3.18.2. Establecimiento y mantenimiento del vivero El establecimiento del vivero comienza definiendo el tipo de plantas a producir, la cantidad y fecha de producción; las variedades y su modo de propagación; y las actividades correspondientes al proceso de producción elegido. Una vez definido lo anterior, el proceso de producción puede realizarse en 10 pasos o etapas, que comprenden: Selección del terreno, cálculo del área de producción, construcción del vivero, preparación del sustrato, siembra de la semilla, manejo de plantas en el semillero, trasplante a los envases, manejo de las plantas en envases, aclimatación de las plántulas y plantación en campo (Piñuela, A.; Guerra, A. y Pérez-Sánchez, E. 2013). 3.18.3. Preparación del sitio Lo primero a realizar en la preparación del sitio para establecer un vivero, es eliminar toda la vegetación existente como pastos y malas hierbas. La propagación de estas últimas se evita en gran medida si se remueve la capa superficial del suelo. La siguiente tarea es emparejar y nivelar el terreno, ya sea manual o con tractor, dependiendo del tamaño y la disponibilidad de los recursos. Siendo lo ideal un sitio plano con una pendiente de 2 a 3 %. En terrenos con más del 5 % de pendiente habrá que construir a mano terrazas o andenes. Si hay vientos fuertes se plantan árboles como rompevientos al lado de donde normalmente soplan. La ubicación y número de árboles grandes en viveros debe manejarse con cuidado, especialmente donde se tienen problemas de heladas (Vega, L.; Herrera, G. et al., 2002). 3.18.4. Manejo del vivero Las principales actividades en vivero de crecimiento son: riego, fertilización, control de plagas y enfermedades, manejo de malezas, injertación y preparación de las plantas para su comercialización. Esta última operación consiste en remover las plantas del sitio (vivero), podando las raíces que sobresalen de las bolsas así como de los brotes tiernos para evitar que se marchiten. A las plantas injertadas es necesario eliminar los chupones, despuntar el patrón por encima del punto de injertación y curar la herida con una pasta fungicida (Sequeira, A. et al., 2002) 3.19. Plagas 3.19.1. Trips (Heliothrips haemorrhoidali) Es un insecto que tiene amplia distribución, las hembras de esta especie insertan sus huevecillos bajo la epidermis de las hojas, los que miden aproximadamente 0.3 mm; son blancos y de aspecto reniforme. El cuerpo de las ninfas es amarillo pálido, mientras que sus ojos son rojos. Una característica distintiva de las ninfas es que tienen el hábito de acarrear una gota de heces líquida sobre la punta del abdomen. El daño lo ocasionan al follaje, el cual se vuelve bronceado y de aspecto coriáceo; también la epidermis de los frutos se vuelve gruesa y dura, por posterior agrietamiento (Baraona, M.; Sancho, 2000). 3.19.2. Araña roja (Oligonychus punicae) (Oligonychus persea) Es un ácaro de color café rojizo, apenas perceptible a simple vista, se localiza en colonias succionando la savia, principalmente a lo largo de las nervaduras por el haz de las hojas ya sazonas donde teje una sutil tela para evitar su caída. El daño comienza con puntos rojizos que se distribuyen e incrementan por toda la hoja hasta llegar a ocasionar un bronceado total. Cuando se descuidan los cultivos, la plaga puede atacar retoños, flores, el envés de las hojas y frutos en formación; localizándose durante todo el año, pero con mayor incidencia en las temporadas secas. Forma colonias por el envés de las hojas y a los lados; en el haz se producen manchas amarillentas, se presenta en la época seca (Alfonso, J. 2008). 3.19.3. Periquito del aguacate (Metcalfiella monograma Germar) Es un insecto de un centímetro de longitud, de dolor verde a verde obscuro, de hábitos gregarios, es decir que se encuentra en colonia abundantes en ramas jóvenes donde secreta una mielecilla, llega a causar daños significativos cuando la infestación es fuerte, ya que absorbe la savia de los brotes debilitando a la planta (Reyes, J.; Aguilar, J.; Campos, E.; Espindola, M. 2010). 3.20. Enfermedades 3.20.1. Pudrición de la raíz (Phytophthora cinamoni) Esta enfermedad puede aparecer en cualquier estado de desarrollo, por lo que puede encontrarse en viveros y plantaciones de diversas edades. El follaje de los árboles afectados presenta una coloración verde clara o verde amarillenta, que contrasta claramente con los árboles sanos. Las hojas tienen un tamaño más reducido y algún grado de marchitez. Conforme avanza la enfermedad se produce defoliación y se reduce cada vez la brotación, las ramas empiezan a manifestar muerte descendente y fructificaciones escasas, aunque algunas veces se presentan producciones muy numerosas pero de frutos pequeños (Baraona, M.; Sancho, 2000). El decaimiento de las plantas causado por Phytophthora cinnamomi, está íntimamente relacionado con altos volúmenes de agua. Este hongo ataca y penetra las raicillas de 1 a 3 mm de diámetro, la predisposición del aguacate a esta enfermedad, se debe a que este hongo forma esporangios sólo en medios líquidos a diferencia de otras especies del mismo género. En suelos pesados siempre existe el peligro de sobresaturar los primeros estratos cuyas condiciones físicas y químicas empeoran con el tiempo, afectando la zona donde se encuentra el mayor número de raíces (Gardiazabal, F. 2004). 3.20.2. Sunblotch (ASBVd-Avocado Sunblotch Viroid) Es una enfermedad viroidal, transmitida  el viroide del Sunblotch del aguacate, a través de injertación y otros agentes. Afecta hojas, ramas y frutos, mostrando  los  árboles  depresiones  lisas, longitudinales de color amarillo en la corteza. En los frutos las depresiones son lisas, con bandas amarillas y blancas. Se controla sembrando plantas certificadas,  procedentes  de  árboles  sanos  y eliminando los árboles enfermos (IICA. s.f.). 3.20.3. Roña (Sphaceloma perseae) Este hongo puede afectar hojas, tallos y frutos jóvenes. Las hojas son susceptibles hasta un mes después de haberse desarrollado y luego se tornan inmunes. Los primeros síntomas son puntos traslúcidos, que luego se convierten en manchas redondas muy pequeñas y de color café rojizo. En relación con la superficie foliar estas manchas son ligeramente levantas; algunas veces causan deformación de la lámina foliar cuando por efecto de las lluvias se cae el tejido muerto (Lavaire, E. 2013). 3.20.4. Antracnosis (Colletotrichum gloesporoides) La provoca el hongo Glomerella cingulata en la fase sexual (teleomorfo) y en la etapa asexual (anamorfo) se conoce como Colletotrichum gloeosporioides. Económicamente es la enfermedad más importante a nivel mundial, tanto en condiciones de campo, donde el hongo ataca hojas, ramitas, inflorescencias y frutos, como en postcosecha, donde afecta los frutos en almacén y causa pérdidas de valor comercial de los mismos. Los síntomas se manifiestan sobre diferentes partes de la planta: en las hojas aparecen pequeñas manchas de color café claro que aparentan ser más grandes cuando llegan a juntarse. En brotes tiernos se observan abultamientos superficiales sobre el tejido, síntoma conocido comúnmente como sarampión, pudiendo secar las partes atacadas (López, M. et al., s.f.) IV. MARCO METODOLÓGICO 4.1. Materiales 4.1.1. Localización de la investigación Provincia: Tungurahua Cantón: Patate Parroquia: La Matriz Sitio: Super vivero 4.1.2. Situación geográfica y climática Altitud: 2220 msnm Latitud: 01º 31’ 28’’S Longitud: 78º 50’ 64’ W Temperatura máxima: 23 ºC Temperatura mínima: 11 ºC Temperatura media anual: 22.5 ºC Precipitación media anual: 1100 mm Heliofania promedio anual: 720 horas/luz/año Humedad relativa promedio anual: 82 % Fuente: GAD Municipal y registro GPS In Situ Patate. 2017. 4.1.3. Zona de vida De acuerdo con la clasificación de las zonas de vida de Holdridge, L., el sitio corresponde a la formación bosque seco montano bajo (bs-MB.) 4.1.4. Material experimental Se utilizaron 450 patrones francos de aguacate enfundados y 450 ramillas porta yemas de aguacate: 225 de la variedad Fuerte y 225 de la variedad Hass. Los patrones utilizados provinieron de semillas sexuales de aguacate criollo. 4.1.5. Materiales de campo Alcohol industrial para desinfección de herramientas, bomba de mochila, cámara digital, calibrador Vernier, cinta de injertar, estaquillas, flexómetro, fundas, fungicidas Caldo bordelés (Cobre 2 g/L de agua), GPS, insecticida Alfa Cipermetrina (Piretroides 1cc/L de agua), láminas de acetato, letreros de identificación, libreta de campo, machetes, piolas, rastrillo. 4.1.6. Materiales de oficina Computadora y accesorios, papel bond tamaño A4, paquete estadístico INFOSTAT u STATISTIX, pen drive. 4.2. Métodos 4.2.1. Factores en estudio 4.2.1.1. Factor A: Tipos de injertos A1: Injerto Púa Lateral A2: Injerto Lateral Subcortical A3: Injerto Terminal o Cuña 4.2.1.2. Factor B: Variedades de aguacate B1: Guatemalteco Fuerte B2: Guatemalteco Hass 4.2.2. Tratamientos: combinación de los Factores A x B: 3 x 2 = 6 según el siguiente detalle: Tratamiento N° Código Descripción Tipos de injertos + Variedades T1 A1 B1 Injerto Púa Lateral + Guatemalteco Fuerte T2 A1 B2 Injerto Púa Lateral + Guatemalteco Hass T3 A2 B1 Injerto Lateral Subcortical + Guatemalteco Fuerte T4 A2 B2 Injerto Lateral Subcortical + Guatemalteco Hass T5 A3 B1 Injerto Terminal o Cuña + Guatemalteco Fuerte T6 A3 B2 Injerto Terminal o Cuña + Guatemalteco Hass 4.2.3. Procedimiento Tipo de diseño: Bloques Completos al Azar en arreglo factorial de 3 x 2 x 3 repeticiones, (DBCA). N° de localidades: 1 N° de tratamientos: 6 N° de repeticiones: 3 N° de unidades experimentales: 18 Tamaño de la unidad experimental: 0.60 m x 0.50 m =0.3 m2 Área total de la investigación: 0.3 x 18 m2 = 5.40 m2 Área de caminos: 2.50 m² Número de plantas por parcela: 25 Número total de plantas: 450 4.2.4. Tipos de análisis · Análisis de Varianza ADEVA según el siguiente detalle: Fuentes de variación Grados de libertad C.M.E* Bloques (r-1) 2 ƒ2 e + 6 ƒ2 bloques Factor A (a-1) 2 ƒ2 e + 6 Ө2 A Factor B (b-1) 1 ƒ2 e + 9 Ө2 B A x B (a-1) (b-1) 2 ƒ2 e + 3 Ө2 A x B Error Experimental (t-1)(r-1) 10 ƒ2 e TOTAL (axbxr)-1 17 *Cuadrados Medios Esperados. Modelo fijo. Tratamientos seleccionados por el investigador. · Prueba de Tukey al 5 % para factor A y B e interacciones A x B cuando la prueba de Fisher fuera significativa (Fisher protegido). · Análisis de correlación y regresión lineal simple. · Análisis de la relación Beneficio/Costo. 4.3. Métodos de evaluación y datos tomados 4.3.1. Volumen de raíz del portainjerto (VR) Variable que se evaluó al inicio de la injertación, se tomó una muestra (planta) de los bordes al azar de cada unidad experimental, para lo cual se procedió a extraer la raíz libre de pan de tierra se lavó ligeramente y se procedió a introducirla en una probeta graduada con un volumen conocido de agua, y por diferencia de valores se obtuvo el volumen de la raíz expresado en cc. 4.3.2. Diámetro del portainjerto (DPI) Con la ayuda de un calibrador vernier digital se procedió a evaluar esta variable antes de realizar la injertación y al final de la investigación dentro del área neta de cada uno de los tratamientos y de todas las repeticiones respectivamente. 4.3.3. Diámetro de ramilla porta yema (DY) Variable que se evaluó con la ayuda del calibrador vernier digital al inicio de la injertación y al final de la investigación de todas las plantas dentro del área neta de cada tratamiento. 4.3.4. Porcentaje de prendimiento del injerto (PPI) El prendimiento se evaluó de forma visual de a los 65 días después de la injertación de cada tratamiento y en cada repetición de la investigación, se consideró injerto prendido cuando obtuvo dos hojas verdaderas del injerto. 4.3.5. Número de hojas del injerto (NHI) El número de hojas se evaluó de forma visual a los 90 y 120 días después de la injertación dentro de la parcela neta en cada uno de los tratamientos, considerando que la hoja es el órgano vegetativo generalmente aplanado que se encarga de realizar la fotosíntesis. 4.3.6. Longitud del injerto (LI) Esta variable se evaluó con la ayuda de un flexo metro en cm, y se medió desde la base del injerto o donde se encuentra formado el callo de prendimiento hasta el ápice del tallo a los 90 y 120 días. Dentro de la parcela neta de cada tratamiento. 4.3.7. Diámetro polar de la hoja (DPH) Con la ayuda de un flexo metro se procedió a medir en cm, desde la base de la hoja hasta la parte terminal, la misma que se evaluó a los 90 y 120 días después de la injertación en cada uno de los tratamientos y en todas las repeticiones de una hoja basal, media y terminal. 4.3.8. Diámetro ecuatorial de las hojas (DEH) Esta variable se evaluó con la ayuda de un flexo metro que se expresa en cm dentro del área neta de cada tratamiento a los 90 y 120 días después de la injertación de una hoja basal, media y terminal. 4.3.9. Longitud del pedúnculo de la hoja del injerto (LPI) Variable que se evaluó con la ayuda de un flexo metro la misma que se medió en cm desde la base del pedúnculo hasta la parte terminal del mismo a los 90 y 120 días después de la injertación en cada uno de los tratamientos de una hoja basal, media y terminal. 4.3.10. Área foliar (AF) Dato que se procedió a tomar dentro de la parcela neta en cada una de las repeticiones en una hoja basal, media y terminal con la ayuda de una malla de puntos que estuvo graficada en una lámina de acetato en cm; una vez obtenidos estos datos se procedió a sacar la media del área de la hoja y ésta se multiplicó por el número de hojas para obtener el área foliar total del injerto a los 90 y 120 días después de la injertación. 4.3.11. Porcentaje de sobrevivencia (PS) Esta variable se evaluó a los 120 días de forma visual haciendo conteo directo de todas las plantas en cada una de los tratamientos y se expresó en porcentaje. 4.4. Manejo del experimento 4.4.1. Preparación de los portainjertos Los porta injertos son multiplicados a partir de semilla sexual de la variedad criolla o nacional manejados en fundas de polietileno de 7 x 10 pulgadas con los cuidados necesarios que requiera la planta hasta obtener el diámetro aproximado de 0.5 a 0.6 cm, a partir del cuello radicular a una altura aproximada de 10 cm dejando un solo juste. 4.4.2. Identificación de plantas donantes Se realizó en el huerto de aguacate en el huerto Monserrat, ubicado en el cantón Patate, sector San Francisco, las mismas que se encuentran en plena producción e identificadas, al momento de selección las ramillas porra yemas fue en el estado fenológico de prefloración y de las ramas terminales. 4.4.3. Obtención de las ramillas porta yemas Las ramillas porta yemas que se obtuvo son con características fitosanitarias buenas y en un estado fenológico óptimo para la injertación sanas, con la ayuda de una tijera de podar procedió a obtener una por una e inmediatamente eliminaremos las hojas de cada yema dejando los pedúnculos para que no se deshidraten y las colocaremos en una gaveta con papel periódico húmedo con la finalidad de mantener en óptimas para la injertación que será el mismo el siguiente día, las ramillas porta yemas tuvieron una longitud de10 cm, y un diámetro aproximado de 0.5 cm a 0.6 cm. 4.4.4. Injertación · Injerto de púa lateral: Para realizar este tipo de injerto se seleccionó previamente la ramilla y el patrón; se realizó un corte lateral en forma de lengüeta en el patrón, en la yema se realizó otro corte en forma de púa para introducirla en el corte del patrón, posteriormente se selló la herida con una cinta plástica. · Injerto subcortical: Para realizar este tipo de injerto se seleccionó previamente la ramilla y el patrón, se realizó un corte lateral superficial en el patrón, en la yema se realizó otro corte de costado para pegarla en el patrón, consecutivamente se selló la herida con una cinta plástica. · Injerto terminal o cuña: En este tipo de injerto se decapitó el patrón a una altura de 8 cm aproximadamente, luego se realizó un corte vertical en el patrón antes decapitado, la ramilla se cortó en forma de púa para introducirla en el corte terminal de patrón y se selló la herida con una cinta plástica. 4.4.5. Control de malezas Se realizó cada vez y cuando existió la presencia de las mismas en forma continua y manualmente funda por funda y en los caminos de las parcelas en toda la investigación, se procedió al control químico con el uso de paraquat con una dosis de 80c en 20 litros de agua con una frecuencia de dos meses. 4.4.6. Riego Se efectuó de acuerdo a la necesidad del injerto con el sistema de aspersión ya instalado, dependiendo de las condiciones climáticas y a los requerimientos del sustrato y del injerto para su desarrollo, El mismo que se realizó de acuerdo con las condiciones climáticas del sector, tratando siempre que el lote se encuentre en capacidad de campo, se efectuaron en las primeras horas de la mañana y al atardecer. 4.4.7. Control de plagas y enfermedades Labor que se realizó con la ayuda de una bomba de mochila manual se aplicó Alfa Cipermetrína en dosis de 1cc/l de agua y Caldo bordelés en dosis de 2gr/l de agua. 4.4.8. Eliminación de chupones La eliminación de chupones se realizó siempre y cuando se presentaron y durante toda la investigación de forma manual y con cuidado de no dañar los injertos con el fin de que tenga un crecimiento acelerado el injerto en cada uno de los tratamientos. V. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 5.1. Variables Cuantitativas en Factor A: Tipos de injertos Cuadro N° 1. Resultados de la prueba de Tukey al 5 %. Patate, 2017. Variables Factor A: Tipos de injertos A1: Injerto Púa lateral, A2: Injerto Lateral Subcortical, A3: Injerto Terminal o Cuña X CV % VR (momento de injertación) (NS) A3 A1 A2 9.45 cc 15.38 9.67 9.50 9.17 DPI (momento de injertación) (NS) A3 A1 A2 0.99 cm 1.35 1.01 1.00 0.96 DPI (final de la investigación) (NS) A3 A1 A2 1.37 cm 0.95 1.39 1.38 1.35 DY (momento de injertación) (NS) A3 A1 A2 0.67 cm 1.18 0.67 0.67 0.66 DY (final de la investigación) (NS) A3 A1 A2 1.05 cm 0.78 1.05 1.05 1.04 PP (**) A2 A3 A1 93.33 % 3.93 96.67 A 93.00 AB 90.33 B NH (90 días) (NS) A2 A1 A3 12 hojas 5.40 12 12 11 NH (120 días) (NS) A2 A1 A3 15 hojas 4.28 15 15 14 LI (90 días) (NS) A3 A1 A2 22.39 cm 0.58 22.52 22.38 22.28 LI (120 días) (NS) A3 A1 A2 25.29 cm 0.51 25.42 25.28 25.18 DPH (90 días) (NS) A2 A1 A3 4.48 cm 7.71 4.59 4.44 4.43 DPH (120 días) (NS) A2 A1 A3 5.97 cm 5.80 6.07 5.92 5.91 DEH (90 días) (NS) A2 A3 A1 2.04 cm 1.25 2.05 2.04 2.03 DEH (120 días) (NS) A2 A3 A1 3.19 cm 0.80 3.20 3.19 3.18 LPI (90 días) (NS) A1 A2 A3 1.36 cm 1.99 1.37 1.36 1.35 LPI (120 días) (NS) A2 A3 A1 2.04 cm 1.58 2.04 2.04 2.04 AF (90 días) (**) A2 A3 A1 4.28 cm2 0.29 5.36 A 4.25 AB 3.24B AF (120 días) (**) A2 A3 A1 6.99 cm2 0.20 8.37 A 6.37 AB 6.25 B PS (**) A2 A3 A1 94.22 % 1.42 100 A 96.67 AB 86 B Elaborado por: Chicaiza, P. 2017. Promedios con distinta letra, son estadísticamente diferentes al 5 % Promedios con la misma letra, son estadísticamente iguales al 5 % **= Altamente significativo al 1 % NS= No significativo En la variable: Volumen de raíz del portainjerto (VR), el menor volumen se obtuvo en A2: Injerto Lateral Subcortical con 9.17 cc, el mayor promedio se presentó en A3: Injerto Terminal o Cuña con 9.67 cc con un promedio general de 9.45 cc, y un coeficiente de variación de 15.38 %, variable que fue no significativa, numéricamente hubo diferencias mínimas, pero estadísticamente no tuvieron diferencias, (Cuadro N° 1). En la variable: Diámetro portainjerto (DPI) al momento de la injertación, el menor promedio se obtuvo en A2: Injerto Lateral Subcortical con 0.96 cm, el mayor promedio se presentó en A3: Injerto Terminal o Cuña con 1.01 cm, con un promedio general de 0.99 cm y un coeficiente de variación de 1.35 %, fue no significativa pues sus valores son similares numéricamente, pero estadísticamente no tienen diferencias, es decir las variedades no incidieron significativamente en esta variable, (Cuadro N° 1). En la variable: Diámetro portainjerto (DPI) al final de la investigación, el menor promedio se obtuvo en A2: Injerto Lateral Subcortical con 1.35 cm, el mayor promedio se presentó en A3: Injerto Terminal o Cuña con 1.39 cm, con un promedio general de 1.37 cm y un coeficiente de variación de 0.95 %, esta variable fue no significativa, sus valores son similares numéricamente, pero estadísticamente no tienen diferencias, (Cuadro N° 1). La variable: Diámetro de ramilla porta yema (DY) al momento de la injertación, fue no significativa el menor promedio se obtuvo en A2: Injerto Lateral Subcortical con 0.66 cm, el mayor promedio se presentó en A3: Injerto Terminal o Cuña con 0.67, con un promedio general de 0.67 y un coeficiente de variación de 1.18 %, sus valores numéricamente presentaron mínimas diferencias, pero estadísticamente no, (Cuadro N° 1). En la variable: Diámetro de ramilla porta yema (DY) al final de la investigación, el menor promedio se obtuvo en A2: Injerto Lateral Subcortical con 1.04 cm, el mayor promedio se presentó en A3: Injerto Terminal o Cuña con 1.05 cm, con un promedio general de 1.05 cm y un coeficiente de variación de 0.78 %, esta variable fue no significativa, sus valores no tuvieron diferencia estadística, pero numéricamente obtienen diferencias mínimas, (Cuadro N° 1). La variable: Número de hojas del injerto (NHI) a los 90 días, de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue no significativa, es decir las variedades fueron factores independientes en esta variable; el mayor promedio se obtuvo en A2: Injerto Lateral Subcortical con 12, el menor promedio se presentó en A3: Injerto Terminal o Cuña con 11 con un promedio general de 12 y un coeficiente de variación 4.28 %, (Cuadro N° 1). La variable: Número de hojas del injerto (NHI) a los 120 días, fue no significativa pues sus valores son similares numéricamente, pero estadísticamente no tuvieron diferencias; el mayor promedio se obtuvo en A2: Injerto Lateral Subcortical con 15 hojas, el menor promedio se presentó en A3: Injerto Terminal o Cuña con 14 hojas, con un promedio general de 15 hojas y un coeficiente de variación de 4.28 %, (Cuadro N° 1). En la variable: Longitud del injerto (LI) a los 90 días, el menor promedio se obtuvo en A2: Injerto Lateral Subcortical con 22.28 cm, el mayor promedio se presentó en A3: Injerto Terminal o Cuña con 22.52 cm, con un promedio general de 22.39 y un coeficiente de variación de 0.58 %, variable que fue no significativa, sus valores son similares numéricamente, pero estadísticamente no tienen diferencias, (Cuadro N° 1). La variable: Longitud del injerto (LI) a los 120 días, fue no significativa, es decir las variedades no incidieron significativamente en esta variable; el menor promedio se obtuvo en A2: Injerto Lateral Subcortical con 25.18 cm, el mayor promedio se presentó en A3: Injerto Terminal o Cuña con 25.42 cm, con un promedio general de 25.29 cm y un coeficiente de variación de 0.51, (Cuadro N° 1). La variable: Diámetro polar de la hoja (DPH) a los 90 días, el mayor promedio se obtuvo en A2: Injerto Lateral Subcortical con 4.59 cm, el menor promedio se presentó en A3: Injerto Terminal o Cuña con 4.43 cm, con un promedio general de 4.48 cm, y un coeficiente de variación de 7.71 %, variable que fue no significativa estadísticamente, (Cuadro N° 1). En la variable: Diámetro polar de la hoja (DPH) a los 120 días, de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue no significativa, el mayor promedio se obtuvo en A2: Injerto Lateral Subcortical con 6.07 cm, el menor promedio se presentó en A3: Injerto Terminal o Cuña con 5.91 cm, con un promedio general de 5.97 cm y un coeficiente de variación de 5.80 %, (Cuadro N°1). En la variable: Diámetro ecuatorial de la hoja (DPH) a los 90 días, el mayor promedio se obtuvo en A2: Injerto Lateral Subcortical con 2.05, el menor promedio se presentó en A1: Injerto Púa lateral con 2.03 cm, con un promedio general de 2.04 cm, y un coeficiente de variación de 1.25 %, esta variable fue no significativa estadísticamente, es decir no hubo un efecto significativo de las variedades, (Cuadro N° 1). La variable: Diámetro ecuatorial de la hoja (DPH) a los 120 días, fue no significativa estadísticamente; el mayor promedio se obtuvo en A2: Injerto Lateral Subcortical con 3.20 cm, el menor promedio se presentó en A1: Injerto Púa lateral con 3.18 cm, con un promedio general de 3.19 cm y un coeficiente de variación de 0.80 %, (Cuadro N°1). En la variable: Longitud del pedúnculo de la hoja del injerto (LPI) a los 90 días, el mayor promedio se obtuvo en A1: Injerto Púa lateral con 1.37, mientras que el menor promedio se registró en A3: Injerto Terminal o Cuña con 1.35 cm, con un promedio general de 1.36 cm, y un coeficiente de variación de 1.99 % esta variable fue no significativa, pero numéricamente tuvo diferencias mínimas, (Cuadro N° 1). En la variable: Longitud del pedúnculo de la hoja del injerto (LPI) a los 120 días, los tres tipos de injertos tuvieron igual promedio 2.04 cm, por lo cuanto no existió diferencia estadística ni numérica, por tanto no existió ninguna diferencia entre los tratamientos, se registró un coeficiente de variación de 1.58 %, (Cuadro N° 1). Las variables: Porcentaje de prendimiento del injerto (PPI); Área foliar (AF) (90 y 120 días) y Porcentaje de sobrevivencia (PS) fueron altamente significativas (**), (Cuadro N° 1). Gráfico N° 1. Promedios del Factor A: Tipos de injertos, en la variable Porcentaje de prendimiento del injerto (PPI), Patate 2017: Chicaiza, P. En la variable: Porcentaje de prendimiento del injerto, el menor porcentaje se obtuvo en A1: Injerto Púa Lateral con 90.33 %, el mayor promedio se presentó en A2: Injerto Lateral Subcortical con 96.67 % con un promedio general de 93.33 %, y un coeficiente de variación de 3.93 %, (Cuadro y Gráfico N°1). La técnica utilizada en cada tipo de injerto tiene que ver con el porcentaje prendimiento y desarrollo del brote, el éxito de algunos tipos de injerto depende mucho de que las células del cambium estén en división activa, las células en formación del callo es uno de los pasos importantes para la cicatrización o encallamiento del injerto, los brotes inician su desarrollo normal como un solo individuo aprovechando los nutrientes absorbidos por el patrón. Lo que nos permite concluir que el tipo de injerto Lateral Subcortical fue eficiente y efectivo. Pero a más de esto depende también de la habilidad del injertador y de la suculencia de sabia de porta injerto y de la selección del material para injertar. El injerto subcortical tiene mayor contacto lo que permite un desarrollo eficiente en menor tiempo. Gráfico N° 2. Promedios del Factor A: Tipos de injertos, en la variable Área foliar (AF) (90 y 120 Días), Patate 2017: Chicaiza, P. En la variable: Área foliar a los 90 días, de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue altamente significativa en cuanto al Factor A (Tipos de injertos), la mayor área foliar se obtuvo en A2: (Lateral Subcortical) con 5.36 cm2, mientras que la menor área foliar se presentó en A3 (Injerto Terminal o Cuña) con 3.24 cm2. Presentándose una general de 4.28 cm2, y un coeficiente de variación de 0.29 %, (Cuadro N° 1 y Gráfico N° 2). El Área foliar a los 120 días, de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue altamente significativa en cuanto al Factor A (Tipos de injertos), la mayor área foliar se obtuvo en A2: (Lateral Subcortical) con 8.37 cm2, mientras que la menor área foliar se presentó en A3 (Injerto Terminal o Cuña) con 6.25 cm2 y un promedio general de 6.99 cm2, y un coeficiente de variación de 0.20 %, (Cuadro N° 1 y Gráfico N° 2). Se evidenció un mayor desarrollo foliar en el injerto subcortical, pues este tipo de injerto no daña el tallo de patrón al injertarse, pues se lastima únicamente la corteza, y por esta razón sufre menos estrés y su desarrollo es mayor; contrario a lo que sucede con el injerto terminal pues el patrón es decapitado en su totalidad y el huésped debe generar sus propias hojas, para su desarrollo por lo cual el incremento del área foliar se ve retardado. El área foliar de una planta es de suma importancia, pues este índice nos muestra la capacidad que tiene la planta para transformar la energía luminosa en energía química. La determinación del área foliar es necesaria para calificar un buen crecimiento y es usada ampliamente en modelos fotosintéticos, evaluación de los sistemas de conducción y poda (Gutierrez, A.; Lavín, A. 2000). Gráfico N° 3. Promedios del Factor A: Tipos de injertos, en la variable Porcentaje de sobrevivencia (PS), Patate 2017: Chicaiza, P. En la variable: Porcentaje de sobrevivencia, el menor porcentaje se obtuvo en A1: Injerto Púa lateral con 86 %, el mayor promedio se registró en A2: Lateral Subcortical con 100 % con un promedio general de 94.22 %, y un coeficiente de variación de 1.42 %, (Cuadro N°1 y Gráfico N°3). El mayor porcentaje de prendimiento y área foliar se registró en el injerto subcortical tuvo un mayor desarrollo y por ende se determinó un mayor porcentaje de sobrevivencia a los 120 días posteriores a la injertación. Los diferentes tipos de injertos dependen mucho de la estructura morfológica de la planta, de las etapas fisiológicas y citológicas; además del manejo del ensayo en los aspectos fitosanitarios, lámina de riego, horas luz, entre otros. 5.2. Variables Cuantitativas en Factor B: Variedades de aguacate Cuadro Nº 2. Resultados promedios del Factor B. Patate, 2017. Promedios Factor B: Variedades Variables B1: Guatemalteco Fuerte B2: Guatemalteco Hass Efecto Principal X CV % VR (momento de injertación) (NS) B1 B2 0.89 9.45 15.38 9.89 9.00 DPI (momento de injertación) (NS) B2 B1 0.05 0.99 1.35 1.01 0.96 DPI (final de la investigación) (NS) B2 B1 0.04 1.37 0.93 1.39 1.35 DY (momento de injertación) (NS) B2 B1 0.01 0.67 1.18 0.67 0.66 DY (final de la investigación) (NS) B2 B1 0.01 1.05 0.78 1.05 1.04 PP (**) B1 B2 9.78 94.33 3.93 98.22 A 88.44 B NH (90 días) (NS) B1 B2 1 12 5.40 12 11 NH (120 días) (NS) B1 B2 2 14 4.28 15 13 LI (90 días) (NS) B1 B2 0.03 22.40 0.58 22.41 22.38 LI (120 días) (NS) B1 B2 0.03 25.30 0.51 25.31 25.28 DPH (90 días) (NS) B1 B2 0.05 4.49 7.71 4.51 4.46 DPH (120 días) (NS) B1 B2 0.05 5.97 5.80 5.99 5.94 DEH (90 días) (NS) B2 B1 0.02 2.04 1.25 2.05 2.03 DEH (120 días) (NS) B2 B1 0.02 3.19 0.80 3.20 3.18 LPI (90 días) (NS) B1 B2 0 1.36 1.99 1.36 1.36 LPI (120 días) (NS) B1 B2 0.02 2.04 1.58 2.05 2.03 AF (90 días) (NS) B1 B2 0 4.25 0.29 4.25 4.25 AF (120 días) (NA) B1 B2 0.01 6.37 0.20 6.37 6.36 PS (NS) B1 B2 3.33 98.34 1.42 100 96.67 Elaborado por: Chicaiza, P. 2017. Promedios con distinta letra, son estadísticamente diferentes al 1 %. Promedios con la misma letra, son estadísticamente iguales al 5 %. **= Altamente significativo al 1 % NS= No significativo La variable: Volúmen de raíz del porta injerto (VR) de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue no significativa, el mayor promedio se obtuvo en B1: Guatemalteco Fuerte con 9.89 cc, mientras que el menor promedio se presentó en B2: Guatemalteco Hass con 9.00 cc, con un promedio general de 9.45 cc y un coeficiente de variación de 15.38 %, (Cuadro N° 2). En la variable: Diámetro portainjerto (DPI) al momento de la injertación, fue no significativa, sus valores son similares numéricamente, pero estadísticamente no tienen diferencias; el mayor promedio se obtuvo en B2: Guatemalteco Hass con 1.01 cm, mientras que el menor promedio se presentó en B1: Guatemalteco Fuerte con 0.96, con un promedio general de 0.99 y un coeficiente de variación de 1.35 %, (Cuadro N° 2). En la variable: Diámetro portainjerto (DPI) al final de la investigación, el mayor promedio se obtuvo en B2: Guatemalteco Hass con 1.39 cm, mientras que el menor promedio se presentó en B1: Guatemalteco Fuerte con 1.35 cm, con un promedio general de 1.37 cm y un coeficiente de variación de 1.37 0.93 %, es decir no hubo un efecto significativo de las variedades, (Cuadro N° 2). En Diámetro de ramilla porta yema (DY) al momento de la injertación, de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue no significativa, el mayor promedio se obtuvo en B2: Guatemalteco Hass con 0.67 cm, mientras que el menor promedio se cuantificó en B1: Guatemalteco Fuerte con 0.66 cm; con un promedio general de 0.67 cm y un coeficiente de variación de 1.18 %, (Cuadro N° 2). En Diámetro de ramilla porta yema (DY) al final de la investigación, el mayor promedio se registró en B2: Guatemalteco Hass con 1.05 cm, mientras que el menor promedio se presentó en B1: Guatemalteco Fuerte con 1.04 cm, con un promedio general de 1.05 cm y un coeficiente de variación de 0.78 %, esta variable fue no significativa estadísticamente, (Cuadro N° 2). La respuesta de variedades de aguacate en la variable: Número de hojas del injerto (NHI) a los 90 días, de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue no significativa, el menor promedio se cuantificó en B2: Guatemalteco Hass con 11 hojas, mientras que el mayor promedio se presentó en B1: Guatemalteco Fuerte con 12 hojas, presentándose un promedio general de 12 hojas y un coeficiente de variación de 5.40 %, (Cuadro N° 2). En la variable: Número de hojas del injerto (NHI) a los 120 días, de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue no significativa; el menor promedio se cuantificó en B2: Guatemalteco Hass con 13 hojas, mientras que el mayor promedio se presentó en B1: Guatemalteco Fuerte con 15 hojas, con un promedio general de 14 hojas y un coeficiente de variación de 4.28 %, (Cuadro N° 2). La variable Longitud del injerto (LI) a los 90 días, fue no significativa, es decir no hubo un efecto de las variedades; el menor promedio se obtuvo en B2: Guatemalteco Hass con 22.38 cm, mientras que el mayor promedio se presentó en B1: Guatemalteco Fuerte con 22.41 cm, con un promedio general de 22.40 cm y un coeficiente de variación de 0.58 %, (Cuadro N° 2). En Longitud del injerto (LI) a los 120 días, de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue no significativa; sus valores son similares numéricamente, pero estadísticamente no tienen diferencias; el menor promedio se obtuvo en B2: Guatemalteco Hass con 25.28 cm, mientras que el mayor promedio se presentó en B1: Guatemalteco Fuerte con 25.31 cm, a con un promedio general de 25.30 cm y un coeficiente de variación de 0.58 y 0.51 %, (Cuadro N° 2). La variable: Diámetro polar de la hoja (DPH) a los 90 días, de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue no significativa estadísticamente; el menor promedio se obtuvo en B2: Guatemalteco Hass con 4.46 cm, mientras que el mayor promedio se presentó en B1: Guatemalteco Fuerte con 4.51 cm, registrándose un promedio general de 4.49 cm y un coeficiente de variación de 7.71 %, (Cuadro N° 2). La variable: Diámetro polar de la hoja (DPH) a los 120 días, de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue no significativa; es decir no hubo un efecto de las variedades; el menor promedio se obtuvo en B2: Guatemalteco Hass con 5.94 cm, mientras que el mayor promedio se presentó en B1: Guatemalteco Fuerte con 5.99 cm, con un promedio general de 5.97 cm y un coeficiente de variación de 5.80 %, (Cuadro N° 2). La variable: Diámetro ecuatorial de la hoja (DPH) a los 90 días, fue no significativa, el mayor promedio se registró en B2: Guatemalteco Hass con 2.05 cm, mientras que el menor promedio se presentó en B1: Guatemalteco Fuerte con 2.03 cm, con un promedio general de 2.04 cm y un coeficiente de variación de 1.25 %, es decir las variedades no incidieron significativamente, (Cuadro N° 2). En la variable: Diámetro ecuatorial de la hoja (DPH) a los 120 días, el mayor promedio se obtuvo en B2: Guatemalteco Hass con 3.20 cm, mientras que el menor promedio se presentó en B1: Guatemalteco Fuerte con 3.18 cm, con un promedio general de 3.19 cm y un coeficiente de variación de 0.80 %, es decir las variedades fueron factores independientes en esta variable, (Cuadro N° 2). La respuesta de variedades de aguacate, en la variable: Longitud del pedúnculo de la hoja del injerto (LPI) a los 90 días, de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue no significativa; las dos variedades tuvieron igual promedio 1.36 cm, por cuanto no existió diferencia estadística ni numérica, se registró un coeficiente de variación de 1.99 %, (Cuadro N° 2). La variable: Longitud del pedúnculo de la hoja del injerto (LPI) a los 120 días, de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue no significativa, numéricamente tuvo diferencias mínimas, el menor promedio se obtuvo en B2: Guatemalteco Hass con 2.03 cm, mientras que el mayor promedio se presentó en B1: Guatemalteco Fuerte con 2.05 cm, se registró un promedio general de 2.04 cm y un coeficiente de variación de 1.58 %, (Cuadro N° 2). La variable: Área foliar a los 90 días, fue no significativa; las dos variedades tuvieron igual promedio 4.25 cm2, por lo cuanto no existió diferencia estadística ni numérica, se registró un coeficiente de variación de 0.29 %, (Cuadro N° 2). En la variable: Área foliar a los 120 días, de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue no significativa, el menor promedio se obtuvo en B2: Guatemalteco Hass con 6.36 cm2, mientras que el mayor promedio se presentó en B1: Guatemalteco Fuerte con 6.37 cm2, con un promedio general de 6.37 cm2 y un coeficiente de variación de 0.20 %, (Cuadro N° 2). La respuesta de variedades de aguacate en la variable: Porcentaje de sobrevivencia, fue no significativa, el menor promedio se obtuvo en B2: Guatemalteco Hass con 96.67 %, mientras que el mayor promedio se presentó en B1: Guatemalteco Fuerte con 100 %, con un promedio general de 98.34 %, y un coeficiente de variación de 1.42 %, (Cuadro N° 2). Gráfico N° 4. Resultados promedios del Factor B: Variedades de aguacate, en la variable Porcentaje de prendimiento del injerto (PPI), Patate 2017: Chicaiza, P. En la variable: Porcentaje de prendimiento del injerto, el menor porcentaje se obtuvo en B2: Guatemalteco Hass con 88.44 %, y el mayor promedio se presentó en B1: Guatemalteco Fuerte con 98.22 %, con un promedio general de 94.33 %, y un coeficiente de variación de 3.93 %, (Cuadro N° 2 y Gráfico N° 4). En esta investigación se evidenció un mayor porcentaje de prendimiento utilizando la variedad de aguacate Guatemalteco Fuerte, tuvo una mejor respuesta con menor tasa de mortalidad; el prendimiento dependió de varios factores, entre ellos: Patrones bien desarrollados que ejercieron un efecto positivo sobre la yema, buen contacto entre las regiones cámbiales del patrón y de la yema, hubo comportamiento proporcional entre el porcentaje de prendimiento y el porcentaje de brotación ya que el mismo número de plantas en que se obtuvo mayor prendimiento también se tuvieron mayor sobrevivencia al final del ensayo. 8 5.3. Interacción de Factor A x B: Tipos de injertos x Variedades Cuadro Nº 3. Resultados para comparar los promedios de tratamientos A x B: Tipos de injertos x Variedades. Patate, 2017. Variables Tratamientos X CV % VR (momento de injertación) (NS) T1 T6 T3 T2 T5 T4 9.45 cc 15.38 10.67 A 9.67 A 9.67 A 9.33 A 9.00 A 8.33 A DPI (momento de injertación) (NS) T4 T3 T6 T5 T2 T1 0.99 cm 1.35 1.06 A 1.03 A 0.99 A 0.98 A 0.94 A 0.94 A DPI (final de la investigación) (NS) T4 T3 T6 T5 T2 T1 1.37 cm 0.93 1.44 A 1.41 A 1.37 A 1.36 A 1.32 A 1.32 A DY (momento de injertación) (NS) T6 T1 T5 T3 T4 T2 0.67 cm 1.18 0.67 A 0.67 A 0.67 A 0.66 A 0.66 A 0.66 A DY (final de la investigación) (NS) T6 T1 T5 T3 T4 T2 1.05 cm 0.78 1.05 A 1.05 A 1.05 A 1.04 A 1.04 1.04 PP (**) T3 T1 T2 T4 T5 T6 93.33 % 3.93 100 A 98.67 A 94.67 AB 93.33 AB 87 B 86 B NH (90 días) (NS) T2 T1 T5 T3 T4 T6 12 hojas 5.40 12 A 12 A 12 A 12 A 11 A 11 A NH (120 días) (NS) T2 T1 T5 T3 T4 T6 15 hojas 4.28 15 A 15 A 15 A 15 A 14 A 14 A LI (90 días) (NS) T3 T6 T4 T5 T1 T2 22.39 cm 0.58 22.57 A 22.47 A 22.43 A 22.33 A 22.33 A 22.23 A LI (120 días) (NS) T3 T6 T4 T5 T1 T2 25.29 cm 0.51 25.47 A 25.37 A 25.33 A 25.23 A 25.23 A 25.13 A DPH (90 días) (NS) T2 T4 T6 T3 T5 T1 4.48 cm 7.71 4.76 A 4.54 A 4.44 A 4.42 A 4.41 A 4.34 A DPH (120 días) (NS) T2 T4 T6 T3 T5 T1 5.97 cm 5.80 6.24 A 6.02 A 5.92 A 5.9 A 5.89 A 5.82 A DEH (90 días) (NS) T4 T5 T2 T6 T3 T1 2.04 cm 1.25 2.05 A 2.05 A 2.05 A 2.05 A 2.04 A 2 A DEH (120 días) (NS) T5 T4 T2 T6 T3 T1 3.19 cm 0.80 3.2 A 3.2 A 3.2 A 3.2 A 3.1 A 3.1 A LPI (90 días) (NS) T4 T2 T3 T1 T5 T6 1.36 cm 1.99 1.4 A 1.4 A 1.4 A 1.4 A 1.3 A 1.3 A LPI (120 días) (NS) T2 T1 T3 T6 T5 T4 2.04 cm 1.58 2.1 A 2.1 A 2.1 A 2 A 2 A 2 A AF (90 días) (NS) T4 T3 T2 T1 T6 T5 4.58 cm2 0.29 4.3 A 4.3 A 4.3 A 4.2 A 4.2 A 4.2 A AF (120 días) (NS) T4 T3 T2 T1 T6 T5 6.4 cm2 0.20 6.4 A 6.4 A 6.4 A 6.4 A 6.4 A 6.4 A PS (**) T3 T1 T4 T2 T5 T6 94.22 % 1.42 100 A 98.67 AB 96.67 ABC 93.33 BC 86 BC 86 C Elaborado por: Chicaiza, P. 2017. Promedios con la misma letra son estadísticamente iguales al 5 % y promedios con distinta letra son estadísticamente diferentes al 1 %. El Volúmen de raíz del porta injerto (VR), de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue no significativa, el mayor promedio se obtuvo en T1: (A1 B1) Injerto Púa Lateral + Guatemalteco Fuerte con 10.67 cc, mientras que el menor promedio se presentó en T4: (A2 B2) Injerto Lateral Subcortical + Guatemalteco Hass con 8.33 cc, con un promedio general de 9.45 cc y un coeficiente de variación de 15.38 %, es decir ni las variedades ni los tipos de injertos incidieron significativamente en esta variable, (Cuadro N° 3). La variable Diámetro portainjerto (DPI) al momento de la injertación, fue no significativa, sus valores numéricamente presentan mínimas diferencias, pero estadísticamente no; el mayor promedio se obtuvo en T4: (A2 B2) Injerto Lateral Subcortical + Guatemalteco Hass con 1.06 cm, mientras que el menor promedio se presentó en T1: (A1 B1) Injerto Púa Lateral + Guatemalteco Fuerte con 0.94 cm, con un promedio general de 0.99 cm y un coeficiente de variación de 1.35 %, (Cuadro N° 3). El Diámetro portainjerto (DPI) al final de la investigación, de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue no significativa, el mayor promedio se obtuvo en T4: (A2 B2) Injerto Lateral Subcortical + Guatemalteco Hass con 1.44 cm, mientras que el menor promedio se presentó en T1: (A1 B1) Injerto Púa Lateral + Guatemalteco Fuerte con 1.32 cm, con un promedio general de 1.37 cm y un coeficiente de variación de 0.93 %, (Cuadro N° 3). El Diámetro de ramilla porta yema (DY) al momento de la injertación, de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue no significativa, sus valores numéricamente presentan mínimas diferencias, pero estadísticamente no, el mayor promedio se obtuvo en T6: (A3 B2) Injerto Terminal o Cuña + Guatemalteco Hass con 0.67 cm, mientras que el menor promedio se presentó en T2: (A1 B2) Injerto Púa Lateral + Guatemalteco Hass con 0.66 cm, con un promedio general de 0.67 cm y un coeficiente de variación de 1.18 %, (Cuadro N° 3). El Diámetro de ramilla porta yema (DY) al final de la investigación, de acuerdo a la prueba de Tukey al 5 % fue no significativa, el mayor promedio se obtuvo e