UNIVERSIDAD ESTATAL DE BOLÍVAR Facultad de Ciencias Agropecuarias, Recursos Naturales y del Ambiente Carrera de Agronomía Tema: RESPUESTA PRODUCTIVA DE CINCO VARIEDADES DE CEBADA (Hordeum vulgare L.) A LA APLICACIÓN DE DOS SISTEMAS DE FERTILIZACIÓN FOLIAR Proyecto de Investigación previo a la obtención del título de ingeniero/a agrónomo/a Otorgado por la Universidad Estatal de Bolívar a través de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, Recursos Naturales y del Ambiente, Carrera de Agronomía Autores Andres Danilo Sinailin Muñoz Evelyn Cristina Vallejos Jurado Tutor Ing. David Rodrigo Silva García Mg. Guaranda - Ecuador 2025 II III IV V VI VII DEDICATORIA Este presente trabajo está dedicado a mis padres José Sinailin y Martha Muñoz, quienes estuvieron en cada momento que los necesite, por su amor incondicional, sus palabras de aliento en cada momento que lo necesite y sobre todo por su sacrificio silencioso, siendo una fuente de inspiración y sabiduría. A mis hermanas Stacy, Daysi y a mi cuñado José Gonzales, por brindarme cariño, risas y ser una parte fundamental de mi vida, su confianza en mi fueron luz en los momentos más oscuros y alegría en los momentos tristes, por creer en mi incluso cuando yo dude de mí, este logro también les pertenece sin su apoyo nada de esto fuese posible. A mis gatos Baby, Jack y Bruno, que siempre estuvieron presentes en cada momento de dificultad, su amor incondicional fue la energía que me inspiro en cada noche de desvelo, cuando el cansancio me vencía, sus gestos y ronroneos hicieron más pasajeros los días grises y sé que sin ellos todo esto habría sido más difícil. Andres VIII DEDICATORIA Con profundo amor, dedico este trabajo al Divino Niño Jesús, mi guía y luz eterna, por acompañarme en cada paso de este camino académico, por sostenerme en los momentos de incertidumbre, darme claridad cuando dudaba y enseñarme que con fe y perseverancia todo es posible. A mis amados padres, Manuel y Blanca, pilares de mi vida, por su amor incondicional, paciencia infinita y sacrificios constantes. Cada esfuerzo que hicieron para brindarme educación, valores y un hogar lleno de cariño me permitió alcanzar este logro. Este proyecto de investigación es un humilde homenaje a su ejemplo de vida, su dedicación y la enseñanza de que con esfuerzo y constancia se construyen los sueños. A mis queridos hermanos, Edwin, Jenny y Mary, por su apoyo, alegría y complicidad en cada etapa de mi vida. por aquellas palabras de aliento y sobre todo sus consejos que hicieron más llevadero y significativo este camino, y por recordarme siempre el valor de la unión y el cariño familiar. A mi querida amiga Dilly, mi fiel compañera de cuatro patas, que con su ternura, alegría y cariño incondicional llenó mis días de luz y esperanza. Gracias por acompañarme en cada madrugada de estudio, por desvelarte conmigo y por hacer que nunca me sintiera sola. Cada gesto, cada mirada y cada instante a tu lado me enseñaron que el amor más puro y la verdadera felicidad se encuentran en la compañía de quienes nos entregan su cariño sin condiciones. A todos ustedes, que son mi fuerza, mi alegría y mi mayor inspiración, les expreso mi más profundo agradecimiento. Este proyecto de investigación no solo representa un logro académico, sino también el reflejo del amor, la fe y el apoyo constante que me han acompañado en cada paso de mi camino. Evelyn IX AGRADECIMIENTO Deseamos expresar nuestro más sincero agradecimiento en primer lugar a Dios, por brindarnos la sabiduría y paciencia para enfrentar los desafíos en el desarrollo de este trabajo. A la Universidad Estatal de Bolívar, a la Facultad de Ciencias Agropecuarias Recurso Naturales y del Ambiente al proporcionarnos una educación de tercer nivel. Al programa de Semillas de la UEB por el soporte y seguimiento técnico. Así también a todas las autoridades, y personal docente, a nuestro docente tutor el Ing. David Silva, igualmente extendemos el agradecimiento a los miembros del tribunal Dra. Araceli Lucio, a la Ing. Sonia Fierro Borja y a la Ing. Deysi Guanga por tomarse el tiempo de evaluar este proyecto y por su valioso aporte, que sin duda contribuyeron a pulir el resultado final. Andres y Evelyn X ÍNDICE DE CONTENIDOS CONTENIDO Pag CAPÍTULO I 1 1.1. INTRODUCCIÓN 1 1.2. PROBLEMA 3 1.3. OBJETIVOS 4 • Objetivo General 4 • Objetivos Específicos 4 1.4. HIPÓTESIS 5 CAPÍTULO II 6 2. MARCO TEÓRICO 6 2.1. Origen 6 2.2. Taxonomía 6 2.3. Descripción botánica 7 2.3.1. Raíz 7 2.3.2. Tallo 7 2.3.3. Hojas 7 2.3.4. Flores 7 2.3.5. Grano 8 2.4. Descripción vegetativa 8 2.4.1. Germinación 8 2.4.2. Crecimiento de la plántula 8 2.4.3. Macollamiento 9 2.4.4. Desarrollo del grano y maduración 9 2.4.5. Semilla 9 2.5. Requerimientos del cultivo 10 2.5.1. Clima 10 2.5.2. Temperatura 10 2.5.3. Precipitación 10 2.5.4. Suelo 10 2.6. Manejo del cultivo 11 2.6.1. Preparación del terreno 11 2.6.2. Siembra y densidad 11 2.6.3. Riego 12 XI 2.6.4. Fertilización 12 2.6.5. Control de malezas 13 2.6.6. Cosecha y almacenamiento 13 2.7. Plagas 14 2.7.1. Pulgones (Schizaphis graminum) 14 2.7.2. Saltamontes 15 2.8. Enfermedades 15 2.8.1. Carbón desnudo (Ustilago nuda) 15 2.8.2. Roya amarilla (Puccinia striiformis) 15 2.8.3. Roya parda (Puccinia triticina) 16 2.8.4. Escaldadura (Rhynchosporium secalis) 16 2.8.5. Virus del enanismo amarillo (BYDV) 16 2.9. Producción de cebada en Ecuador 17 2.10. Variedades 17 2.10.1. INIAP- Palmira 17 2.10.2. Alfa 18 2.10.3. Andreia 19 2.10.4. Guaranga 20 2.10.5. INIAP-Cañicapa 20 2.11. Nutrientes 21 • Nitrógeno 22 • Fósforo 22 • Potasio 22 2.11.1. Micronutrientes 23 • Hierro (Fe) 23 • Zinc (Zn) 23 • Manganeso (Mn) 23 • Cobre (Cu) 23 • Boro (B) 24 • Molibdeno (Mo) 24 2.12. Fertilizantes foliares 24 • Calcio boro 24 XII • Ácido húmico + fitohormona 25 2.13. Principio del sistema 26 2.14. Costo de producción 27 CAPÍTULO III 28 3. MARCO METODOLÓGICO 28 3.1. Ubicación de la investigación 28 • Localización de la investigación 28 • Situación geográfica y edafoclimática 28 • Zona de vida 28 3.2. Metodología 29 3.2.1. Material en estudio 29 3.2.2. Factores en estudio 29 3.2.3. Tratamientos 29 3.2.4. Tipo de diseño experimental o estadístico 30 3.2.5. Manejo de la investigación 30 • Análisis del suelo 30 • Preparación del suelo 31 • Siembra 31 • Codificación de unidades experimentales 31 • Control de malezas 31 • Fertilización 32 • Control de plagas 32 • Control de enfermedades 32 • Cosecha 33 • Trilla 33 • Secado 33 • Aventado 33 • Almacenamiento 33 3.2.6. Métodos de evaluación (variables respuesta) 34 • Porcentaje de emergencia en el campo (PEC) 34 • Número de plantas por metro cuadrado (PMC) 34 • Número de macollos por planta (NMP) 34 XIII • Incidencia y severidad de enfermedades foliares (ISEF) 34 • Días de espigamiento (DE) 35 • Altura de la planta (AP) 35 • Longitud de la espiga (LE) 35 • Acame de tallo (AT) 35 • Acame de raíz (AR) 35 • Días a la cosecha (DC) 35 • Grano quebrado (GQ) 36 • Color del grano (CG) 36 • Tamaño de grano (TG) 36 • Peso hectolítrico (PH) 36 • Rendimiento total en kg 36 3.2.7. Análisis de datos 37 CAPÍTULO IV 38 4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 38 4.1. Interpretación de resultados 38 4.1.1. Factor A: Variedades de cebada 38 4.1.2. Factor B: Sistemas de fertilización 51 4.1.3. Interacción de factores (AxB) 58 4.1.4. Variables morfológicas 69 4.1.6. Análisis de correlación y regresión lineal 71 4.1.7. Coeficiente de correlación 71 4.1.8. Coeficiente de regresión 71 4.1.9. Coeficiente de determinación 71 4.1.10. Análisis económico de beneficio costo 74 4.1.11. Relación beneficio-costo 75 4.2. Comprobación de la hipótesis 76 CAPÍTULO V 77 5. CONCLUSIONES 77 5.1. RECOMENDACIONES 78 BIBLIOGRAFÍA 79 ANEXOS XIV ÍNDICE DE TABLAS N° Detalle Pag 1 Resultados del análisis de varianza y de la prueba de Tukey al 5% del Factor A (variedades de cebada) para: porcentaje de emergencia en el campo (PEM), número de plantas por metro cuadrado (NPM), número de macollos por planta (NMP) incidencia de plagas y enfermedades (I), severidad de plagas y enfermedades (S), días al espigamiento (DE), altura de la planta (AP), longitud de la espiga (LE), días a la cosecha (DC), grano quebrado (GQ), peso hectolítrico (PH), tamaño del grano (TG), peso campo parcela (PCP), rendimiento en kg/ha (RH) 38 2 Resultados del análisis de varianza y prueba de Tukey al 5% en las características agronómicas del Factor B (Sistemas de fertilización): porcentaje de emergencia en el campo (PEM), número de plantas por metro cuadrado (NPM), número de macollos por planta (NMP) incidencia de plagas y enfermedades (I), severidad de plagas y enfermedades (S), días al espigamiento (DE), altura de la planta (AP), longitud de la espiga (LE), días a la cosecha (DC), grano quebrado (GQ), peso hectolítrico (PH), tamaño del grano (TG), peso campo parcela (PCP), rendimiento en kg/ha (RH) 51 3 Resultados del análisis de varianza y la prueba de Tukey al 5% en la interacción de factores (variedades de cebada y sistemas de fertilización): Porcentaje de emergencia en el campo (PEM), Número de plantas por metro cuadrado (NPM), Número de macollos por planta (NMP) incidencia de plagas y enfermedades (I), severidad de plagas y enfermedades (S), Días al espigamiento (DE), Altura de la planta (AP). 58 4 Resultados del análisis de varianza y la prueba de Tukey al 5% en la interacción de factores (variedades de cebada y sistemas de fertilización): Longitud de la espiga (LE), Días a la cosecha (DC), Grano quebrado (GQ), Peso hectolítrico (PH), Tamaño del grano (TG), Peso campo parcela (PCP), Rendimiento en kg/ha (RH). 64 5 Caracteres morfológicos: Vigor (V) y Color del grano (CG) 69 6 Resultados del análisis de correlación y regresión lineal de las variables que presentaron una relación de significancia estadística negativa o positiva con el rendimiento de la variable. 71 7 Costos de producción de cinco variedades de cebada. 74 XV ÍNDICE DE FIGURAS N° Detalle Pag 1. Porcentaje de emergencia en campo 39 2. Número de plantas por metro cuadrado 40 3. Incidencia de plagas y enfermedades 41 4. Días al espigamiento 42 5. Altura de la planta 43 6. Longitud de la espiga 44 7. Días a la cosecha 45 8. Grano quebrado 46 9. Peso hectolítrico 47 10. Tamaño del grano 48 11. Peso kg/parcela 49 12. Rendimiento en kg/ha 50 13. Días al espigamiento 52 14. Altura de la planta 53 15. Longitud de la espiga 54 16. Días a la cosecha 55 17. Grano quebrado 56 18. Incidencia de plagas y enfermedades 59 19. Severidad de plagas y enfermedades 60 20. Días al espigamiento 61 21. Altura de la planta 62 22. Longitud de la espiga 65 23. Días a la cosecha 66 24. Peso campo parcela 67 25. Rendimiento kg/ha 68 XVI ÍNDICE DE ANEXOS Anexo Detalle 1. Mapa de ubicación de la investigación. 2. Croquis del ensayo 3. Análisis de suelo 4. Base de datos de cinco variedades de cebada en tres sistemas de fertilización 5. Fotos 6. Glosario de términos técnicos XVII RESUMEN La cebada es una gramínea de gran importancia mundial por sus propiedades nutricionales. Siendo cultivadas 7 mil hectáreas en Ecuador, este cultivo ocupa un lugar fundamental en la canasta básica, dado sus diversos productos procesados. En el año 2023, en la provincia Bolívar, se cultivaron 254 ha de cebada, de las cuales se cosecharon 208ha. Este estudio se propuso identificar: i) El sistema de fertilización foliar con mayor eficiencia para el cultivo de cebada. ii) Determinar el rendimiento de cada variedad bajo dos sistemas de fertilización foliar. iii) Realizar el análisis económico en la relación Beneficio/costo, teniendo en cuenta que en la provincia Bolívar las condiciones climáticas, la falta de variedades adaptadas y las deficiencias en la fertilización limitan la producción de cebada. La investigación se llevó a cabo en la granja experimental Laguacoto II, ubicada a 2638m.s.n.m, utilizando un diseño de bloques completos al azar DBCA en arreglo factorial 5x3 con 3 repeticiones en parcelas divididas, en donde se evaluó la Respuesta productiva de cinco variedades de cebada a la aplicación de dos sistemas de fertilización foliar. De acuerdo con los resultados del análisis de varianza (ADEVA) y de las pruebas de Tukey al 5%, se obtuvo que el mayor rendimiento corresponde al T1 (palmira + calcio boro), con 4865.63 kg/ha mientras que el rendimiento más bajo se registró en T10 (Cañicapa + ácidos húmicos + fitohormona), con 3252.99kg/ha. Económicamente el T1 mostró una relación beneficio/costo de 0.15 y un ingreso neto de $273.06/ha mientras que el T10 presentó una relación beneficio/costo de -0.18 con una pérdida de $308.13/ha. con base en estos resultados, se concluye que la mejor variedad y sistema de fertilización foliar complementaria para esta zona agroecológica es Palmira + calcio boro. Palabras clave: Productividad, variedades, fertilización foliar, cebada, Palmira. XVIII SUMMARY Barley is a grass of great global importance due to its nutritional properties. In Ecuador, around 7,000 hectares are cultivated, and this crop holds a fundamental place in the basic food basket given its diverse processed products. In 2023, in the province of Bolívar, 254 ha of barley were cultivated, of which 208 ha were harvested. This study aimed to identify: i) the foliar fertilization system with the highest efficiency for barley cultivation; ii) to determine the yield of each variety under two foliar fertilization systems; and iii) to carry out an economic analysis of the benefit/cost ratio, considering that in Bolívar province climatic conditions, lack of adapted varieties, and deficiencies in fertilization limit barley production. The research was conducted at the Laguacoto II experimental farm, located at 2,638 m.a.s.l., using a randomized complete block design (RCBD) in a 5x3 factorial arrangement with 3 replications in split plots, where the productive response of five barley varieties to the application of two foliar fertilization systems was evaluated. According to the results of the analysis of variance (ANOVA) and Tukey’s test at 5%, the highest yield was obtained in T1 (Palmira + calcium-boron), with 4,865.63 kg/ha, while the lowest yield was recorded in T10 (Cañicapa + humic acids + phytohormone), with 3,252.99 kg/ha. Economically, T1 showed a benefit/cost ratio of 0.15 and a net income of $273.06/ha, whereas T10 presented a benefit/cost ratio of -0.18, with a loss of $308.13/ha. Based on these results, it is concluded that the best accession and complementary foliar fertilization system for this agroecological zone is Palmira + calcium-boron. Keywords: Productivity, varieties, foliar fertilization, barley, Palmira. 1 CAPÍTULO I 1.1. INTRODUCCIÓN La cebada (Hordeum vulgare L.), es una gramínea con alto potencial tanto para consumo animal como humano. Sus propiedades químicas la hacen de gran importancia nutritiva, rica en vitaminas y minerales. Ocupa el cuarto lugar a nivel mundial entre los países de mayor producción de cereales, después del maíz, trigo y arroz, mientras que en superficie cultivada ocupa el quinto lugar con 53 millones de hectáreas sembradas alrededor del mundo (González & Rodríguez, 2023). Es un cereal multipropósito que se utiliza para la alimentación animal y humana en variedad de formas como cebada perlada, harinas, copos, semolina y malta, en la producción de etanol o como cultivo asociado (Velasco et al., 2020). Los mayores productores de este cultivo son la Unión Europea, Rusia, Australia, Canadá, Turquía, Ucrania, Estados Unidos, y Argentina (Vivar & Gordillo, 2021). En Ecuador la cebada es uno de los principales cereales dentro de la canasta básica familiar de la Sierra; sin embargo, a través del tiempo, varios factores han incidido en la producción de este cultivo, entre ellos cabe mencionar, la falta de acceso a nuevas tecnologías, políticas agrícolas y el inadecuado manejo del cultivo (Ponce et al., 2020). En la actualidad a nivel nacional la superficie dedicada al cultivo de cebada es de 7 mil hectáreas con una producción anual de 8.5 mil toneladas, (Instituto Nacional de Estadística y Censos INEC, 2025). En la provincia Bolívar, en el año 2023 se cultivaron 254 ha de cebada, de las cuales se cosecharon 208 ha, con una producción de 235 t con un rendimiento promedio de 1.13 t/ha (INEC, 2025). Para producir cebada de alta calidad es importante implementar prácticas de fertilidad integral que permitan incrementar los rendimientos y hacer más eficientes el uso de los fertilizantes, reduciendo los costos de producción y haciendo más 2 rentable las unidades de producción. Los análisis de suelo, las enmiendas, el uso de sensores ópticos, la fertilización enterrada (particularmente en la siembra y segunda fertilización) y el fraccionamiento del fertilizante nitrogenado (70% a la siembra y el 30% en la segunda fertilización) son recomendaciones útiles para este propósito (González, 2022). La fertilización foliar se ha convertido en una práctica común e importante para los productores, porque corrige las deficiencias nutrimentales de las plantas, favorece el buen desarrollo de los cultivos y mejora el rendimiento y la calidad del producto. La fertilización foliar no substituye a la fertilización tradicional de los cultivos, pero sí es una práctica que sirve de respaldo, garantía o apoyo para suplementar o completar los requerimientos nutrimentales de un cultivo que no se pueden abastecer mediante la fertilización común al suelo (Baldeón, 2021). El calcio y el boro aportan nutrientes esenciales, aminoácidos y ácidos fúlvicos que facilitan la rápida absorción de estos elementos hacia las zonas de mayor demanda, como las flores y los frutos. Asimismo, contribuyen a reducir la caída floral, mejorar el cuajado y prevenir la caída de los frutos. Además, estimulan la producción y actividad de auxinas naturales, que favorecen el desarrollo de brotes, hojas y frutos (Inveragro, 2020). Los ácidos húmicos influyen de manera directa en la nutrición de las plantas al liberar los nutrientes retenidos en el suelo, equilibrar el pH, mejorar la aireación y permeabilidad, y facilitar a las raíces un mayor acceso al CO₂ necesario para su respiración. Asimismo, favorecen la formación de agregados con partículas inorgánicas, lo que evita el encharcamiento, incrementan la capacidad del suelo para retener agua y optimizan su capacidad de intercambio catiónico. Del mismo modo, previenen la retrogradación del fósforo y el potasio al formar humatos y humofosfatos, contribuyendo a un mejor estado nutricional y desarrollo vegetal (Calderon, 2023). 3 1.2. PROBLEMA La cebada (Hordeum vulgare L.) es un cultivo de relevancia en varias zonas andinas del Ecuador, donde las condiciones agroclimáticas dificultan el establecimiento de cereales. No obstante, el primer problema que enfrenta este cultivo en el país es su baja productividad, lo cual afecta directamente su rentabilidad y sostenibilidad, limitando su papel como fuente de ingresos para pequeños y medianos agricultores. Se identifica la falta de acceso a tecnologías modernas, como semillas mejoradas y herramientas de manejo técnico, lo que impide optimizar los procesos de producción. A ello se suma la ausencia de políticas agrícolas efectivas que fomenten el desarrollo de este cultivo en las zonas rurales, y un manejo inadecuado del cultivo, muchas veces realizado de forma empírica y sin orientación técnica, como lo señalan (Ponce et al., 2020). El problema clave es el uso de variedades de cebada no adaptadas a las condiciones agroclimáticas específicas de cada región. Esta falta de adecuación provoca bajos rendimientos debido a la baja resistencia a plagas, enfermedades o condiciones ambientales locales. Por tanto, la selección de variedades sin considerar las características regionales sigue siendo una limitante agronómica importante. Otro problema está relacionado con las deficiencias en la fertilización, resultado del escaso uso de insumos adecuados y del desconocimiento técnico sobre las necesidades nutricionales del cultivo. Esto incide negativamente en el desarrollo y productividad de la planta. A esta situación se suma la producción en monocultivo y el uso inadecuado de fertilizantes químicos. Esta investigación busca generar información técnica precisa sobre la interacción entre cinco variedades de cebada y dos sistemas de fertilización foliar, lo que permitirá establecer recomendaciones basadas en evidencia que contribuyan a mejorar la productividad del cultivo, la sostenibilidad del sistema agrícola y la rentabilidad del productor. 4 1.3. OBJETIVOS • Objetivo General Evaluar la respuesta productiva de cinco variedades de cebada a la aplicación de dos sistemas de fertilización foliar. • Objetivos Específicos • Identificar el sistema de fertilización foliar con mayor eficiencia para el cultivo de cebada. • Determinar el rendimiento de cada variedad bajo dos sistemas de fertilización foliar. • Realizar el análisis económico en la relación Beneficio/costo. 5 1.4. HIPÓTESIS • Ho: La respuesta productiva del cultivo de cebada, no depende de la variedad y la aplicación de dos sistemas de fertilización. • Ha: La respuesta productiva del cultivo de cebada, si depende de la variedad y la aplicación de dos sistemas de fertilización. 6 CAPÍTULO II 2. MARCO TEÓRICO 2.1. Origen La cebada (Hordeum vulgare L) es un cultivo agrícola de gran importancia histórica que tiene sus orígenes en el Creciente Fértil, una región que abarca partes de lo que hoy son Irak, Siria, Turquía e Irán. Este cultivo ancestral ha sido cultivado por miles de años en esta región, y su domesticación se remonta a alrededor de 10 000 años atrás. Los primeros vestigios arqueológicos de cebada cultivada se han encontrado en sitios como Jericó, lo que indica su papel vital en la transición de sociedades de cazadores-recolectores a comunidades agrícolas sedentarias (Bastida, 2023). 2.2. Taxonomía Reino: Plantae Subreino: Tracheobionta Superdivision: Spermatophyta División: Magnoliophyta Clase: Liliopsida Subclase: Commelinidae Orden: Cyperales Familia: Poaceae Genero: Hordeum Especie: vulgare Nombre científico: Hordeum vulgare L. Nombre común: Cebada Fuente: (Ponce et al., 2020). 7 2.3. Descripción botánica 2.3.1. Raíz El sistema radicular es fasciculado, fibroso y alcanza una profundidad de hasta 1,20 m. Posee dos tipos de raíces: seminales y adventicias, las raíces seminales de las plántulas se desarrollan desde la germinación a la etapa de macollaje. Las raíces adventicias o de la corona, aparecen con el macollamiento y cumplen con la función de anclar la planta y proporcionar agua y nutrientes. (Ponce et al., 2020). 2.3.2. Tallo Presenta una estructura erecta, cilíndrica conformado por seis u ocho entrenudos de consistencia suave, la planta tiene un tallo principal y macollos o hijuelos. La altura de los tallos depende de las variedades y oscilan desde 0.50 m. hasta un metro (Huaman et al., 2024). 2.3.3. Hojas La disposición de las hojas de la cebada es alterna, en la base de la lámina foliar se encuentra la lígula, y a ambos lados de esta hay dos apéndices denominados estípulas. En la cebada son más grandes que en el trigo y llegan casi a abrasar totalmente el tallo. La última hoja denominada hoja bandera, se caracteriza por tener el limbo corto y la vaina más largas que las otras (Lasluisa, 2022). 2.3.4. Flores Este cultivo presenta flores hermafroditas ya que son plantas autógamas. La espiga presenta un raquis compuesto por entrenudos, cada uno se caracteriza por tener espiguillas unifloras provistas de raquilla, la espiguilla central carece normalmente, de pedicelo, o es muy corto. Cada espiguilla consta de dos glumillas, llamadas lemma y palea, que envuelven los órganos sexuales (tres anteras, un pistilo con óvulo único y un estigma pubescente). La lemma puede terminar en una arista más o menos larga. Si todas las espiguillas del nudo son fértiles genera una espiga de seis hileras, si sólo son fértiles las espiguillas centrales, en cada nudo, se dará origen a una espiga de dos hileras. Espiguillas de cebada de seis hileras (izquierda) y de 8 dos hileras (derecha). Componentes de un antecio de cebada. Componentes de una flor de cebada (Huaman et al., 2024). 2.3.5. Grano El grano es una cariópside oval, acanalado con extremos redondos que ligeramente están cubiertos por la palea la cual cubre el grano mientras que el lemma lo encierra. El tamaño del grano está sujeto a factores externos como los ambientales, longitud entre de 9.5-6 mm, ancho entre 2.5 – 3.0 mm, la densidad bordea (peso específico) de 67.00 kg/hl. El peso de los mil gramos oscila entre 45 - 55g (Amaguaya, 2022). 2.4. Descripción vegetativa 2.4.1. Germinación La germinación comienza después de que la semilla absorbe humedad, entonces la radícula emerge, la cual crece hacia abajo, proporcionando anclaje y absorción de agua y nutrientes, y posteriormente desarrolla raíces laterales, una vez que la plántula ha emergido, el coleóptilo cesa su alargamiento y la primera hoja verdadera aparece, entonces las hojas aparecen aproximadamente cada 3 a 5 días, dependiendo de la variedad y condiciones ambientales (Marcos, 2023). 2.4.2. Crecimiento de la plántula Esta etapa inicia tras la emergencia y puede durar aproximadamente de 3 a 5 semanas, durante este periodo la planta desarrolla su sistema radicular y las hojas verdaderas comienzan a emerger. La fotosíntesis se activa, permitiendo el crecimiento activo de la planta. Es crucial un adecuado suministro de nutrientes y agua. (Bastida, 2023). Las hojas aparecen cada 3 a 5 días dependiendo de la variedad y las condiciones ambientales, de ocho o nueve hojas normalmente se forman en el tallo principal, en variedades con maduración tardía generalmente se forman más hojas (Ponce et al., 2020). 9 2.4.3. Macollamiento Ocurre después del desarrollo vegetativo y puede durar de 2 a 4 semanas, en esta fase la cebada forma tallos adicionales o macollos. Este proceso es vital para determinar el potencial de rendimiento del cultivo, ya que cada macollo puede dar lugar a una espiga (Bastida, 2023). La capacidad de macollamiento de las plantas de cebada es un método importante para adaptarse a las condiciones ambientales cambiantes, cuando las condiciones ambientales son favorables o si la densidad de las plantas se reduce, es posible compensar esto produciendo más macollos (Bongard, 2021). 2.4.4. Desarrollo del grano y maduración Se produce luego de la fecundación en la que ocurre una fase “lag” o cuaje que transforma el ovario en un grano maduro, la primera etapa realiza una división celular esta actividad mitótica es crucial, pues determina la capacidad de almacenamiento de nutrientes en el endospermo que da lugar al llenado efectivo del grano. Existe el estado de grano lechos y pastoso en el cual se produce el “plateau hídrico” en el que se equilibra la cantidad de agua que entra y sale, en este estado es importante un buen abastecimiento hídrico ya que origina el crecimiento del grano, en el estado de grano duro y grano maduro se produce la madurez fisiológica, este estado define el peso de los granos y el rendimiento del cultivo (Simón & Voisin, 2022). 2.4.5. Semilla Este es un fruto seco, indehiscente denominado cariópside, en la cebada de seis hileras, todas las espiguillas de un triplete son fértiles y capaces de desarrollar granos (Torres, 2021). 10 2.5. Requerimientos del cultivo 2.5.1. Clima La producción será mejor cuando el clima sea fresco y seco, este cultivo también puede crecer en zonas cálidas, siempre que la humedad sea baja. Las condiciones climáticas cálidas y húmedas ponen en peligro el rendimiento, debido a la mayor vulnerabilidad a diversas enfermedades de las plantas (Cherlinka, 2024). 2.5.2. Temperatura La cebada que se cultiva en Ecuador, requiere una temperatura del suelo como mínima de 4 ºC y como óptima entre 12 y 24°C, para los procesos de germinación. La época optima de siembra varía por localidad y por año, en Ecuador las épocas de siembra son al inicio de la época lluviosa o invernal en cada localidad, estimando que la época de cosecha coincida con la época seca (Ponce et al., 2020). 2.5.3. Precipitación La cantidad de agua que necesita la cebada varía a lo largo de su ciclo de crecimiento. En total, la cebada requiere entre 300mm y 500 mm de agua para completar su ciclo desde la siembra hasta la cosecha (Arnal, 2024). 2.5.4. Suelo La cebada no crecerá en campos con malas propiedades de drenaje. Los mejores tipos de suelo son los franco-arcillosos y los margosos, siempre que estén suficientemente bien drenados, los suelos arenosos no son adecuados para el cultivo de la cebada, ya que la superficie no será uniforme en estos campos. Para que las semillas germinen correctamente, la temperatura del suelo debe ser de al menos 4-5°C. El pH del suelo ideal para el cultivo de cebada oscila entre 6.0 y 6.5 (a veces, hasta 8.5), aunque puede sobrevivir mejor en suelos muy alcalinos, en comparación con otros cultivos de cereales pequeños (Cherlinka, 2024). 11 2.6. Manejo del cultivo 2.6.1. Preparación del terreno Los cereales son cultivos que requieren un alto laboreo del suelo, por lo que la preparación del lote seleccionado empieza con la incorporación del material vegetal presente, mediante el uso de un pase de arado y una cruza, esta labor se debe realizar al menos un mes antes de la siembra, lo que permitirá incorporar la materia verde al suelo y convertirla en materia orgánica, para que sea aprovechada por el cultivo. Previo a la siembra se deben realizar las labores necesarias para que el suelo este mullido o suelto, permitiendo que la semilla se distribuya de forma homogénea y a una misma profundidad, para obtener una buena emergencia y uniformidad del cultivo. Después del pase del arado y cruza, pocos días antes de la siembra, se recomienda dos pases de rastra (Ponce et al., 2022). 2.6.2. Siembra y densidad Las zonas propicias para la siembra de cebada son los pisos altitudinales entre los 2 400 a 3 400 metros de altura, con precipitaciones entre los 400 a 700 mm y temperaturas promedio de 10 a 18 °C. La época de siembra inicia con el aparecimiento de las lluvias o inicio del invierno en cada zona, procurando que la época de cosecha coincida con la época seca. Es así que históricamente las siembras empiezan en noviembre para el centro-sur del Ecuador (Cotopaxi, Tungurahua y Chimborazo) y terminan en enero. Para el centro y norte del país (Pichincha, Imbabura y Carchi, incluida también la provincia de Bolívar) inician en enero y terminan en marzo (Ponce et al., 2022). La densidad de siembra es otro factor a considerar. Generalmente, se recomienda una densidad de 100 a 150 kg de semillas por hectárea, sin embargo, esto puede variar según la variedad y las condiciones del suelo. Una siembra adecuada asegura que las plantas tengan suficiente espacio para crecer y desarrollarse, lo que a su vez mejora el rendimiento del cultivo (Benedí, 2025). 12 2.6.3. Riego El riego de la cebada debe ser gestionado cuidadosamente para asegurar un crecimiento adecuado sin incurrir en problemas de exceso de agua, como la pudrición de raíces o la proliferación de enfermedades. La frecuencia del riego depende del clima, el tipo de suelo y las condiciones específicas del cultivo. Durante las primeras etapas de crecimiento, la cebada requiere un riego más frecuente para establecer sus raíces. A medida que la planta madura, necesita riegos profundos menos frecuentes para fomentar el desarrollo de raíces profundas. En total, la cebada necesita entre 300 a 500 mm de agua durante su ciclo de crecimiento. En general, la cebada debe recibir alrededor de 25-35 mm de agua por semana, ya sea a través de riego o lluvia natural. Es crucial ajustar la cantidad de riego según las condiciones meteorológicas y las necesidades concretas de la planta en diferentes etapas de su ciclo de crecimiento (Arnal, 2024). 2.6.4. Fertilización En primer lugar, lo que tendrá que tener en cuenta es el estado del suelo de su campo mediante análisis semestrales o anuales antes de aplicar cualquier método de fertilización. No hay dos campos idénticos en el mundo; por lo tanto, nadie puede aconsejarle sobre métodos de fertilización, sin tener en cuenta los datos de las pruebas de su suelo, el análisis de los tejidos y el historial del campo (Wikifarmer, 2022). La administración de nutrientes es muy importante para obtener un buen rendimiento y cumplir con los requisitos de calidad final. Si existen niveles inadecuados de nutrientes, la producción de cebada y la calidad final se ven afectados. Por lo tanto, el manejo adecuado de nutrientes, es esencial para el productor y la comunidad. La recomendación de fertilización media general es de 80, 60, 40 𝑘𝑔 ha−1 de N, P2 O5 y K2O respectivamente (Lasluisa, 2022). Esta actividad se realiza al momento de la siembra, para ello es necesario realizar un análisis químico de suelo, la cantidad de fertilizante dependerá de las recomendaciones emitidas por el laboratorio. De no contar con el análisis del suelo 13 se puede realizar la fertilización con base a la extracción de nutrientes del cultivo de cebada. Para obtener un promedio de rendimiento de grano de 4 toneladas, se recomienda aplicar 60 kg de nitrógeno (N), 60 de Fósforo (P2 O5), 40 de potasio (K2O) y 20 de azufre (S), más microelementos (calcio, magnesio, boro y zinc). A la siembra se debe aplicar el 20 % del nitrógeno más el 100% de fósforo, potasio, azufre y microelementos. El restante, 80 % del nitrógeno, se aplicará en forma complementaria. Para alcanzar este requerimiento de nutrientes para el cultivo se puede usar fertilizantes compuestos como el 18-46-0 más sulphomag, 10-30-10; 15- 15-15 o 15-30-15 (Ponce et al., 2022). 2.6.5. Control de malezas Es importante llevar un control de malezas, evitando la competencia por nutrientes, para garantizar un rendimiento y una calidad apropiada, se debe realiza un efectivo control de malezas en la preparación del suelo, una densidad de siembra adecuada, el empleo de semilla certificada y una distribución adecuada de fertilización; el control se lo puede realizar de manera manual donde se suprimen las malezas grandes o se puede realizar a través de un control químico (Flores, 2023). Las malezas son todas las plantas que no hemos sembrado y que compiten con nuestro cultivo. El control de malezas se puede realizar de dos maneras: 1.- Control manual, cuando no hay presencia de muchas malezas en el lote y se dispone de mano de obra. 2.- Control químico, cuando hay demasiadas malezas, especialmente de hoja ancha, se recomienda emplear un herbicida específico, metsulfuron-metil, en una dosis de 30 gr ha−1 en 400 litros de agua (Ponce et al., 2022). 2.6.6. Cosecha y almacenamiento El tiempo de cosecha de la cebada depende del contenido de humedad del grano y del tiempo que haga en el campo. Si el contenido de humedad de la semilla es 14 adecuado, la cosecha de la cebada puede comenzar, siempre que no haya lluvias. Se considera que la cosecha está madura cuando el contenido de humedad del grano oscila entre el 12.5% y el 18%. Si el contenido de humedad del grano es inferior, es probable que las semillas pierdan su recubrimiento. Si los granos están demasiado húmedos, se requieren condiciones especiales de almacenamiento. La cosecha se suele realizar con cosechadoras y trilladoras. Si la cebada se usará en la producción de malta, la cosecha debe tratarse con especial cuidado, debido a sus normas más estrictas (Cherlinka, 2024). Una vez separados de la paja, los granos pueden almacenarse en lugares frescos y secos durante 6-8 meses. En congeladores, el rendimiento será mayor (un año, incluso más). Sin embargo, las condiciones del almacenamiento dependen del contenido de humedad del grano y de la finalidad del cultivo. Por ejemplo, la cosecha de la cebada cuyo fin es la elaboración de cerveza con un contenido de humedad del grano del 10.5% o inferior permitirá su almacenamiento durante 18 meses en el rango 10-20°C. La duración de almacenamiento de los granos de malta con mayor contenido de humedad (12.5% o más) es de algo menos de 3 meses a una temperatura de 20-30°C (Cherlinka, 2024). 2.7. Plagas 2.7.1. Pulgones (Schizaphis graminum) Los pulgones son una plaga que se alimenta de la savia de diversos cultivos, particularmente trigo y cebada, al alimentarse, estos insectos “chupadores” debilitan las plantas y pueden provocar el desarrollo deficiente del cultivo, reduciendo su rendimiento entre 30 y 50 % si no son manejados adecuadamente ocurren pérdidas significativas particularmente cuando hay más de 60 pulgones por tallo durante la etapa de floración (González, 2023). Además del significativo daño relacionado con el rendimiento, las ninfas y adultos de pulgones ocasionan diversos daños a los cereales de grano pequeño, como la inyección de toxinas, la transmisión de virus como el del enanismo amarillo de la cebada (BYDV, por sus siglas en inglés), distintos tipos de estrés, falta de 15 nutrimentos suficientes, y la inhibición del llenado del grano, incluso el líquido dulce que secretan, conocido como mielecilla, causa un daño indirecto porque aumenta el contenido de impurezas en el grano durante la cosecha y, sobre todo, porque propicia el desarrollo de un hongo que afecta la fotosíntesis de la planta (González, 2023). 2.7.2. Saltamontes Los saltamontes tienen piezas bucales de masticación que arrancan el tejido vegetal. La lesión se asocia con mayor frecuencia con pastizales, maíz, granos pequeños y cultivos vegetales, sin embargo, durante las infestaciones pesadas, casi cualquier tipo de planta puede ser atacada, incluidos árboles, arbustos, ornamentales, flores y césped. Los saltamontes se consideran comúnmente alimentadores de follaje, pero también se alimentarán de flores, frutas, cabezas de semillas, tallos y esencialmente todas las partes de plantas sobre el suelo (Utah State University UTA, 2020). 2.8. Enfermedades 2.8.1. Carbón desnudo (Ustilago nuda) El carbón volador en cebada es provocado por el hongo Ustilago nuda que se caracteriza por presentar masas de esporas negras que ocupan el espacio en el que debía formarse los granos en la espiga. Las condiciones que favorecen su desarrollo son temperatura de 15 a 20 °C y una humedad relativa superior a 80 %. Esta enfermedad se disemina mediante semilla contaminada, de ciclo a ciclo. La mejor forma de control de esta enfermedad es el uso de semilla de calidad registrada o certificada. Caso contrario se puede realizar la desinfección de la semilla a utilizar con captan + carboxin (3 g kg−1 de semilla) o fludioxil (2 cc kg−1 de semilla) (Ponce et al., 2022). 2.8.2. Roya amarilla (Puccinia striiformis) La roya amarilla es producida por el hongo Puccinia striiformis, ataca al trigo, cebada y triticale, y puede atacar tanto al follaje como a las espigas. Se caracteriza 16 por su color amarillo y crecimiento rectilíneo o estriado en dirección de las nervaduras de las hojas (Unda, 2022) 2.8.3. Roya parda (Puccinia triticina) La roya de la hoja o parda es provocada por el hongo Puccinia hordei, que se caracteriza por presentar pústulas (uredias) pequeñas de forma oval o redondeada de color naranja oscuro a café. Las condiciones climáticas que favorecen su desarrollo son temperatura de 15 a 25 °C y una humedad relativa superior a 80 %. Esta enfermedad se transmite por esporas (uredosporas) que son transportadas por el viento, cientos de kilómetros. Esta enfermedad puede ocasionar pérdidas de rendimiento de hasta un 50 %. Principalmente ataca a las hojas del cultivo. La forma más económica de control de esta enfermedad es el uso de variedades mejoradas resistentes. Caso contrario se puede realizar aplicaciones foliares con propiconazole (50 cc/bomba de 20 l) o tebuconazole (50 cc/bomba de 20 l) o azoxystrobin (6 g/ bomba de 20 l) u oxicarboxín (75 g/bomba de 20 l) (Ponce et al., 2022). 2.8.4. Escaldadura (Rhynchosporium secalis) La escaldadura de la cebada es causada por Rynchosporium commune, un hongo Ascomicete, denominado previamente R. secalis. Se han reportado pérdidas de rendimiento de 10-45% debido a esta enfermedad. Causa manchas foliares, afectando láminas, vainas y también espigas. Los síntomas se manifiestan como lesiones ovaladas, de color gris pálido. Con el tiempo las lesiones desarrollan bordes rojizos a marrón oscuro irregulares y centros blanco grisáceo, gris pálido, a verde oliváceo, característicos de esta enfermedad. El hongo causa lesiones en las estructuras de la espiga (glumas, aristas, semillas). Es un hongo de semillas (seed- borne) que se transmite por semillas (seed-transmitted) (Souilla & Scandiani, 2021) 2.8.5. Virus del enanismo amarillo (BYDV) Esta enfermedad presenta un amarillamiento típico de las hojas que empieza por la parte apical extendiéndose en forma de estrías alargadas. En el caso de la cebada el amarillamiento inicial se transforma en colores violáceos o morados oscuros y posteriormente provoca la muerte de las hojas, en casos severos produce enanismo 17 a las plantas, que no cumplen su ciclo de vida. Este es transmitido principalmente por pulgones, por lo que favorecen su aparición los climas templados o cálidos, aunque estos pueden aparecer en casi cualquier ambiente. Los pulgones son atraídos por los brotes jóvenes ricos en nitrógeno (proteína), aunque pueden presentarse en cualquier momento de desarrollo del cultivo. La forma más económica de control de esta enfermedad es el uso de variedades mejoradas resistentes. Caso contrario se puede realizar controles de los vectores (pulgones) realizando aplicaciones foliares con clorpirifos (30 cc/bomba de 20 l) (Ponce et al., 2022). 2.9. Producción de cebada en Ecuador El cultivo de cebada en el Ecuador se realiza cada vez más de manera sostenible, con prácticas agrícolas que promueven la conservación del suelo, el uso eficiente del agua y la reducción del impacto ambiental. Esto refuerza el compromiso de la industria cervecera con la responsabilidad social y ambiental, creando un ciclo virtuoso que beneficia tanto a los productores como a los consumidores de cerveza en el país (Labomersa, 2024). 2.10. Variedades 2.10.1. INIAP- Palmira La variedad INIAP-Palmira 2014 viene del cruzamiento entre líneas RHODES/TB- B/CHZO/3/GLORIBAR/COPAL/4/ESC.II.72, se trabajó en el programa ICARDA-CIMMYT, en el año 2003 fue ingresado a Ecuador por el programa de cereales INIAP y evaluado en la estación Santa Catalina, Loja y Chimborazo, resistente a sequía, moderadamente resistente a roya amarilla y roya de la hoja, resistente a virosis y enanismo (Simbaña, 2023). Características agronómicas y morfológicas INIAP-Palmira. Ciclo de cultivo (días) 160 Días al espigamiento 80 Rendimiento (kg ha) 1350 – 2700 Peso 1000 granos (g) 40 18 Peso hectolítrico (kg hl) 65 Número de hileras 2 Tipo de espiga Barbada Tipo de grano Cubierto Densidad de espiga Compacta Forma de grano Oblongo Color de grano Amarillento claro Número de macollos 6 Tipo de tallo Resistente al acame Altura de la planta (cm) 90 – 110 Tamaño de espiga (cm) 8 Fuente: (Ponce et al., 2019). 2.10.2. Alfa La nueva variedad maltera INIAP-ALFA 2021 se obtuvo del cruce entre la línea STANDER-BAR y la línea CALI92/ROBUST en CIMMYT-México. Fue introducido, evaluado y seleccionado para su liberación por el Programa de Cereales de la Estación Experimental Santa Catalina del INIAP en 2007. INIAP- ALFA 2021 se puede cultivar en las zonas del altiplano ecuatoriano en las provincias de Imbabura, Pichincha, Cotopaxi, Bolívar, Chimborazo y Azuay a una altura de 2000 -3200 msnm. con temperaturas que oscilen entre 13 y 24 grados centígrados con precipitaciones de 400 a 700 mm (Ponce et al., 2021). Es la primera variedad mejorada generada para la producción de malta y cerveza artesanal en el Ecuador, fue liberada en el año 2021 y se encuentra vigente hasta la fecha, INIAP- ALFA 2021 sirve para elaborar cervezas rubias (Pastuña, 2023). Características agronómicas y morfológicas Alfa. Ciclo de cultivo (días) 155 Días al espigamiento 80 Rendimiento (kg ha) 1560 – 3600 Peso 1000 granos (g) 35 – 48 19 Peso hectolítrico (kg hl) 65 – 69 Número de hileras 2 Tipo de espiga Barbada Tipo de grano Descubierto Densidad de espiga Compacta Forma de grano Oblongo Color de grano Amarillo claro Número de macollos 6 – 8 Tipo de tallo Resistente al acame Altura de la planta (cm) 70 – 100 Tamaño de espiga (cm) 10 Fuente: (Ponce et al., 2019). 2.10.3. Andreia Esta variedad predominante en el área sembrada en Argentina, con un 80% del total, porcentaje que se eleva en la producción de cebada, siendo asociado en su mayor proporción a la industria cerveceras (Sistema de información simplificado agrícola SISA, 2020). Características agronómicas y morfológicas Andreia. Ciclo de cultivo (días) 120 Días al espigamiento 66 Rendimiento (kg ha) 8610 Peso 1000 granos (g) 48.2 Peso hectolítrico (kg hl) 71.04 Densidad de espiga Densa Número de macollos 8 – 15 Tipo de tallo Resistente al acame Altura de la planta (cm) 78.29 Tamaño de espiga (cm) 7.61 Fuente: (Flores, 2023). 20 2.10.4. Guaranga La cebada INIAP-Guaranga 2010 es un cultivo de dos hileras, originario del cruzamiento entre las líneas JAZMIN/CARDO/TOCTE, esta línea fue creado en México, por el programa ICARDA/CIMMYT, en el año 2010 fue introducido en Ecuador por el programa de cereales INIAP, ha sido evaluado en la estación Santa Catalina y Bolívar, esta variedad es resistente a la sequía, roya amarilla, roya de la hoja y virosis (Simbaña, 2023). Características agronómicas y morfológicas INIAP-Guaranga. Ciclo de cultivo (días) 170 Días al espigamiento 104 Rendimiento (kg ha) 2700 – 3600 Peso 1000 granos (g) 52 Peso hectolítrico (kg hl) 63 – 65 Número de hileras 2 Tipo de espiga Barbada Tipo de grano Cubierto Densidad de espiga Compacta Forma de grano Oblongo Color de grano Blanco Número de macollos 6 – 8 Tipo de tallo Tolerante al acame Altura de la planta (cm) 109 – 120 Tamaño de espiga (cm) 10 Fuente: (Ponce et al., 2019). 2.10.5. INIAP-Cañicapa Es una variedad nacional de cebada maltera que se ha implementado en el país desde el año 2003. Se destaca por su buen rendimiento en áreas de altitud y su resistencia a enfermedades. Esta variedad se considera óptima para la industria 21 cervecera cuando se cultiva en condiciones de producción favorables. (Cevallos, 2024) Características agronómicas y morfológicas INIAP-Cañicapa. Ciclo de cultivo (días) 180 Días al espigamiento 90 Rendimiento (kg ha) 2700 – 4500 Peso 1000 granos (g) 62 Peso hectolítrico (kg hl) 63 – 65 Número de hileras 2 Tipo de espiga Barbada Tipo de grano Cubierto Densidad de espiga Compacta Forma de grano Oblongo Color de grano Amarillo claro Número de macollos 8 – 10 Tipo de tallo Tolerante al acame Altura de la planta (cm) 110 – 130 Tamaño de espiga (cm) 12 Fuente: (Ponce et al., 2019). 2.11. Nutrientes La cebada necesita un suelo bien fertilizado, rico en nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K). Estos nutrientes son indispensables para el desarrollo de la planta, mejorando su resistencia a enfermedades e incrementando la producción de grano. Los micronutrientes como el zinc, el hierro y el magnesio, aunque necesarios en menor cantidad, son primordiales para el desarrollo general de la planta (Arnal, 2024). 22 • Nitrógeno Tanto en las plantas como en los seres humanos, el nitrógeno se usa para producir aminoácidos, que producen las proteínas que construyen las células, y es uno de los componentes básicos del ADN, también es esencial para el crecimiento de las plantas porque es un componente importante de la clorofila, el compuesto por el cual las plantas usan la energía de la luz solar para producir azúcares a partir del agua y dióxido de carbono (fotosíntesis) (Orchardson, 2020). • Fósforo El fósforo es un macronutriente esencial para el crecimiento y desarrollo de las plantas, ya que participa en procesos clave como la fotosíntesis, la transferencia de energía y la síntesis de ácidos nucleicos. La absorción y transporte de este elemento dentro de la planta involucra una serie de mecanismos fisiológicos altamente especializados. La absorción del fósforo ocurre principalmente en forma de ion fosfato (H₂PO₄⁻ o HPO₄²⁻, dependiendo del pH del suelo) a través de las raíces. Este proceso se ve influenciado por factores como la disponibilidad de fósforo en el suelo, el pH, la actividad microbiana y las características de la rizosfera. Las plantas han desarrollado dos sistemas principales para la captación de fósforo: el transporte pasivo y el transporte activo (Bastida, 2025). • Potasio El potasio es un elemento esencial para el crecimiento y desarrollo de las plantas. Juega un papel fundamental en la regulación de la apertura y cierre de las estomas, los poros microscópicos que se encuentran en las hojas y que permiten el intercambio de gases, como el dióxido de carbono y el oxígeno. Las funciones del potasio en las plantas ayudan a regular la turgencia celular, lo que les permite mantener su forma y estructura, (La Sociedad Mexicana de Especialistas en Agricultura Protegida SMEAP, 2023). 23 2.11.1. Micronutrientes Los micronutrientes juegan un papel esencial en el crecimiento y desarrollo de los cultivos de cebada. A pesar de que se necesitan en cantidades mínimas, su deficiencia puede afectar significativamente el rendimiento y la calidad del cultivo. A continuación, profundizaré en los micronutrientes más relevantes para la cebada y su importancia (Fernández, 2024). • Hierro (Fe) El hierro es esencial para la formación de clorofila y, por lo tanto, para la fotosíntesis. Una deficiencia de hierro puede provocar clorosis internerval, donde las hojas jóvenes se vuelven amarillas con venas verdes (Fernández, 2024). • Zinc (Zn) El zinc es necesario para la síntesis de proteínas y el crecimiento celular. Una deficiencia de zinc puede causar un acortamiento de entrenudos, hojas pequeñas y deformadas, así como un retraso en el crecimiento (Fernández, 2024). • Manganeso (Mn) El manganeso participa en la fotosíntesis y en la activación de enzimas relacionadas con la respiración de las plantas. Una deficiencia de manganeso puede manifestarse en forma de manchas cloróticas entre las venas de las hojas más jóvenes (Fernández, 2024). • Cobre (Cu) El cobre es esencial para la formación de enzimas y la respiración celular. Una deficiencia de cobre puede causar un oscurecimiento de las hojas jóvenes y un crecimiento reducido (Fernández, 2024). 24 • Boro (B) El boro es necesario para el transporte de azúcares y la formación de paredes celulares. Una deficiencia de boro puede provocar una menor retención de flores y granos, así como una mayor susceptibilidad a enfermedades (Fernández, 2024). • Molibdeno (Mo) El molibdeno es esencial para la fijación biológica de nitrógeno. Una deficiencia de molibdeno puede reducir la nodulación de leguminosas asociadas y afectar la disponibilidad de nitrógeno (Fernández, 2024). 2.12. Fertilizantes foliares La fertilización foliar es una técnica de nutrición de plantas que consiste en la aspersión del fertilizante líquido al follaje del cultivo. Su propósito no es reemplazar la fertilización edáfica, debido a que el abastecimiento de los principales nutrientes (nitrógeno, fósforo y potasio) es más económico y efectivo a través de la aplicación al suelo. Si no, es un método altamente eficiente para aplicar nutrientes necesarios o críticos en una etapa específica de la planta, principalmente nutrientes secundarios (calcio, magnesio y azufre) y micronutrientes (zinc, manganeso, hierro, cobre, boro y molibdeno) (Casimiro, 2022). • Calcio boro El fertilizante foliar de calcio y boro ofrece numerosos beneficios para las plantas que se traducen en un mejor crecimiento y desarrollo. Uno de los principales beneficios es que mejora la calidad de los frutos, ya que estos nutrientes son esenciales para el desarrollo celular y la formación de tejidos en las plantas. Además, el uso de fertilizantes foliares permite una rápida absorción de estos nutrientes, lo que se traduce en resultados visibles en el corto plazo (Moya, 2024). 25 El calcio es un nutriente esencial para las plantas que es adquirido en forma de catión divalente (𝐶𝑎2+) y que cumple funciones estructurales en la pared celular y las membranas, además actúa en el movimiento de los aniones inorgánicos y orgánicos en la vacuola y como mensajero intracelular en el citosol (Tenesaca, 2023). El Ca es escasamente inmóvil, tiene la función de ser parte integral de la pared celular, indispensable en el correcto funcionamiento de la membrana. Se moviliza a través del xilema por medio del agua y su absorción está directamente relacionada con la transpiración de la planta, es absorbido como catión calcio, es un activador de sistemas de enzimas, estimula el desarrollo del sistema radical y crecimiento foliar (Coque, 2022). Con relación al boro (B), las plantas necesitan este micronutriente principalmente para el crecimiento y la elasticidad de la pared celular y la producción de pectina, donde se encuentra como ésteres de borato con ramnogalacturonano (RG-II), el cual juega un papel clave en el control de la porosidad y la elasticidad de la pared celular (Tenesaca, 2023). La función del B en la planta es la de integrar parte de un polisacárido complejo dentro de la pectina, la cual da forma y rigidez a la pared primaria celular de plantas monocotiledóneas, dicotiledóneas y gimnospermas. El B también está implicado de asegurar el proceso del buen desarrollo floral, en el que se encuentra la producción y viabilidad del polen, provocando una mejor atracción de abejas a la flor (Coque, 2022). • Ácido húmico + fitohormona Es un producto compuesto, contiene macro y micronutrientes quelatados con ácido húmico, vitaminas y fitohormonas, que actúan como promotores de crecimiento y de maduración del cultivo, promueve el vigor de las plantas, aumenta la absorción de nutrientes del suelo, además de incrementar el nivel de proteína en las cosechas como en la soya, permitiendo un mejor desarrollo en la producción (Toala, 2023). 26 Los ácidos húmicos son compuestos que forman parte de la materia orgánica del suelo. Se producen principalmente durante la descomposición de restos vegetales y animales mediante procesos naturales que involucran actividad microbiana y química. Son, en definitiva, el resultado de una compleja red de transformaciones biológicas y químicas de la biomasa (Fuster, 2024). 2.13. Principio del sistema La fertilización foliar se ha convertido en una práctica común e importante para los productores, porque corrige las deficiencias nutrimentales de las plantas, favorece el buen desarrollo de los cultivos y mejora el rendimiento y la calidad del producto (Caballero et al., 2022). La aplicación de nutrientes vía foliar es una práctica que mantiene el equilibrio nutricional de las plantas, es considerada como una técnica que corrige las carencias o deficiencias nutricionales de los cultivos, además, la fertilización foliar no sustituye a la fertilización común de los cultivos, sin embargo, es una práctica que ayuda a la suplementación de los requisitos nutricionales de cultivos que no se pueden proporcionar mediante la fertilización habitual al suelo (Toala, 2023). Fertilizantes Orgánicos: Estos fertilizantes se derivan de materiales naturales como estiércol, compost y residuos vegetales. Son ricos en materia orgánica y mejoran la estructura del suelo, facilitando la retención de agua y el desarrollo de microorganismos beneficiosos. Aunque tienen una liberación más lenta de nutrientes, su impacto ambiental es menor y contribuyen al equilibrio natural del suelo (Aranda, 2024). Fertilizantes Inorgánicos: También conocidos como fertilizantes químicos o sintéticos, estos se producen mediante procesos industriales y contienen nutrientes en concentraciones precisas, lo que permite una liberación rápida y una disponibilidad inmediata para las plantas. Entre los más comunes se encuentran los fertilizantes nitrogenados, fosfatados y potásicos. Aunque son muy efectivos para el crecimiento rápido de los cultivos, su uso excesivo puede causar problemas como la contaminación del agua y la degradación del suelo (Aranda, 2024). 27 Los bioestimulantes son sustancias o microorganismos aplicados a plantas o suelos que mejoran el crecimiento y desarrollo de los cultivos al incrementar su tolerancia al estrés biótico y abiótico, y optimizar la absorción de nutrientes y el uso del agua. Su origen puede ser natural o sintético, y pueden presentarse en diversas formas (líquidos, polvos o gránulos), contribuyendo a reducir la dependencia de fertilizantes y pesticidas químicos, y minimizando el impacto ambiental en la agricultura (Sarango & Chenche, 2024). 2.14. Costo de producción El conocimiento de los costos es fundamental para gestionar, planear, valorizar un producto o servicio y tomar decisiones en cualquier tipo de negocio, así como para; evaluar y comparar distintas alternativas. Por lo tanto, a través de una adecuada contabilidad se puede conocer el valor de cada proceso, minimizar recursos, cambiar y eliminar una línea de producción o pronosticar el valor monetario de un nuevo artículo destinado para la venta. Dentro de la contabilidad de costos es indispensable conocer y clasificar los elementos que intervienen en un proceso productivo denominados costos de producción los cuales son necesarios para transformar la materia prima en un producto elaborado o semielaborado (Guatemal & Guerrón, 2022). La implementación de sistemas de fertilización foliar con bioestimulantes en el cultivo de cebada en Ecuador representa una estrategia prometedora para mejorar la productividad y sostenibilidad agrícola (Ardisana et al., 2020). 28 CAPÍTULO III 3. MARCO METODOLÓGICO 3.1. Ubicación de la investigación • Localización de la investigación Provincia Bolívar Cantón Guaranda Parroquia Veintimilla Sector Granja Laguacoto III. (Guaranda Km.1 1/2 Vía San Simón) • Situación geográfica y edafoclimática Altitud promedio 2638 msnm Latitud 01°36´52"S Longitud 78°59´54"W Temperatura media anual 14.4 °C Temperatura máxima 21 °C Temperatura mínima 7 °C Precipitación media anual 980 mm Heliofanía promedio 900 /horas/luz/año Velocidad de viento 6 m/s Tipo de suelo Inceptisol Ph 5.2 y 6.3 Fuente: (Estación metereológica UEB, 2025). • Zona de vida La investigación en estudio se desarrolló en la zona de vida bosque Seco Montano Bajo (bs-MB) (Holdridge, 1979) 29 3.2. Metodología 3.2.1. Material en estudio Variedades de cebada Bioestimulantes 3.2.2. Factores en estudio • FA: Cinco variedades de cebada A1: Palmira A2: Guaranga A3: Alfa A4: Andreia A5: Cañicapa • FB: Sistemas de fertilización B1: Calcio Boro (1.2 l/ha en 400l) B2: Acido húmico + fitohormona + vitamina B12 (0.75 l/ha en 300l) B3: Sin fertilización foliar 3.2.3. Tratamientos Se utilizó las siguientes combinaciones de los factores AxB (5x3) según el siguiente detalle: 30 N° CÓDIGO DETALLE T1 a1b1 Palmira + Calcio boro T2 a1b2 Alfa + Calcio boro T3 a1b3 Andreia + Calcio boro T4 a1b4 Guaranga + Calcio boro T5 a1b5 Cañicapa + Calcio boro T6 a2b1 Palmira + Ácidos húmicos T7 a2b2 Alfa + Ácidos húmicos T8 a2b3 Andreia + Ácidos húmicos T9 a2b4 Guaranga + Ácidos húmicos T10 a2b5 Cañicapa + Ácidos húmicos T11 a3b1 Palmira + Sin fertilización T12 a3b2 Alfa Sin + fertilización T13 a3b3 Andreia + Sin fertilización T14 a3b4 Guaranga + Sin fertilización T15 a3b5 Cañicapa + Sin fertilización 3.2.4. Tipo de diseño experimental o estadístico Tipo diseño de Bloques Completos al Azar DBCA en arreglo factorial 5x3 con 3 repeticiones, en parcela dividida. 3.2.5. Manejo de la investigación • Análisis del suelo Previo a la implementación del experimento, se realizó un análisis químico completo del suelo, con el objetivo de determinar la disponibilidad de macro y micronutrientes esenciales. La toma de muestra se efectuó un mes antes de la siembra en el área destinada al ensayo, permitiendo caracterizar las condiciones nutricionales iniciales del sitio experimental. 31 • Preparación del suelo Se ejecutó con maquinaria agrícola, iniciando con un pase de arado para romper la capa compactada del suelo, seguido de dos pasadas de rastra que facilitó el desmenuzamiento de los terrones. Esta labor se llevó a cabo dos semanas antes de la siembra y teniendo como finalidad mejorar la aireación del suelo, facilitar el establecimiento radicular, e incorporar malezas y residuos de cultivos anteriores. Se realizó un trazado con cal, para delimitar las unidades experimentales dentro del área total del ensayo y con estacas para separar cada repetición. • Siembra La siembra se realizó de manera manual bajo el sistema al voleo, distribuyendo equitativamente la semilla de cada una de las cinco variedades de cebada en sus respectivas parcelas, según el diseño experimental establecido. Se utilizó una dosis de siembra de 120 kg/ha. Posteriormente, se realizó el tapado de la semilla manualmente con rastrillos y azadones, asegurando una cobertura homogénea y una profundidad de siembra no mayor a 5 cm, condiciones necesarias para una emergencia uniforme. • Codificación de unidades experimentales Para facilitar el control y monitoreo del experimento, en cada unidad experimental se colocó letreros visibles. Utilizando carteles blancos resistentes a la intemperie, en los cuales se especificó los tratamientos correspondientes, incluyendo tanto la variedad de cebada como el tipo de fertilización foliar aplicado, permitiendo así un seguimiento preciso durante todo el ciclo del cultivo. • Control de malezas Se empleó el método químico mediante la aplicación foliar del herbicida Metsulfuron-metil, de 1 gramo disuelto en 20 litros de agua. La aplicación se realizó a los 27 días después de la siembra (dds), utilizando una boquilla de abanico para asegurar una distribución uniforme sobre el follaje de las malezas emergidas. 32 • Fertilización Durante la siembra se aplicó fertilización de base con una fórmula completa 10-30- 10 + Sulphomag, en dosis de 50 kg/ha y 150 kg/ha respectivamente, con el fin de aportar nutrientes esenciales en las primeras fases de desarrollo. Posteriormente, se realizó una fertilización complementaria nitrogenada utilizando urea, aplicada en la etapa de macollamiento con una dosis de 100 kg/ha, para estimular el crecimiento vegetativo y el desarrollo del macollo. En cuanto a la fertilización foliar, se aplicó dos tratamientos conforme a las recomendaciones técnicas de los productos utilizados: • En el primer tratamiento se aplicó calcio boro a una dosis de 1.2 litros por hectárea. • El segundo tratamiento incluye ácido húmico combinado con fitohormonas, aplicado a razón de 0.75 litros por hectárea. Ambos tratamientos foliares se aplicaron en dos momentos críticos del desarrollo fenológico del cultivo: posterior al macollamiento y durante el llenado de grano, respectivamente, con el objetivo de mejorar la asimilación de nutrientes y el rendimiento del cultivo. • Control de plagas El control de plagas se aplicó cuando se evidencio la presencia de pulgón en el cultivo, para lo cual se empleó un insecticida a base de lambda cyalotrina en dosis de 0.25l/ha. • Control de enfermedades Se implementó un tratamiento fitosanitario utilizando un fungicida que contenga propiconazole como ingrediente activo en una dosis de 250 cc/ha. La mezcla se aplicó directamente sobre el follaje, garantizando una cobertura uniforme en todo 33 el dosel vegetal para reducir la incidencia y severidad de patógenos que comprometen la funcionalidad de las hojas. • Cosecha La recolección del grano se llevó a cabo de forma escalonada, en función del grado de madurez fisiológica alcanzado por cada parcela. Para ello, se efectuó un monitoreo cada 15 días a partir del cambio de color de las espigas, indicando su transición a madurez comercial. La cosecha se realizó de manera manual con el uso de hoz, asegurando la integridad del grano y la no mezcla entre tratamientos. • Trilla La separación del grano de las espigas se realizó utilizando una trilladora mecánica, lo que permitió efectuar el proceso de manera eficiente y uniforme. Teniendo cuidado en evitar la mezcla entre las semillas procedentes de las distintas parcelas, garantizando así la pureza de cada tratamiento. • Secado Se realizó de manera natural en un tendal, exponiéndolo al aire libre bajo condiciones controladas hasta alcanzar un contenido de humedad del 14 %. Este valor se verificó utilizando un higrómetro portátil, lo que aseguró la calidad del grano para su posterior almacenamiento. • Aventado Para eliminar restos de impurezas como fragmentos de espiga, polvo y otros materiales ligeros derivados del proceso de trilla, se procedió al aventado, aprovechando corrientes de aire, obteniendo como resultado un grano limpio y apto para almacenamiento o análisis. • Almacenamiento Las semillas limpias y completamente secas fueron debidamente identificadas y almacenadas en sacos apropiados, ubicados en un ambiente fresco, seco y bien 34 ventilado. Teniendo como finalidad preservar la calidad del grano y evitar la aparición de plagas almacenadas, especialmente del gorgojo. 3.2.6. Métodos de evaluación (variables respuesta) • Porcentaje de emergencia en el campo (PEC) Se evaluó mediante forma visual las plántulas emergidas dentro de cada unidad experimental, a los 18 días después de la siembra. Utilizando una escala de evaluación. Escala Descripción Buena 81 – 100% plantas germinadas Regular 60-80 % plantas germinadas Mala < 60 % plantas germinadas Fuente: (Lasluisa, 2022). • Número de plantas por metro cuadrado (PMC) Se realizó mediante conteo directo de plántulas emergidas en una muestra aleatoria dentro de cada unidad experimental, utilizando un cuadrante de 1 m x 1 m a los 18 días después de la siembra. • Número de macollos por planta (NMP) Se tomó un promedio del número de macollos de 10 plantas seleccionadas al azar dentro de cada unidad experimental, previo al inicio del espigamiento. • Incidencia y severidad de enfermedades foliares (ISEF) La incidencia se determinó como el porcentaje de plantas afectadas en un área de 1 m² dentro de cada parcela. La severidad se evaluó con una escala de 1 a 10, donde 1 indica daño mínimo y 10 daño severo. 35 • Días de espigamiento (DE) Se evaluó mediante forma visual en relación al número de días transcurridos desde la siembra hasta que el 50 % de las plantas presenten espigas emergidas, en cada unidad experimental. • Altura de la planta (AP) Se midió la altura de 10 plantas seleccionadas al azar en cada parcela neta, utilizando un flexómetro para registrar la distancia desde la base del tallo hasta la punta de la espiga, en la etapa de maduración fisiológica. • Longitud de la espiga (LE) Se realizó la medición en 10 plantas seleccionadas al azar en cada unidad experimental, utilizando un flexómetro para registrar la distancia desde la base del raquis hasta la espiguilla terminal de la espiga, durante la etapa de maduración fisiológica. • Acame de tallo (AT) Se determinó el porcentaje de plantas acamadas en cada parcela neta. Se consideró acame de tallo cuando este se doble a la altura de su parte media. Para la evaluación, se tomó dos muestras por parcela utilizando una regla. • Acame de raíz (AR) Se evaluó el porcentaje de plantas acamadas en cada parcela neta. Se consideró acame de raíz cuando la planta se incline desde la base y se tomó dos muestras con la ayuda de una regla. • Días a la cosecha (DC) Se registró el tiempo (en días) desde la siembra hasta la madurez comercial, momento en el cual el grano presentó un 14% de humedad. 36 • Grano quebrado (GQ) Se determinó el porcentaje de grano dañado en 4 muestras de 100 g de grano por parcela. En cada muestra se realizó el conteo de los granos quebrados. • Color del grano (CG) Se determinó visualmente comparándolo con una escala de colores estándar para cebada. • Blanco 1 • Crema 2 • Amarillo 3 • Otros 4 Fuente: (Naranjo, 2023). • Tamaño de grano (TG) Se tomó una muestra de 400 gramos de grano seco y limpio de cada uno de los tratamientos, posterior a lo cual se pasó por una criba de 2,5mm de diámetro, separando el grano grueso del grano fino. Posteriormente se realizó el cálculo de porcentaje de grano grueso con la utilización de la siguiente ecuación: Gg= peso del grano grueso/ peso de la muestra x 100 • Peso hectolítrico (PH) Se evaluó con una balanza de peso hectolítrico, donde se empleó una muestra de 1 kg de cada parcela, dato que se expresó en kg/hl. • Rendimiento total en kg kg por parcela: Se pesó la producción total obtenida en cada unidad experimental. kg por hectárea: Se estimó con la siguiente fórmula: 37 𝑅: 𝑃𝐶𝑃 × 10000 𝑚2 ℎ𝑎⁄ 𝐴𝑁𝐶 𝑚2 1⁄ × 100 − 𝐻𝐶 100 − 𝐻𝐸 R = Rendimiento en kg/ha al 14% de humedad PCP = Peso de campo por parcela en kg ANC = Área neta cosechadas en metro lineal HC = Humedad de cosecha (%) HE = Humedad estándar al 14% 3.2.7. Análisis de datos Análisis de Varianza (ADEVA), según el siguiente detalle: Fuentes de variación GL Bloques (r-1) 2 FA: Variedades de cebada 4 FB: Sistemas de fertilización 2 FA x FB 8 EExp (r-1) (t-1) 28 Total (t x r)-1 44 • Prueba de Tukey al 5% para promedios de tratamientos y FA, FB, AxB y factores en estudio. • Análisis de correlación y regresión lineal simple. • Análisis económico en la relación Beneficio/ Costo. Estas pruebas se realizaron empleando el software InfoStat, y teniendo como insumo la base de datos incluida en el Anexo 4. 38 CAPÍTULO IV 4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 4.1. Interpretación de resultados 4.1.1. Factor A: Variedades de cebada Tabla 1. Resultados del análisis de varianza y de la prueba de Tukey al 5% del Factor A (variedades de cebada) para: porcentaje de emergencia en el campo (PEM), número de plantas por metro cuadrado (NPM), número de macollos por planta (NMP) incidencia de plagas y enfermedades (I), severidad de plagas y enfermedades (S), días al espigamiento (DE), altura de la planta (AP), longitud de la espiga (LE), días a la cosecha (DC), grano quebrado (GQ), peso hectolítrico (PH), tamaño del grano (TG), peso campo parcela (PCP), rendimiento en kg/ha (RH). Variables Factor A Variedades de cebada A1 A2 A3 A4 A5 CV PEM (*) 82 AB 86.89 B 85.33 AB 78.22 A 88.33 B 7.41 NPM (*) 157 A 193.44 AB 203 B 165.44 AB 174.67 AB 16.80 NMP (NS) 9 A 9 A 9 A 9 A 10 A 5.16 I (**) 29.56 B 44.61 C 18.56 A 23.61 A 38.78 C 13.80 S (NS) 46.67 A 47.78 A 52.22 A 47.78 A 50 A 11.41 DE (**) 65 A 72 B 80 D 72 B 78 C 1.16 AP (**) 81.29 C 83.94 D 65.61 A 78.07 B 106.5 E 1.11 LE (**) 5.78 A 6.62 C 6.12 B 8.04 D 8.60 E 1.46 DC (**) 117 B 120 C 133 D 120 C 115 A 1 GQ (**) 2.50 BC 3.47 D 1.88 AB 3.24 CD 1.63 A 23.21 PH (**) 70.24 C 67.38 AB 69.34 BC 67.48 ABC 65.17 A 2.97 TG (**) 94.66 CD 93.12 BC 87.24 A 89.44 AB 97.16 D 3.13 PCP (**) 4.37 B 4.43 B 4.16 B 4.05 AB 3.38 A 12.21 RH (**) 4368.14 B 4434.22 B 4161.25 B 4048.78 AB 3375.35 A 12.24 Nota. NS: No significativo; *Significativos al 5%; **Altamente significativos al 1%; CV: coeficiente de variación; Promedios con distinta letra, son estadísticamente diferentes al 5%. 39 Figura 1. Porcentaje de emergencia en campo En la tabla 1 y Figura 1, se evidencian diferencias estadísticas para el porcentaje de emergencia en campo (PEC) entre las variedades de cebada, encontrándose en la variedad de cebada A5, correspondiente a la variedad Cañicapa el valor más alto, con 88.33%, mientras que el menor porcentaje se presentó en A4 correspondiente a la variedad Guaranga, con 78.22%, y un CV de 7.41%. En la presente investigación el porcentaje de emergencia en el campo, se vio afectado por las características varietales de cada una de las variedades, y la calidad de la semilla empleada para la siembra, en donde se puede observar que, desde el punto de vista fisiológico, Cañicapa generó una mejor germinación y vigor de plántulas, que le permitieron fortalecer su emergencia frente a los diferentes factores abióticos, en comparación de las demás. Para el proceso de emergencia, es fundamental considerar la calidad de la semilla a ser sembrada, evaluando aspectos tales como viabilidad, vigor, tamaño y desinfección, ya que esto garantizará una germinación eficiente, dando lugar a una planta robusta y saludable (Santillán, 2025). 82 86,89 85,33 78,22 88,33 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 A1 A2 A3 A4 A5 % Variedades de cebada 40 Figura 2. Número de plantas por metro cuadrado El número de plantas por metro cuadrado (NPCM) presentó diferencias estadísticas entre las variedades de cebada. La variedad A3 Andreia alcanzó la mayor densidad con 203 plantas/m², mientras que la variedad A1 Palmira registró la menor con 157 plantas/m², con un CV de 16.80% (Tabla 1 y Figura 2). En el presente estudio se utilizó una densidad de 120kg/ha de semilla de cebada, bajo esta condición la variedad Andreia, mostró una mejor adaptación genética y fisiológica a las características de la zona agroecológica, esta densidad permitió disminuir la competencia por nutrientes, favoreciendo el desarrollo de plántulas más vigorosas y bien nutridas, lo que se tradujo en un establecimiento uniforme y en un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles durante las etapas iniciales de crecimiento. La densidad de siembra en cebada permite incidir directamente en la productividad del cultivo, ya que su densidad retribuye directamente en la competencia por suelo, luz solar, el agua y los nutrientes. Esta competencia resulta en plantas más débiles, menos vigorosas y la disminución en variables productivas como el tamaño del grano y rendimiento (Santi, 2024). 157 193 203 165 174 0 50 100 150 200 250 A1 A2 A3 A4 A5 P la n ta s Variedades de cebada 41 Figura 3. Incidencia de plagas y enfermedades La incidencia de plagas y enfermedades presenta diferencias estadísticas. La variedad A3 Andreia obtuvo el valor más bajo, con 18.56%, y A2 Alfa con 44.61% obtuvo el valor más alto, con un CV de 13.80% (Tabla 1 y Figura 2). En el estudio realizado, todas las variedades fueron sembradas bajo las mismas condiciones y con una desinfección de semillas uniforme, en este contexto la variedad Andreia fue la que presentó mayor resistencia debido a sus diferencias genéticas y fisiológicas, que permiten activar con mayor eficiencia sus mecanismos de defensa y tener tejidos más fuertes con una mejor absorción de nutrientes reforzando su tolerancia a los ataques de enfermedades. Algunos factores que influyen en la incidencia de plagas y enfermedades, pueden estar relacionados a la sanidad de la semilla, la humedad, la heterogeneidad edáfica, las condiciones ambientales, y el manejo agronómico del cultivo, aspectos que pueden generar un aumento o disminución en el rendimiento, en base al nivel de incidencia de plagas y enfermedades (Lara et al., 2024). 29,56 44,61 18,56 23,61 38,78 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 A1 A2 A3 A4 A5 % Variedades de cebada 42 Figura 4. Días al espigamiento En la Tabla 1 y Figura 4 se observan los valores que evidencian diferencias estadísticas entre las variedades de cebada en los días al espigamiento. Palmira registró el menor valor con 65 días, mientras que A3 Andreia obtuvo el mayor valor con 80 días, y un CV 1.16%. En la presente investigación la variedad Palmira presentó un espigamiento temprano, lo cual puede estar asociado a un menor requerimiento de horas frío y sensibilidad al fotoperiodo, lo que favorece una transición rápida de la fase vegetativa a la reproductiva, estas características genéticas le permiten acelerar su desarrollo frente a otras variedades, incluso bajo condiciones ambientales similares, mostrando una adaptación más eficiente a las condiciones de la zona agroecológica, aspecto que puede ser de interés en procesos que le permiten a la planta escapar de eventos extremos como sequía. El espigamiento en cebada está estrechamente relacionado con los genes de la vernalización y el fotoperiodo tanto como otros factores: la temperatura, suelo, riego, variedad y su relación con la capacidad fotosintética de las hojas, los mismos que influyen en su desigualdad o uniformidad en los días al espigamiento (Amaguaya, 2022). 65 72 80 72 78 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 A1 A2 A3 A4 A5 D ía s Variedades de cebada 43 Figura 5. Altura de la planta Se observaron diferencias estadísticas entre las variedades de cebada en lo referente a su altura de la planta (Tabla 1 y Figura 5). La variedad A5 Cañicapa alcanzó la mayor altura con 106.5 cm, por el contrario, la menor altura se presentó en A3 Andreia con 65.61 cm, con un CV de 1.11%. En el estudio realizado, la variedad Cañicapa presentó un mayor crecimiento vegetativo, lo cual puede estar relacionado con una mejor adaptación genética y aprovechamiento de nutrientes, que influyen directamente en la elongación del tallo y el crecimiento total de la planta, además se debe considerar que esta variedad pertenece al grupo de las cebadas forrajeras, las mismas que por naturaleza mantienen una arquitectura de la planta con mayor fortaleza y altura en sus tallos. La altura de la planta en cebada se debe a, la humedad, características del suelo, el aporte de nutrientes, el nivel de agua útil, condiciones ambientales, la variedad empleada, la ausencia de estrés durante el ciclo del cultivo y el desarrollo vegetativo, siendo determinante la capacidad de interceptar luz solar y acumular biomasa, aspectos que repercuten directamente en el rendimiento y calidad del cultivo (Donadio & Fernández, 2024). 81,29 83,94 65,61 78,07 106,5 0 20 40 60 80 100 120 A1 A2 A3 A4 A5 C m Variedades de cebada 44 Figura 6. Longitud de la espiga La Tabla 1 y Figura 6 muestra diferencias estadísticas en la longitud de la espiga entre las variedades de cebada. La variedad A5 Cañicapa destacó con la mayor longitud, alcanzando los 8.6 cm, mientras que la menor longitud se registró en A1 Palmira con 5.78 cm y con un CV de 1.46%. Dentro del estudio, la variedad Cañicapa presentó una mayor longitud de espiga, lo que puede atribuirse a su potencial genético y a una mejor eficiencia en el aprovechamiento de nutrientes, factores que favorecen un desarrollo prolongado. Estas características le permitieron generar espigas más largas en comparación con las demás variedades. La longitud de la espiga depende de la variedad, la densidad de siembra, la fertilización y el uso de nutrientes, esto interfiere con el desarrollo de las espigas lo que puede incidir de manera favorable en el rendimiento final del cultivo (Quela, 2024). 5,78 6,62 6,12 8,04 8,6 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 A1 A2 A3 A4 A5 C m Variedades de cebada 45 Figura 7. Días a la cosecha En la Tabla 1 y Figura 7, se evidenciaron diferencias estadísticas entre las variedades de cebada respecto a la variable Días a la cosecha. La variedad A5 Cañicapa registró el menor número de días, con 115, indicando una cosecha más temprana, mientras que la variedad A3 Andreia presentó el mayor número de días, alcanzando los 133, con un CV del 1%. En la presente investigación se observó, que los días a la cosecha fueron influenciados por las condiciones climáticas y el diferente comportamiento de las variedades. Los resultados indican que la variedad Cañicapa se caracteriza por su precocidad en la cosecha, lo cual representa una ventaja en sistemas donde se busca acortar el ciclo agrícola. En cambio, A3 Andreia presentó un ciclo más prolongado, lo que podría estar relacionado con su expresión genética y requerimientos mayores en condiciones de campo, además que la misma es un material introducido desde otras latitudes del planeta en donde las condiciones son diferentes. La precocidad es fundamental en los días a la cosecha. La precocidad o tardanza en la cosecha está directamente relacionada con la interacción entre genotipo y ambiente, siendo determinante en la planificación de siembras, elección del cultivar, las densidades de siembra, las condiciones climáticas y estimación de 117 120 133 120 115 105 110 115 120 125 130 135 A1 A2 A3 A4 A5 D ía s Variedades de cebada 46 rendimientos, aspectos fundamentales para la sostenibilidad productiva del cultivo (Da Silva & Dietz, 2022). Figura 8. Grano quebrado Para el grano quebrado (Tabla 1 y Figura 8), se evidenciaron diferencias estadísticas significativas entre las variedades de cebada. La variedad A5 Cañicapa obtuvo el menor valor con 1.63% y la variedad A2 Alfa el valor más alto con 3.47%, con un CV de 23.21%. En el trabajo desarrollado, el porcentaje de grano quebrado esta influenciado por la humedad de los granos en el proceso de cosecha y trilla, donde se evidencia que Cañicapa posee una mejor calidad del grano orientado a soportar de mejor manera el mecanismo de trilla en cilindros metálicos; además de eso soporta eficientemente el manejo postcosecha, permitiendo generar un menor daño físico del grano frente a las demás. El grano quebrado está relacionado a factores de temperatura y humedad durante el secado, además de factores climáticos durante el desarrollo pueden influenciar en el incremento del porcentaje de grano partido (Borja et al., 2023). 2,5 3,47 1,88 3,24 1,63 0 0,5 1 1,5 2 2,5 3 3,5 4 A1 A2 A3 A4 A5 % Variedades de cebada 47 Figura 9. Peso hectolítrico En la Tabla 1 y Figura 9, se observan diferencias estadísticas entre las variedades de cebada en cuanto al peso hectolítrico. El mayor peso se registró en la variedad A1 Palmira siendo 70.24 kg/hl, mientras que el valor el más bajo es 65.17 kg/hl y se encuentra en la variedad A5 Cañicapa, con un CV de 2.97%. En el presente trabajo el peso hectolítrico fue afectado por factores como la genética de la variedad y la humedad obtenida en el secado del grano, sin embargo, la variedad Palmira obtuvo un mayor peso hectolítrico, tratándose de una característica que en general puede ser apetecida a la hora de una transformación agroindustrial que podría generar una tasa de conversión harinera alta. Un alto peso hectolítrico a menudo resulta de una trilla intensa que elimina las cáscaras de los granos. Esto puede causar problemas de humedad y calidad en la malta. En cebada, no existe una relación sólida entre el peso hectolítrico y la calidad en términos de sustancia seca, almidón o proteína (Zalba, 2023). 70,24 67,38 69,34 67,48 65,17 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 A1 A2 A3 A4 A5 K g /h l Variedades de cebada 48 Figura 10. Tamaño del grano En la Tabla 1 y Figura 10 se observa diferencias estadísticas en el tamaño del grano de las distintas variedades de cebada, teniendo, en la variedad A5 Cañicapa el mayor valor con 97.16%, de grano grueso superior al 2.5mm, destacándose como la de mayor tamaño de grano. La variedad A3 Andreia presentó valores bajos con 87.24% de grano con calibre mayor a 2.5mm, con un CV de 3.13%. En la presente investigación el tamaño del grano está relacionado con la interacción genotipo ambiente, la integridad del grano y otros factores como la densidad, por lo cual Cañicapa tuvo una mejor adaptación a la zona agroecológica y a la densidad de siembra, debido a estas características y al tener menor porcentaje de grano quebrado favoreció un mayor porcentaje de grano grueso. El tamaño del grano puede ser afectado por la absorción de agua, la desigualdad en el proceso de germinación, diferencia en días al espigamiento, el llenado del grano, la misma composición del grano (en forma y propiedades físico- químicas), el contenido de proteína y la homogeneidad del grano, así mismo el grano pequeño está relacionado con un bajo contenido de almidón y alto contenido de proteína (Otero, 2022). 94,66 93,12 87,24 89,44 97,16 82 84 86 88 90 92 94 96 98 A1 A2 A3 A4 A5 % Variedades de cebada 49 Figura 11. Peso kg/parcela La evaluación del rendimiento total por parcela (kg/parcela) evidenció diferencias significativas entre las distintas variedades de cebada. La variedad A2 Alfa, alcanzó el mayor valor productivo con 4.43 kg/parcela, mientras que la variedad A5 Cañicapa, registró la producción más baja, con 3.38 kg/parcela, y con un CV de 12.21%. (Tabla 1 y Figura 11). En el presente estudio, el peso kg/parcela se vio afectado por factores como la menor adaptación al ambiente o la menor productividad de la variedad en las condiciones del experimento, en donde se puede observar que desde el punto productivo Alfa posee un mayor potencial bajo las condiciones del ensayo, al mantener mejores caracteres agronómicos, que en su conjunto pudieron haber sido los causantes de incrementar volumen de cosecha, teniendo además en cuenta que esta variedad es de tipo exástico. Los rendimientos en Kg/parcela se deben a factores de preparación del suelo, densidades de siembra, variedades de cebada, tamaño de la espiga, tamaño del grano, incidencia a plagas y enfermedades y resistencia a enfermedades, estos factores afectan directamente a la producción en kg/parcela (Ponce et al.,2020). 4,37 4,43 4,16 4,05 3,38 0 0,5 1 1,5 2 2,5 3 3,5 4 4,5 5 A1 A2 A3 A4 A5 K g/ p ar ce la VARIEDADES DE CEBADA 50 Figura 12. Rendimiento en kg/ha En el rendimiento (kg/ha) mostró diferencias estadísticas significativas entre las variedades de cebada. (Tabla 1 y Figura 12) La variedad A2 Alfa registra una mayor producción con 4434.22 kg/ha, mientras que la variedad A5 Cañicapa produjo 3375.35 kg/ha, evidenciando un menor potencial productivo, con un CV 12.24%. En la ejecución de esta investigación el rendimiento kg/ha es influenciado por la interacción entre el genotipo y las condiciones de cultivo, mostrando que Alfa alcanzó un rendimiento elevado, contando con mayor estabilidad productiva y capacidad de respuesta frente a las diferentes condiciones agronómicas, lo que permite una mayor producción de cebada, ubicándose ligeramente superior en rendimiento a lo establecido en su ficha técnica de liberación. El rendimiento en kg/ha está vinculado a la densidad de siembra, la fecha de siembra, ciclo del cultivo, variables climáticas, etc., también depende de variables genéticas como variedades mejoradas y características varietales tales como la altura de la planta, el tamaño de la espiga, el número de granos por espiga y dala capacidad de adaptación de los cultivares (Barata & Massaccesi, 2023). 4368,14 4434,22 4161,25 4048,78 3375,35 0 500 1000 1500 2000 2500 3000 3500 4000 4500 5000 A1 A2 A3 A4 A5 K g /h a Variedades de cebada 51 4.1.2. Factor B: Sistemas de fertilización Tabla 2. Resultados del análisis de varianza y prueba de Tukey al 5% en las características agronómicas del Factor B (Sistemas de fertilización): porcentaje de emergencia en el campo (PEM), número de plantas por metro cuadrado (NPM), número de macollos por planta (NMP) incidencia de plagas y enfermedades (I), severidad de plagas y enfermedades (S), días al espigamiento (DE), altura de la planta (AP), longitud de la espiga (LE), días a la cosecha (DC), grano quebrado (GQ), peso hectolítrico (PH), tamaño del grano (TG), peso campo parcela (PCP), rendimiento en kg/ha (RH). Variables Factor B Sistemas de fertilización B1 B2 B3 CV PEM (NS) 86.07 A 81.40 A 85 A 7.41 NPM (NS) 182 A 175 A 179 A 16.80 NMP (NS) 9 A 9 A 9 A 5.16 I (NS) 30.57 A 31.53 A 30.97 A 13.80 S (NS) 49.33 A 48.67 A 48.67 A 11.41 DE (**) 71 A 74 B 76 C 1.16 AP (**) 82.31 A 82.29 A 84.64 B 1.11 LE (**) 7.18 C 7.04 B 6.88 A 1.46 DC (**) 119 A 121 B 123 C 1 GQ (*) 2.61 AB 2.89 B 2.13 A 23.21 PH (NS) 68.56 A 67.40 A 67.81 A 2.97 TG (NS) 92.09 A 92.92 A 91.96 A 3.13 PCP (NS) 4.12 A 4.05 A 4.07 A 12.21 RH (NS) 4118.89 A 4067.50 A 4046.26 A 12.24 Nota. NS: No significativo; *: Significativos al 5%; **: Altamente significativos al 1%; CV: coeficiente de variación; Promedios con distinta letra, son estadísticamente diferentes al 5%. 52 Figura 13. Días al espigamiento En la Tabla 1 y Figura 13 correspondientes a la variable días al espigamiento mostró diferencias estadísticas entre fertilizantes foliares. El fertilizante B1 (calcio boro) obtuvo un espigamiento más temprano, con 71 días y B3 (sin fertilización), registró el mayor tiempo de espigamiento, con 76 días, con un CV de 1.16%. En el presente trabajo, los días al espigamiento fueron afectados por el sistema de fertilización y sus componentes, se evidencio que el fertilizante calcio boro, mejora la coordinación entre el crecimiento vegetativo y la formación de estructuras reproductivas. Estos resultados sugieren que la disponibilidad de nutrientes específicos no solo afecta la velocidad de maduración, sino también la uniformidad. El calcio es un elemento que contribuye a mantener la firmeza de tallos, a regular la absorción de nutrientes mediante las membranas de células, siendo el calcio el elemento más utilizado previo a iniciar la floración. Mientras que el boro es esencial para el crecimiento y desarrollo de flores, también acelera la fecundación de los óvulos, la fijación de frutos y facilita el transporte de calcio, siendo estos elementos responsables de acelerar el tiempo de floración y asegurar un buen llenado de frutos, reduciendo así de manera indirecta los días al espigamiento (Farah et al., 2023). 71 74 76 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 B1 B2 B3 D ía s Sistemas de fertilización 53 Figura 14. Altura de la planta La altura de la planta en la Tabla 2 y Figura 14, se encontraron diferencias estadísticas que indican al B3 sin fertilización, como la mayor altura con 84.64 cm, y B2 ácidos húmicos, con 82.29 cm, mostró menor altura en plantas y con un CV de 1.11%. En este proyecto de estudio la altura de la planta es afectada por las características varietales, condiciones climáticas y la fertilización, por ello se puede inferir que la mayor altura de planta se obtuvo sin fertilización foliar complementaria, esta pequeña diferencia numérica y estadística puede deberse a que cuando se cuentan con los nutrientes esenciales complementarios la planta sigue desarrollando sus estructuras vegetales por un periodo más prolongado, mientras que las que contaron con fertilización foliar iniciaron su proceso reproductivo y de llenado de grado más tempranamente y por ende existió una disminución en su altura. El crecimiento en altura está influenciado por diversos factores, tales como la calidad del suelo, la disponibilidad de nutrientes y las condiciones climáticas. Los requerimientos de boro pueden variar ente especies, unas son más tolerantes que otras, el boro en altas concentraciones afecta de manera negativa al crecimiento en altura de las plantas (Hernández et al., 2021). 82,31 82,29 84,64 81 81,5 82 82,5 83 83,5 84 84,5 85 B1 B2 B3 C m Sistemas de fertilización 54 La forma de aplicación de los ácidos húmicos afecta el desarrollo del cultivo, si se aplican de manera foliar no induce la actividad de la enzima H+-ATPasa de la membrana plasmática, tampoco incrementa la concentración de hormonas como el ABA en la raíz y del IAA encargado del crecimiento de raíces laterales, sumado a la alteración y supresión de la microbiana que puede resultar en un retraso en el crecimiento en altura (Hita, 2021). Figura 15. Longitud de la espiga En la longitud de la espiga se presentaron diferencias estadísticas como se muestra en la Tabla 2 y figura 15, el fertilizante foliar B1 mostró la mayor longitud con 7.18 cm y B3, que presentó la menor longitud de espiga, con 6.88 cm. Esto sugiere que, aunque B3 tuvo un mayor crecimiento en altura, su espiga fue más corta en comparación con los otros tratamientos, con un CV de 1.46%. En esta investigación la longitud de la espiga está condicionada por las características de la variedad, y de manera fundamental por las condiciones y forma de aportar nutrientes durante su etapa reproductiva. Lo cual permitió evidenciar que el fertilizante foliar calcio boro aporta mayor resistencia a las condiciones climáticas de la zona agroecológica y a la vez brinda una adecuada disponibilidad de calcio que asegura tejidos más fuertes y rígidos, esto permite que el raquis se 7,18 7,04 6,88 6,7 6,75 6,8 6,85 6,9 6,95 7 7,05 7,1 7,15 7,2 7,25 B1 B2 B3 C m Sistemas de fertilización 55 alargue soportando un mayor peso, mientras que el boro provee energía que le permite incentivar e inducir una floración fuerte y asegurar un llenado de grano más uniforme. La longitud de la espiga depende principalmente de la genética de la variedad y de las condiciones nutricionales durante la fase reproductiva. El calcio produce diferentes respuestas que favorecen la adaptación a el estrés abiótico, la sequía y el calor, esto mejora el rendimiento de los cultivos y su capacidad de desarrollo (Thor, 2019). Figura 16. Días a la cosecha Según la Tabla 2 y Figura 16 en los días a la cosecha, mostró diferencias estadísticas entre los fertilizantes foliares. Siendo que B1 calcio boro, fue el que alcanzó la cosecha más temprano, con 119 días, por otro lado, B3 sin fertilización, presentó el mayor tiempo hasta la cosecha, con 123 días y con un CV de 1%. En este estudio se observó que los días a la cosecha estuvieron influenciados por el uso de fertilizantes foliares. En particular, la aplicación de calcio boro, aunque no acelera directamente los procesos biológicos de la planta, sí contribuye al desarrollo de cultivos más vigorosos, resistentes y resilientes frente a condiciones climáticas y edáficas adversas. El calcio boro ayuda a corregir las deficiencias nutricionales 119 121 123 117 118 119 120 121 122 123 124 B1 B2 B3 D ía s Sistemas de fertilización 56 que comúnmente generan retrasos en el desarrollo, permitiendo que la planta exprese de forma más eficiente su potencial genético. El calcio boro es importante en los días a la cosecha, aunque su aplicación foliar no reporta directamente una reducción en este parámetro, sus hallazgos explican que la fisiología indirectamente promueve un desarrollo más eficiente y robusto, conduciendo a una madurez más rápida, sin los retrasos ocasionados por deficiencias de nutrientes (Akhtar et al., 2022). Figura 17. Grano quebrado En cuanto al grano quebrado, se indica diferencias estadísticas, B3 sin fertilización, presentó el menor valor con 2.13%, y el mayor valor fue de B2 ácidos húmicos, con 2.89%, con un CV de 23.21%. En la presente investigación, el porcentaje de grano quebrado estuvo condicionado por la maduración de los granos, influenciada tanto por la aplicación de fertilizantes foliares como por el nivel de humedad del mismo durante la trilla, el cual se registró en torno al 18%. Se observó que el tratamiento sin fertilización presentó el menor porcentaje de grano quebrado, lo que sugiere una maduración más homogénea y una mayor resistencia. En contraste, el tratamiento con fertilizante foliar a base de ácidos húmicos mostró un porcentaje más elevado de grano quebrado, lo que podría 2,61 2,89 2,13 0 0,5 1 1,5 2 2,5 3 3,5 B1 B2 B3 % Sistemas de ferilización 57 atribuirse a un efecto limitado sobre la fortaleza estructural del grano ocasionado por la acción del fertilizante en su fisiología; o quizás a efectos aleatorios directos del proceso de trilla mecanizada. En una investigación realizada se encontró que la fertilización complementaria tiende a mostrar mayor porcentaje de grano quebrado, particularmente con distintas fuentes/dosis, frente a los testigos sin fertilización, lo que sugiere que el manejo y dosis de fertilización pueden influir en la calidad física del grano en relación con llenado, humedad al momento de cosecha, manejo postcosecha o fragilidad del grano (Rojas, 2022). 58 4.1.3. Interacción de factores (AxB) Tabla 3. Resultados del análisis de varianza y la prueba de Tukey a