UNIVERSIDAD ESTATAL DE BOLÍVAR FACULTAD DE CIENCIAS AGROPECUARIAS RECURSOS NATURALES Y DEL AMBIENTE CARRERA DE INGENIERÍA AGRONÓMICA TEMA: EVALUACIÓN DE SISTEMAS DE LABRANZA Y FERTILIZACIÓN NITROGENADA PARA AGRICULTURA DE CONSERVACIÓN EN EL CULTIVO DE MAÍZ (Zea mays L.) VARIEDAD INIAP-111 EN LAGUACOTO II, CANTÓN GUARANDA, PROVINCIA BOLÍVAR. PROYECTO DE INVESTIGACIÓN PREVIO A LA OBTENCIÓN DEL TÍTULO DE INGENIERO AGRÓNOMO OTORGADO POR LA UNIVERSIDAD ESTATAL DE BOLÍVAR A TRAVÉS DE LA FACULTAD DE CIENCIAS AGROPECUARIAS, RECURSOS NATURALES Y DEL AMBIENTE, CARRERA DE INGENIERÍA AGRONÓMICA. AUTORES: FERNANDO VINICIO AGUIAR LUCIO JUNIOR XAVIER CHAVEZ GAVILANES DIRECTOR: ING. DAVID RODRIGO SILVA GARCÍA Mg. GUARANDA – ECUADOR 2020 EVALUACIÓN DE SISTEMAS DE LABRANZA Y FERTILIZACIÓN NITROGENADA PARA AGRICULTURA DE CONSERVACIÓN EN EL CULTIVO DE MAÍZ (Zea mays L.) VARIEDAD INIAP-111 EN LAGUACOTO II, CANTÓN GUARANDA, PROVINCIA BOLÍVAR. REVISADO Y APROBADO POR: --------------------------------------------------- ING. DAVID RODRIGO SILVA GARCÍA Mg. DIRECTOR ----------------------------------------------------- ING. ÁNGEL RODRIGO YANEZ GARCÍA MSc. ÁREA DE BIOMETRÍA --------------------------------------------------- ING. SONIA FIERRO BORJA Mg. ÁREA DE REDACCIÓN TÉCNICA CERTIFICACIÓN DE AUTORÍA DEL PROYECTO DE INVESTIGACIÓN Nosotros, Fernando Vinicio Aguiar Lucio, con cédula de identidad número 1723042469 y Junior Xavier Chávez Gavilanes, con cédula de identidad número 0202118311, declaramos que el trabajo y los resultados presentados en este informe, no han sido previamente presentados para ningún grado o calificación profesional; y, que las referencias bibliográficas que se incluyen han sido consultadas y citadas con su respectivo autor (es). La Universidad Estatal de Bolívar, puede hacer uso de los derechos de publicación correspondientes a este trabajo, según lo establecido por la Ley de Propiedad Intelectual, su Reglamentación y la Normativa Institucional vigente. ----------------------------------------- ------------------------------------------FERNANDO AGUIAR LUCIO JUNIOR CHAVEZ GAVILANES AUTOR AUTOR CI: 1723042469 CI: 0202118311 ---------------------------------------- ING. DAVID RODRIGO SILVA GARCÍA Mg. DIRECTOR CI: 0201600327 -------------------------------------------- ING. SONIA FIERRO BORJA Mg. ÁREA DE REDACCIÓN TÉCNICA CI: 0201084712 DEDICATORIA Dedico este proyecto primeramente a Dios por que sin Él no hubiese logrado culminar una etapa importante de mi vida profesional, al haberme dado salud, vida, fortaleza y la capacidad de aprender y seguir adelante. A mis padres, Vinicio por apoyarme en los buenos y malos momentos que he pasado y por ser un pilar fundamental en mi vida. A mi madre Nancy por guiarme y dar su bendición desde el lugar donde esta. A mis tíos Josélo y Cecilia por su incondicional apoyo, Cecilia por ser como una segunda madre para mí, y mi abuela por inculcarme valores para ser una mejor persona. También dedico a mi hermano y primos por su apoyo y por pasar momentos agradables con ellos. Fernando DEDICATORIA Este proyecto va dedicado a Dios por brindarme el valor y el coraje de terminar una faceta muy importante en mi vida que es ser profesional y obtener un título universitario. A mis queridos padres y hermana por estar conmigo siempre en las buenas y malas e inculcar valores por ser un ejemplo a seguir, por depositar su apoyo y confianza incondicional en mi formación por ser las personas más valiosas, de mi vida e inspiración para seguir adelante en cada proyecto que me proponga. Junior AGRADECIMIENTO Nuestro agradecimiento infinito a Dios, por guiarnos por el buen camino, para poder culminar una etapa más de nuestras vidas que es nuestra carrera profesional. A nuestros padres por sus concejos, amor, comprensión, por brindarnos la más valiosa herencia de nuestras vidas que es la educación por inculcarnos valores y por su apoyo inmenso. A nuestros familiares y amigos más cercanos por el apoyo incondicional para lograr esta gran meta de nuestras vidas. A nuestra alma mater la Universidad Estatal de Bolívar por abrirnos las puertas del conocimiento y formar parte de tan prestigiosa Institución. Al Ing. David Silva García (Director), por su amistad, por colaborarnos en nuestra formación, por compartir su saber y conocimientos Al Ing. Ángel Rodrigo Yanez García (Biometrista), por su apoyo en este proceso de investigación, análisis y sistematización del documento y a la Ing. Sonia Fierro Borja (Área Redacción Técnica), por el apoyo brindado para concluir con este proyecto de titulación. A la Lic. Mirian Aguay secretaria de la Carrera de Ingeniería Agronómica por su apoyo desde el inicio de nuestra formación. A cada uno de los docentes que fueron parte de nuestra vida universitaria por compartir su conocimiento en el transcurso de la formación académica y por su amistad brindada. 2 ÍNDICE GENERAL Contenido Pág. I. INTRODUCCIÓN 1 II. PROBLEMA 4 III. MARCO TEÓRICO 5 3.1. Maíz (Zea mays L.) 5 3.1.1. Origen 5 3.1.2. Clasificación taxonómica del maíz 6 3.2. Descripción Botánica 6 3.2.1. Morfología 6 3.2.2. Variedad INIAP 111 Guagal Mejorado 8 3.2.3. Manejo agronómico del cultivo 11 3.3. Agricultura de conservación 13 3.3.1. Reducción en labranza 14 3.3.2. Retención de los niveles adecuados de residuos 14 3.3.3. Uso de rotación de cultivos: 14 3.3.4. Calidad del suelo 14 3.3.5. Influencia de la agricultura de conservación 15 3.3.5.2. Influencia de la labranza 16 3.3.5.3. Influencia del manejo de residuos 16 3.3.6. Influencia de la rotación de cultivos 17 3.3.7. Porosidad del suelo 17 3.3.9. Balance de agua en el suelo 18 3.3.10. Erosión del suelo 19 3.3.11. Disponibilidad de los nutrientes 20 3.4. Sistemas de labranza 21 3.4.1. Sistemas de producción 21 3.4.2. Labranza mínima y labranza cero 22 3.4.3. Preparación de la cama de siembra 25 3.5. Nitrógeno en el cultivo de maíz 27 3.5.1. Compuestos nitrogenados inorgánicos 28 3.5.2. Compuestos nitrogenados orgánicos 28 3.5.3. Ciclo del nitrógeno en el suelo 28 3.5.4. Funciones del nitrógeno en la planta de maíz 29 3.5.5. Deficiencias de nitrógeno en la planta de maíz 30 3.5.6. Contenido de nitrógeno en el suelo 30 3.5.7. La producción agrícola y el nitrógeno 30 3.5.8. Nitrógeno mineral disponible 31 3.5.9. Fertilización nitrogenada 32 3.5.10. Materia orgánica 32 3.5.11. Índice de Nitrógeno 33 IV. MARCO METODOLÓGICO 35 4.1. Materiales 35 4.1.1. Ubicación del ensayo 35 4.1.2. Situación geográfica y climática 35 4.1.3. Zona de vida 36 4.1.4. Material experimental 36 4.1.5. Materiales de campo 36 4.1.6. Materiales de oficina 37 4.2. Métodos 37 4.2.1. Factor A: 37 4.2.2. Factor B: 37 4.3. Procedimiento 38 4.4. Tipos de análisis 39 4.5. Métodos de evaluación y datos tomados 40 4.5.1. Porcentaje de emergencia (PE) 40 4.5.2. Altura de planta (AP) 40 4.5.3. Días a la floración masculina (DFM) 40 4.5.4. Días a la floración femenina (DFF) 40 4.5.5. Altura de inserción a la mazorca (AIM) 40 4.5.6. Días a la cosecha en choclo (DCCH) 41 4.5.7. Diámetro del tallo (DT) 41 4.5.8. Días a la cosecha en seco (DCS) 41 4.5.9. Porcentaje de acame de raíz (PAR) 41 4.5.10. Porcentaje de acame de tallo (PAT) 41 4.5.11. Número de plantas por subparcela (NPSP) 42 4.5.12. Número de plantas con mazorca (NPCM) 42 4.5.13. Porcentaje de plantas sin mazorca (PPSM) 42 4.5.14. Porcentaje de plantas con dos mazorcas (PPCDM) 42 4.5.15. Longitud de la mazorca (LM) 42 4.5.16. Diámetro de mazorca (DM) 42 4.5.17. Sanidad de mazorca (SM) 43 4.5.18. Rendimiento de maíz en Kg/parcela (RM Kg/P) 43 4.5.19. Rendimiento de maíz en Kg/ha (RH) 43 4.5.20. Desgrane (D) 44 4.5.21. Contenido de humedad del grano (CHG) 44 4.5.22. Peso de 100 granos (PCG) 44 4.5.23. Biomasa (B) 44 4.6. Variables físicas del suelo 45 4.6.1. Índice de infiltración (II) 45 4.6.2. Textura del suelo (TDS) 45 4.7. Análisis químico de suelos 45 4.8. Variables físico-químicos del suelo 46 4.8.1. Nivel de pH (NpH) 46 4.8.2. Porcentaje de materia orgánica (PMO) 46 4.9. Información climática 47 4.9.1. Precipitación 47 4.10. Manejo del experimento en el campo 47 4.10.1. Análisis del suelo 47 4.10.2. Preparación del terreno 47 4.10.3. Siembra 47 4.10.4. Control de malezas 47 4.10.5. Control de plagas 48 4.10.6. Fertilización 48 4.10.7. Cosecha 48 4.10.8. Secado 48 4.10.9. Almacenado 49 V. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 50 5.1. Variables agronómicas 50 5.1. Análisis de correlación y regresión lineal. 82 5.2. Análisis económico 87 VI. COMPROBACIÓN DE LA HIPÓTESIS 93 VII. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES 94 7.1. Conclusiones 94 7.2. Recomendaciones 96 BIBLIOGRAFÍA 97 ÍNDICE DE CUADROS Contenido Pág. No. 1. Resultados de la Prueba de Tukey al 5% para comparar los promedios del factor A (sistemas de labranza). Laguacoto. 2018. 50 No. 2. Resultados de la Prueba de Tendencial Polinomiales para comparar los promedios del factor B (dosis de nitrógeno en kg/ha) Laguacoto. 2018. 59 No. 3. Resultados de la Prueba de Tukey al 5% para comparar los promedios en la interacción de factores AxB (tipos de labranza por dosis de nitrógeno), Laguacoto. 2018. 71 No. 4. Correlación y regresión lineal de las variables independientes (Xs) que presentaron una significancia estadística con el rendimiento (Y) Laguacoto. 2018. 82 No. 5. Análisis Económico de Presupuesto Parcial (AEPP). Cultivo: maíz suave en seco variedad INIAP 111. Laguacoto, Guaranda. 2018 87 No. 6. Análisis de dominancia 90 No. 7. Cálculo de la Tasa Marginal de Retorno (TMR %). 91 ÍNDICE DE FIGURAS Contenido Pág. No. 1. Agregados del suelo; a la izquierda, estructura definida con fauna del suelo presente; a la derecha, estructura compactada y menos agregados que a la izquierda 15 No. 2. Diferencias en la agregación entre la agricultura de conservación (izquierda) y el manejo convencional (derecha). 16 No. 3. Dosis de nitrógeno aplicado Análisis de las dosis óptimas de aplicación de nitrógeno: 31 No. 4. Pantalla inicial del Índice de Nitrógeno. (Figueroa. U, 2011) 34 No. 5. Promedios de días a la cosecha en seco como efecto de cinco sistemas labranzas. Laguacoto. 2018. 53 No. 6. Promedios del rendimiento de maíz al 14% de humedad en kg/ha con efecto de cinco sistemas de labranzas. Laguacoto. 2018. 54 No. 7. Promedios de eso de cien granos de maíz al 14% de humedad en kg/ha con efecto de cinco sistemas de labranzas. Laguacoto. 2018. 55 No. 8. Promedios de índice de infiltración con efecto de cinco sistemas de labranzas. Laguacoto. 2018. 56 No. 9. Promedios de conductividad eléctrica con efecto de cinco sistemas de labranzas. Laguacoto. 2018. 57 No. 10. Promedios de contenido de calcio en el suelo con efecto de cinco sistemas de labranzas. Laguacoto. 2018. 57 No. 11. Promedios de contenido de magnesio en el suelo con efecto de cinco sistemas de labranzas. Laguacoto. 2018. 58 No. 12. Promedios de la variable altura de planta como efecto de la aplicación de cuatro dosis de N. Laguacoto. 2018. 62 No. 13. Promedios de días a la floración masculina como efecto de la aplicación de cuatro dosis de N. Laguacoto. 2018. 62 No. 14. Promedios de días a la cosecha en choclo como efecto de la aplicación de cuatro dosis de N. Laguacoto. 2018. 63 No. 15. Promedios de porcentaje de plantas con dos mazorcas como efecto de la aplicación de cuatro dosis de N. Laguacoto. 2018. 64 No. 16. Promedios de la variable diámetro de la mazorca como efecto de la aplicación de cuatro dosis de N. Laguacoto. 2018. 64 No. 17. Promedios de la variable rendimiento de maíz en Kg/ha al 14% de humedad como efecto de la aplicación de cuatro dosis de N. Laguacoto. 2018. 65 No. 18. Promedio de la variable peso de cien granos en g como efecto de la aplicación de cuatro dosis de N. Laguacoto. 2018. 66 No. 19. Promedio de la variable rendimiento de biomasa Kg/ha como efecto de la aplicación de cuatro dosis de N. Laguacoto. 2018. 67 No. 20. Promedio de la variable índice de infiltración como efecto de la aplicación de cuatro dosis de N. Laguacoto. 2018. 68 No. 22. Promedio de la variable nitrógeno como efecto de la aplicación de cuatro dosis de N. Laguacoto. 2018. 68 No. 21. Promedio de la variable conductividad eléctrica como efecto de la aplicación de cuatro dosis de N. Laguacoto. 2018. 69 No. 23. Promedio de la variable calcio como efecto de la aplicación de cuatro dosis de N. Laguacoto. 2018. 70 No. 24. Promedio de la variable magnesio como efecto de la aplicación de cuatro dosis de N. Laguacoto. 2018. 70 No. 25. Promedios de la interacción de factores: Sistemas de labranza por dosis de nitrógeno en la variable biomasa de maíz suave. Laguacoto. 2018. 74 No. 26. Promedios de la interacción de factores: Sistemas de labranza por dosis de nitrógeno en la variable rendimiento de maíz suave al 14% de humedad. Laguacoto. 2018. 75 No. 27. Promedios de la interacción de factores: Sistemas de labranza por dosis de nitrógeno en la variable días a la cosecha en seco. Laguacoto. 2018. 76 No. 28. Promedios de la interacción de factores: Sistemas de labranza por dosis de nitrógeno en la variable conductividad eléctrica. Laguacoto. 2018. 77 No. 29. Promedios de la interacción de factores: Sistemas de labranza por dosis de nitrógeno en la variable potasio. Laguacoto. 2018. 78 No. 30. Promedios de la interacción de factores: Sistemas de labranza por dosis de nitrógeno en la variable manganeso. Laguacoto. 2018. 79 No. 31. Promedios de la interacción de factores: Sistemas de labranz por dosis de nitrógeno en la variable Magnesio. Laguacoto. 2018. 80 No. 32. Promedios de la interacción de factores: Sistemas de labranza por dosis de nitrógeno en la variable manganeso. Laguacoto. 2018. 81 No. 33. Regresión lineal altura de planta versus el rendimiento de maíz en kg/ha al 14% de humedad. Laguacoto. 2018. 83 No. 34. Regresión lineal porcentaje de desgrane versus el rendimiento de maíz en kg/ha al 14% de humedad. Laguacoto. 2018. 84 No. 35. Regresión lineal diámetro de la mazorca versus el rendimiento de maíz en kg/ha al 14% de humedad. Laguacoto. 2018. 84 No. 36. Regresión lineal peso de cien granos versus el rendimiento de maíz en kg/ha al 14% de humedad. Laguacoto. 2018. 85 No. 37. Regresión lineal porcentaje de plantas con dos mazorcas versus el rendimiento de maíz en kg/ha al 14% de humedad. Laguacoto. 2018. 85 No. 38. Regresión lineal rendimiento de biomasa versus el rendimiento de maíz en kg/ha al 14% de humedad. Laguacoto. 2018. 86 ÍNDICE DE ANEXOS Contenido No. 1. Ubicación del ensayo No. 2. Base de datos No. 3. Resultados de los análisis de suelos No. 4. Fotografías de la instalación, seguimiento y evaluación del ensayo. No. 5. Glosario de términos técnicos No. 6. Precipitación durante el ciclo del cultivo RESUMEN Y SUMMARY RESUMEN El maíz ocupa el tercer lugar en la producción mundial, después del trigo y del arroz, con una superficie de 106 millones de ha, y un promedio de rendimiento de 2 Tm/ha. En la zona andina de Ecuador, ubicada entre los 2000 y 3000 msnm, los rendimientos son de aproximadamente 0.68 Tm/ha, abarcando una superficie estimada de 148233 ha. La provincia de Bolívar, ocupa gran parte de su territorio en el cultivo de maíz suave y aporta con el 26% de la producción total de dicho cereal a nivel nacional. Se cultivan aproximadamente 38.000 ha. El sistema de producción de maíz suave, basa sus acciones en el monocultivo y en principios de agricultura convencional, sin considerar en mayor manera procesos de agricultura de conservación (AC), que es un sistema de cultivo orientado a reducir la erosión y a la vez regenerar las tierras degradadas; fomenta el mantenimiento de una cobertura permanente de los suelos, el laboreo mínimo de las tierras y la diversificación de especies vegetales. El nitrógeno es uno de los nutrientes esenciales que más limita el rendimiento del maíz. Esta investigación se realizó en la zona agroecológica de Laguacoto II a 2608 msnm. Los objetivos planteados en esta investigación fueron: i) Evaluar cinco sistemas de labranza sobre los componentes agronómicos del maíz INIAP-111 Guagal Mejorado ii) Medir el efecto de cuatro dosis de nitrógeno sobre el rendimiento de maíz iii) Analizar los principales macro y micro elementos presentes en el suelo iv) Realizar el Análisis Económico de Presupuesto Parcial (AEPP) y la Tasa Marginal de Retorno (TMR%).Se aplicó el diseño de Bloques Completos al Azar factorial en parcela dividida y con tres repeticiones. El Factor A fueron las parcelas grandes y correspondieron a cinco sistemas de labranza: A1: cama angosta; A2: cama angosta + 6Tm/ha ecoabonaza; A3: cama ancha; A4: cama ancha + 6Tm/ha ecoabonaza; A5: testigo labranza del agricultor. El Factor B Nitrógeno con cuatro dosis en Kg/ha; B1:0; B2:40; B3:80; B4:120. Se evaluaron los principales componentes del rendimiento y se realizaron análisis de varianza, prueba de Tukey, tendencias polinomiales, correlación, regresión, análisis económico, AEPP y cálculo de la TMR. Existió un efecto diferente de los sistemas de labranza y las dosis de nitrógeno sobre el rendimiento es decir que a mayor dosis de N fue mayor el rendimiento, se midieron las interacciones dependientes entre los factores siendo el más productivo: cama ancha + 6Tm/ha ecoabonaza con dosis de 80 y 120 Kg/ de N, con. 5217.7 y 6046.9 Kg/ha. Los componentes que incrementaron el rendimiento del maíz fueron: diámetro de la mazorca, altura de planta, peso de cien granos, porcentaje de plantas con dos mazorcas. Finalmente, esta investigación, permitió validar alternativas tecnológicas sostenibles para mejorar la producción de maíz suave. Se recomienda como alternativa para mitigar el cambio climático la AC a través de sistemas de labranza e incorporación de ecoabonaza con la adición de 40;80 y 120 kg/ha de N de acuerdo a la zona agroecológica y tipo de productores. SUMMARY Corn ranks third in world production, after wheat and rice, with an area of ​​106 million ha, and an average yield of 2 Tm / ha. In the Andean area of ​​Ecuador, located between 2000 and 3000 mos., the yields are approximately 0.68 Tm / ha, covering an estimated area of ​​148233 ha. The province of Bolívar occupies a large part of its territory in the cultivation of soft corn and contributes with 26% of the total production of said cereal nationwide. Approximately 38,000 hectares are cultivated. The soft corn production system bases its actions on monoculture and on principles of conventional agriculture, without further considering conservation agriculture (CA) processes, which is a cultivation system aimed at reducing erosion and at the same time regenerating degraded lands; It promotes the maintenance of a permanent cover of the soils, the minimum tillage of the lands and the diversification of vegetal species. Nitrogen is one of the essential nutrients that most limits corn yield. This research was carried out in the agroecological zone of Laguacoto II at 2608 meters above sea level. The objectives set out in this research were: i) Evaluate five tillage systems on the agronomic components of corn INIAP-111 Improved Guagal ii) Measure the effect of four doses of nitrogen on corn yield iii) Analyze the main macro and micro elements present on the ground iv) Perform the Economic Analysis of Partial Budget (AEPP) and the Marginal Rate of Return (TMR%) The design of Factorial Random Complete Blocks was applied on a divided plot and with three repetitions. Factor A was the large plots and corresponded to five tillage systems: A1: narrow bed; A2: narrow bed + 6Tm / ha ecoabonaza; A3: wide bed; A4: wide bed + 6Tm / ha ecoabonaza; A5: farmer's farming control. Factor B Nitrogen with four doses in Kg / ha; B1: 0; B2: 40; B3: 80; B4: 120. The main performance components were evaluated and analysis of variance, Tukey test, polynomial trends, correlation, regression, economic analysis, AEPP and TMR calculation were performed. There was a different effect of the tillage systems and the nitrogen doses on the yield, that is, at a higher dose of N the yield was higher, the dependent interactions between the factors were measured being the most productive: wide bed + 6Tm / ha ecoabonaza with doses of 80 and 120 Kg / N, with. 5217.7 and 6046.9 Kg / ha. The components that increased corn yield were: ear diameter, plant height, weight of one hundred grains, percentage of plants with two ears. Finally, this research allowed validating sustainable technological alternatives to improve the production of soft corn. AC is recommended as an alternative to mitigate climate change through tillage systems and incorporation of ecoabonaza with the addition of 40; 80 and 120 kg / ha of N according to the agro-ecological zone and type of producers. 2 I. INTRODUCCIÓN El maíz ocupa el tercer lugar en la producción mundial, después del trigo y del arroz, cultivándose una superficie total de 106 millones de ha, con un rendimiento de 215 millones de Tm, lo que representa un promedio de dos Tm/ha. Se adapta ampliamente a varias condiciones ecológicas y edáficas, por eso se cultiva en casi todo el mundo. Instituto Nacional de Estadística y Censos. (INEC, 2012) La producción mundial del maíz suave se estima en 9,76 millones de Tm alrededor del 50% de la producción se encuentra en dos países de América del Norte: Estados Unidos 4,10 y México 0,77 millones de Tm seguido por Nigeria, Indonesia y Hungría que en conjunto representan el 17% de la producción mundial. El restante 33% lo comparten 45 países del orbe y entre ellos están la Zona Andina. Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (MAGAP, 2013) En la Zona Andina de Ecuador entre los 2000 y 3000 msnm el cultivo de maíz suave abarca una superficie de 148233 ha, con una producción anual total de 123033 Tm, el promedio de la unidad productiva es 0.86 ha, con rendimientos de 0.68 Tm/ha. (INEC, 2012) La producción nacional de maíz suave durante el año 2015 presentó una disminución en 1.8% comparado al año anterior, a pesar que se reportó un incremento en un 0.4% de la superficie cosechada. En cuanto al comercio exterior tanto las importaciones como las exportaciones disminuyeron durante este año, registrando valores de 269 y 360 Tm, respectivamente. Sistema de Información Nacional de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca. (SINAGAP, 2015) La provincia de Bolívar, situada en la región interandina del Ecuador, ocupa gran parte de su territorio en el cultivo de maíz suave y aporta con el 26% de la producción total de dicho cereal a nivel nacional. Se cultivan aproximadamente 38.000 ha de maíz suave harinoso tardío de tipo Guagal, de las cuales aproximadamente 25.000 ha, se dedican a la producción de maíz para choclo, y 13.000 ha, para la producción de grano seco. La siembra de maíz se realiza principalmente en terrenos de topografía irregular, donde prevalece el minifundio. (Monar, C. 2012) La Agricultura de Conservación (AC), es un sistema de cultivo que puede prevenir la pérdida de tierras cultivables y a la vez regenerar las tierras degradadas; fomenta el mantenimiento de una cobertura permanente de los suelos, el laboreo mínimo de las tierras y la diversificación de especies vegetales. Potencia la biodiversidad y los procesos biológicos naturales por encima y por debajo de la superficie del suelo, lo que contribuye a un mayor aprovechamiento del agua y una mayor eficiencia en el uso de nutrientes, así como a la mejora y sostenibilidad de la producción de cultivos. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación. (FAO, 2018) El sistema de producción de maíz suave en la provincia de Bolívar; basa sus acciones en principios de agricultura convencional, es decir con labranza intensiva del suelo y dependencia de maquinaria agrícola e insumos externos. Actualmente con alto uso de agrotóxicos para el manejo de malezas, plagas y enfermedades. Aspecto que sumado al monocultivo está generando menor eficiencia dentro de las unidades de producción. (Silva, D. 2018) El escenario actual de la agricultura plantea alcanzar una competitividad positiva para generar dinámicas de rentabilidad en los sistemas de producción; y en el caso de maíz es mantener procesos sostenibles basados en el aprovechamiento racional y uso eficiente del suelo; generación de variedades con adaptación al cambio climático y la aplicación de las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) en el manejo integral del cultivo. (Silva, D. 2018) El nitrógeno es uno de los nutrientes esenciales que más limita el rendimiento del maíz. Este macronutriente participa en la síntesis de proteínas y por ello es vital para toda la actividad metabólica de la planta. Su deficiencia provoca reducciones severas en el crecimiento del cultivo, básicamente por una menor tasa de crecimiento y expansión foliar que reducen la captación de la radiación fotosintéticamente activa. Las deficiencias de nitrógeno se evidencian por clorosis (amarillamiento) de las hojas más viejas. (Torres, M. 2016) En esta investigación, plantearon los siguientes objetivos: · Evaluar cinco sistemas de labranza sobre los componentes agronómicos del maíz INIAP-111 Guagal Mejorado. · Medir el efecto de cuatro dosis de nitrógeno sobre el rendimiento de maíz INIAP- 111 Guagal Mejorado. · Analizar los principales macro y micro elementos presentes en el suelo a una profundidad de 20cm · Realizar el Análisis Económico de Presupuesto Parcial (AEPP) y la Tasa Marginal de Retorno (TMR%). II. PROBLEMA La agricultura convencional es una de las principales causas para el deterioro de los ecosistemas en la provincia Bolívar; mismos que están expuestos a fuertes presiones como el incremento del área con monocultivos, uso ineficiente de agrotóxicos, eliminación de cobertura vegetal, quema de residuos de cosecha, labranza intensiva altamente erosiva; factores que han ocasionado fuertes procesos de contaminación ambiental y degradación de los recursos naturales para la producción, temiendo como impacto de corto y mediano plazo la reducción significativa de los niveles de producción y productividad. En los últimos años el cultivo de maíz suave en la provincia Bolívar ha tenido algunos inconvenientes de producción y productividad que se atribuyen a la pérdida de fertilidad del suelo, al uso de variedades de bajo rendimiento y a la deficiente transferencia y aplicación de la tecnología. El maíz, es un cultivo con gran capacidad de absorción de nutrientes y de alta demanda de nitrógeno; sin embargo, la mayoría de los suelos en donde se encuentra implementado, se hallan en un proceso acelerado de degradación determinado en gran medida por la pérdida de fertilidad, así como por la progresiva erosión que causa el desgaste del recurso suelo, por ende, la producción se ve afectada en grandes proporciones. Frente a este escenario global, regional y local, se ha demostrado que los rendimientos se pueden incrementar apreciablemente con el uso de una adecuada tecnología que incluyan técnicas de Agricultura de Conservación (AC), relacionadas a labranzas mínimas, mantenimiento de restos vegetales de cosecha y rotación de cultivos. El presente trabajo de investigación basó su accionar en evaluar algunos de los componentes del rendimiento basados en sistemas de labranza amigables con el suelo y el uso eficiente de la fertilización nitrogenada, que si bien es la más importante para esta gramínea; al mismo tiempo es la de menor eficiencia química, agronómica y económica en la actualidad. III. MARCO TEÓRICO 3.1. Maíz (Zea mays L.) 3.1.1. Origen El origen del maíz ha sido causa de discusión desde hace mucho tiempo. Numerosas investigaciones revelan que esta gramínea tiene su origen en México hace unos 7000 años, como el resultado de la mutación de una gramínea silvestre llamada Teosinte. Y seguramente antiguos mexicanos se interesaron en reproducir esta planta y por selección, produjeron algunas variedades mutantes. (Grupo semillas, 2012) En Ecuador se dice que el cultivo de maíz se desarrolló hace 6500 años, pues investigaciones realizadas a partir de fitolitos en muestras de tierra, revelan que en la Península de Santa Elena (Provincia de Santa Elena), los antiguos habitantes de la cultura “Las Vegas” ya empezaron a cultivar esta gramínea desarrollando de esta manera el inicio de una incipiente horticultura. (Yánez, C. 2010) Guagal mejorado fue formada con base de variedades locales seleccionadas en casi toda la provincia de Bolívar en 1989 y 1993 las variedades, que presentaron buenas características agronómicas de calidad de grano, tanto en choclo como en grano seco durante dos ciclos de cultivo (1993-1994,1994-1995) se cruzaron entre ellas para formar la población guagal la cual se seleccionó durante tres ciclos en tres localidades de la provincia. Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias. (INIAP, 2013) 3.1.2. Clasificación taxonómica del maíz Reino: Plantae Orden: Poales Familia: Poaceae Subfamilia: Panicoideae Género: Zea Especie: Zea mays L., (https://es.wikipedia.org/wiki/Zea_mays) 3.2. Descripción Botánica 3.2.1. Morfología El maíz es una planta cultivada desde la antigüedad, hace más de 7000 años. Su origen parece situarse en la zona de México, donde se han encontrado los vestigios más antiguos. Aunque hay varias plantas emparentadas con el maíz (Zea mays), solo una es capaz de cruzarse con él espontáneamente, se trata del Teosintle que se encuentra en México y Guatemala. El Teosintle, según algunos investigadores, es la fuente del germoplasma de los maíces actuales. El maíz es una planta anual, de verano, de porte robusto y con un rápido desarrollo. (Orta, L. 2008) El maíz presenta las siguientes características botánicas · Raíces La raíz de una planta de maíz es fasciculada con un potente desarrollo. Tienen tres tipos de raíces que son los siguientes: Seminales: Nacen en la semilla después de la radícula para afirmar la planta, no son permanentes. Permanentes: En este grupo están incluidas las principales y secundarias, están nacen por encima de las primeras raicillas en una zona llamada corona, este grupo constituye el llamado sistema radicular principal. Adventicias: Nacen de los nudos inferiores del tallo y actúan de sostén en las últimas etapas del crecimiento, absorbiendo a la vez agua y sustancias nutritivas. (Calero, F. 2006) · Tallo Está formado por una sucesión de nudos y entrenudos, los primeros son zonas abultadas de los cuales se producen la elongación de los entrenudos y se diferencian las hojas. Cada nudo es el punto de interacción de una hoja. El tallo puede crecer hasta 4 m e incluso más en algunas variedades. Los tallos son muy robustos, y dependiendo de la precocidad de cultivar pueden alcanzar entre 12 y 24 nudos aéreos. (Cruz, S. 2006) · Hojas Son largas, lanceoladas, alternas, paralelinervias y de gran tamaño. Se encuentran abrazando al tallo y con presencia de vellosidad en el haz, además los extremos de las hojas son muy afilados y cortantes. (Maroto, J. 1998) · Inflorescencia En cuanto a la inflorescencia masculina presenta una película (vulgarmente llamada espigón o penacho) de coloración amarilla que posee una cantidad muy elevada de polen en el orden de 20 a 25 millones de granos de polen. En cada florecilla que compone la panícula se presentan tres estambres donde se desarrolla el polen. Las flores femeninas aparecen en las axilas de algunas hojas y están agrupadas en una espiga rodeada de largas brácteas. A esta espiga se le llama mazorca. (Bustamante, D. 2010) · Fruto La mazorca o fruto, está formado por una parte central llamado zuro, donde se adhieren los granos de maíz en número de varias decenas por cada mazorca. El 46% del peso total de la mazorca corresponde al peso de las brácteas y el 54% restante al raquis y a los granos, del cual el 29% es materia comestible. El fruto y la semilla forman un solo cuerpo que tienen la forma de una cariópside brillante, de color amarillo, rojo, morado, blanco y que se los denomina vulgarmente corno granos dentro del fruto que es el ovario maduro, la semilla está compuesta de la cubierta o pericarpio, el endospermo amiláceo y el embrión o germen, pesa aproximadamente 0,3 gramos. (Sánchez, G. et al, 2003) 3.2.2. Variedad INIAP 111 Guagal Mejorado Agronómicas y morfológicas Promedio Días a la floración femenina 134 Días a la cosecha en choclo 208 Días a cosecha en seco 265 Altura promedio de planta 300 cm Altura promedio de mazorca 178 cm Longitud de la mazorca 20cm Rendimiento comercial en choclo 190 sacos /ha Rendimiento comercial en grano seco unicultivo 4.100 kg/ha En asocio con fréjol 3.400 kg/ha Número de hileras por mazorca 12 Color del grano tierno Blanco Color de grano seco Blanco Tipo de grano Harinoso Textura de grano Suave (Silva, E. et al. 1997. Citado por: Yánez, C. 2013) 3.2.2.1. Requerimientos básicos de suelo y clima El maíz es muy exigente en cuanto la fertilidad física del suelo. Esto que a menudo se olvida, puede ser en muchos casos el principal factor limitante de la producción. También son importantes varios aspectos relacionados con el clima. Precipitación: 600 a 1200 mm repartidas durante el ciclo del cultivo Luz: 1000 a 1500 horas durante el ciclo del cultivo (4 meses). Altitud: 2200 a 2800 m Temperatura: 10-20 o C y máximas de 30-32 o C Suelos de preferencia francos, sueltos (no muy arenosos) ni compacto y ricos en M.O. pH: 5,6 – 7.5 (Basantes, E. 2014) 3.2.2.2. Capacidad de retención de agua La capacidad de almacenamiento de agua del suelo es fundamental para asegurar un suministro continuo entre riegos. El maíz es particularmente sensible a la falta de agua en el entorno de la floración, desde 20-30 días antes hasta 10-15 días después. El uso estacional del agua del maíz varía dependiendo de la demanda evaporativa de la atmósfera y, por consiguiente, según el clima, el momento de la estación en la que se siembre el cultivo, la duración del ciclo biológico del cultivo y la disponibilidad de agua. (FAO, Roma. 2012) Lo ideal es mantener una alta disponibilidad de agua en el suelo, en términos de potencial de agua del suelo (no debe superarse 1,5 atmósferas en el periodo de la floración y algo más en el resto del ciclo). Si el potencial hídrico es mayor (en términos absolutos) comienza a mermar la producción. En relación con la disponibilidad de agua, el maíz es muy sensible a la salinidad del suelo. Una concentración salina, expresada como conductividad eléctrica en extracto de pasta saturada, superior a 1,7 Ds/m a 20ºC comienza a afectar al cultivo, y con 3,8 Ds/m la producción desciende un 25%. (Biblioteca Agraria, 2013) 3.2.2.3. Aireación Aireación del suelo, evita la compactación y desarrollar un medio adecuado para el desarrollo de las raíces. Sin embargo, la constante remoción destruye los poros del suelo afectando el movimiento de agua, gases y nutrientes y además oxida la materia orgánica (MO) y reduce los contenidos de carbono orgánico (CO). Todas estas condiciones afectan el crecimiento saludable del cultivo ya que, al contrario de lo que se piensa, se reduce la disponibilidad y el transporte del agua, aire y nutrientes, la resilencia del suelo a la degradación, compactación, erosión, sequía y otras condiciones de estrés. No existe en Ecuador información publicada sobre los efectos de la remoción en las propiedades del suelo, pero en el campo son evidentes las condiciones de degradación producidas por el constante movimiento de suelo para la siembra y el posterior control de malezas. (Wingeyer et al, 2015). 3.2.2.4. Temperatura Respecto a la temperatura, el maíz se muestra especialmente sensible durante la germinación, nacencia e inicio de la vegetación. Requiere un mínimo de 12º C de temperatura del suelo para la germinación. Algunos síntomas de carencia en el inicio del cultivo están originados por bajas temperaturas que impiden el desarrollo radicular. La temperatura del suelo puede, hasta cierto punto, modificarse mediante el manejo de los restos orgánicos en superficie y del riego. En resumen, es esencial el mantenimiento de la “fertilidad física” del suelo. Su deterioro puede causar limitaciones no siempre fáciles de identificar y, a menudo, de muy lenta corrección. Agro Web de Agricultura con Información Técnica y Promoción de Productos Agrícolas e Industrias Agroalimentarias (Agroes.es, 2016) 3.2.2.5. Las necesidades nutricionales del maíz Variables según autores, son de un máximo de 28-30 kg de nitrógeno (N), 10-12 kg de fósforo (P2O5), y 23-25 kg de potasio (K2O), por cada 1.000 kg de grano producido. Adicionalmente, hay un consumo significativo de calcio, magnesio y azufre. Hay que destacar el hecho de que una parte importante de los nutrientes extraídos son destinados a partes de la planta que no siempre se retiran del campo. Esto hace que existan importantes diferencias entre la extracción total de nutrientes y la exportación. Estas diferencias son particularmente importantes en el potasio, en el que sólo una pequeña parte va destinada al grano que se cosecha, y en los micros elementos. (Agroes.es, 2016) 3.2.3. Manejo agronómico del cultivo 3.2.3.1. Preparación del suelo La preparación del suelo se realiza con un mes de anticipación para facilitar la descomposición de residuos, el mismo que se consigue con una pasada del arado, uno de rastra y surcado. (INIAP, 2011) 3.2.3.2. Fertilización Un buen rendimiento del maíz requiere que el suelo este bien suplido con elementos nutritivos. Para esto es necesario utilizar un programa de fertilización balanceada. Es decir, se requiere nitrógeno (N) y fosforo (F) además de potasio (K), magnesio (Mg) y azufre (S). Cuadro requerimientos del cultivo de maíz Cultivo Requerimiento (Kg/ha) Maíz N P2O5 K2O S 80 50 10 10 Fuente. (INIAP, 2004) 3.2.3.3. Semilla El maíz es una planta alógama, su polinización es anemófila (viento) y siempre se cruzará con otros maíces, perdiendo así su pureza genética y proteica. (INIAP, 2010) 3.2.3.4. Densidad de siembra El maíz es un unicultivo se siembra a 0,80 m entre surcos y 0,25 entre sitios, depositando una semilla por sitio (50.000 plantas/h), la cantidad de semilla requerida en unicultivo es 30 kg/ha. (INIAP, 2010) 3.2.3.5. Aporque Esta labor se puede realizar aproximadamente a los 45 días después de la emergencia; esta consiste en arrimar la tierra alrededor de la planta al igual que el raleo se afloja el suelo, se elimina a las malas hierbas y mantiene firmes a las plantas. (INIAP, 2014). 3.2.3.6. Riego El maíz es un cultivo que necesita una considerable cantidad de agua alrededor de 5 mm al día. Los riegos varían en las diferentes etapas de desarrollo del cultivo, por ejemplo, cuando las plantas comienzan a nacer requiere menos cantidad de agua, pero es necesario mantener una humedad constante. La fase del crecimiento de la planta es la etapa de mayor necesidad por lo que se recomienda dar un riego unos 10 a 15 días antes de la floración. La fase de floración es el período más crítico en el crecimiento de la planta porque de esta fase depende el cuajado es decir el llenado del grano y por ende la cantidad de producción del cultivo. Es por esta razón, que se aconsejan riegos que mantengan la humedad del suelo. Finalmente, para el engrosamiento y maduración de la mazorca se debe disminuir la cantidad de agua aplicada. (INIAP, 2007) 3.2.3.7. Deshierba Para el maíz sembrado en monocultivo en zonas con alta presencia de maleza, se recomienda la aplicación de herbicidas selectivos a base de Atrazina en dosis de 1,6 a 2,0 Kg/ha de ingrediente activo (2,0 a 2,5 kg/ha de producto comercial), en 400 litros de agua, la aplicación se realiza en premergencia, después de la siembra o en post emergencia temprana (malezas con cuatro hojas). En cultivos bajo labranza reducida, después de las primeras lluvias se debe aplicar productos a base de Glifosato e dosis 23 l/ha, de acuerdo a la incidencia de malezas, inmediatamente después de la siembra. (INIAP, 2010) 3.2.3.8. Cosecha Normalmente se demora hasta que la humedad del grano ha llegado a 20 – 25 % si las mazorcas son desgranadas directamente en el campo, la humedad debería de estar por debajo de 20 % para evitar daños. Cuanto más tiempo se demora la cosecha más humedad perderán los granos; esto puede ahorrar algo de lo que se debe gastar para secar las semillas a un nivel de seguridad. (Mendieta, M. 2009) 3.2.3.9. Postcosecha El grano se debe almacenar con una humedad inferior al 14%, en lugares frescos a 10ºC - 12ºC, secos y con una humedad relativa inferior al 60%, libre de roedores e insectos. En silos cerrados se puede usar pastillas de Fosfatina de 3 a 6 pastillas de 3 gramos por tonelada de semilla, siguiendo las instrucciones necesarias, por ser un producto altamente tóxico. (INIAP, 2010) 3.3. Agricultura de conservación En la actualidad, las personas han empezado a entender que la agricultura no solo debe tener una alta productividad, sino también ser sustentable. Se ha propuesto a la agricultura de conservación como un conjunto de principios de manejo ampliamente adaptado que pueden asegurar una producción agrícola más sustentable. La agricultura de conservación es un concepto más amplio que la labranza de conservación, un sistema donde al menos 30 % de la superficie del suelo está cubierta con residuos del cultivo anterior, después de la siembra del próximo cultivo. (Verhulst, N.et al, 2015) En la agricultura de conservación, el énfasis no solo cae sobre el componente de la labranza sino sobre la combinación de los siguientes tres principios: 3.3.1. Reducción en labranza: El objetivo es lograr un sistema con cero labranzas (es decir, sin labranza) pero el sistema puede involucrar sistemas de siembra con labranza controlada que por lo general no perturben más del 20-25 % de la superficie del suelo. 3.3.2. Retención de los niveles adecuados de residuos del cultivo y cobertura de la superficie del suelo: El objetivo es la retención de suficientes residuos sobre el suelo para: · Proteger el suelo de la erosión hídrica y eólica; · Reducir los escurrimientos de agua y la evaporación; · Mejorar la productividad del agua; y · Mejorar las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo asociadas con una productividad sustentable a largo plazo. 3.3.3. Uso de rotación de cultivos: El objetivo es usar una rotación de cultivos diversificados para: · Ayudar a moderar/mitigar posibles problemas de malezas, enfermedades y plagas; · Utilizar los efectos benéficos de algunos cultivos sobre las condiciones del suelo y sobre la productividad del próximo cultivo; y proporcionar a los agricultores opciones económicamente viables que minimicen los riesgos. (François, I. et al, 2010) 3.3.4. Calidad del suelo La evaluación de la calidad del suelo se basa en sus características físicas, químicas y biológicas. Los factores del manejo tales como la labranza y el manejo de residuos pueden modificar la calidad del suelo. Sin embargo, los cambios en la calidad del suelo no solo se asocian con el manejo, sino con el contexto ambiental, tal como la temperatura y la precipitación. 3.3.5. Influencia de la agricultura de conservación sobre la calidad física del suelo 3.3.5.1. Estructura y agregación del suelo La estructura del suelo es un factor clave en el funcionamiento del suelo y es un importante factor en la evaluación de la sustentabilidad de los sistemas de producción de cultivos. Se ha definido como el tamaño, forma y arreglo de los sólidos y vacíos, continuidad de los poros y vacíos, su capacidad para retener y transmitir líquidos y sustancias orgánicas e inorgánicas, y la capacidad de sustentar el crecimiento y desarrollo de raíces vigorosas (figura 2). Con frecuencia, la estructura del suelo se expresa como el grado de estabilidad de agregados. La estabilidad estructural del suelo es la capacidad de los agregados de permanecer intactos cuando se exponen a diferentes condiciones extremas. (Govaerts, B. et al, 2015) Figura No. 1. Agregados del suelo; a la izquierda, estructura definida con fauna del suelo presente; a la derecha, estructura compactada y menos agregados que a la izquierda 3.3.5.2. Influencia de la labranza En suelos con cero labranza y retención de residuos mejora la distribución de agregados secos en comparación con la labranza convencional. El efecto de la cero labranza sobre la estabilidad del agua es más pronunciado, con un mayor DMP para el tamizado en húmedo registrado para una amplia variedad de suelos y condiciones agroecológicas. (Verhulst et al., 2011) 3.3.5.3. Influencia del manejo de residuos Debido a que la materia orgánica es un factor importante en la agregación del suelo, el manejo de residuos del cultivo previo es clave para el desarrollo estructural y estabilidad del suelo. Se sabe desde hace muchos años que la adición de sustratos orgánicos al suelo mejora su estructura. El regreso de residuos del cultivo a la superficie del suelo no solo incrementa la formación de agregados, sino que también reduce la desagregación al disminuir la erosión y proteger a los agregados contra el impacto de las gotas de lluvia. Esto indica que no siempre es necesario retener todos los residuos del cultivo en el campo para lograr los beneficios de las camas permanentes o cero labranzas. Figura No. 2. Diferencias en la agregación entre la agricultura de conservación (izquierda) y el manejo convencional (derecha). Después de 5 años de cero labranzas sobre camas permanentes, el suelo tenía significativamente más agregados estables en comparación con la labranza convencional. (Foto tomada por Castellanos-Navarrete, A., 2006) 3.3.6. Influencia de la rotación de cultivos La alteración de la rotación de cultivos puede influir en el carbono orgánico del suelo al cambiar la cantidad y calidad del aporte de materia orgánica y, por lo tanto, tiene el potencial de alterar la agregación del suelo de manera indirecta. Los cultivos pueden afectar la agregación del suelo por medio de sus sistemas radiculares debido a que las raíces de las plantas son agentes de unión importantes en la escala de macro agregados. Se observó que un suelo con cultivo de trigo tenía más macro agregados grandes que el suelo con cultivo de maíz. (Lichter et al., 2008) 3.3.7. Porosidad del suelo Los poros tienen diferentes tamaños, formas y continuidad y estas características influyen en la infiltración, almacenamiento y drenaje del agua, el movimiento y distribución de los gases, y la facilidad de penetración en el suelo de las raíces en crecimiento. Los poros son creados por factores abióticos (por ejemplo, labranza y tránsito, congelamiento y descongelamiento, secado y humedecimiento) y por factores bióticos (por ejemplo, crecimiento de las raíces, fauna excavadora). (Verhulst, N. et al, 2015) 3.3.7.1. Densidad aparente y porosidad total Por lo general, la porosidad total se calcula a partir de mediciones de la densidad aparente de tal manera que los términos densidad aparente y porosidad total pueden usarse indistinta mente. El efecto de la labranza y del manejo de residuos sobre la densidad del suelo se limita generalmente a la capa superficial del suelo (capa arable). En capas del suelo más profundas, la densidad aparente del suelo tiende a ser similar en los suelos de cero labranzas y con labranza convencional. (Horne et al., 1992) 3.3.7.2. Distribución del tamaño del poro y continuidad de los poros Los cambios en la porosidad total introducidos por el manejo están relacionados con las alteraciones en la distribución del tamaño del poro. La porosidad total de los suelos está distribuida entre diferentes clases de tamaño de poro y clases de tamaño diferentes cumplen con diferentes funciones en la aireación, infiltración, drenaje y almacenamiento del agua, y ofrece una diferente resistencia mecánica al crecimiento de las raíces. (Blanco-Canqui. H, et al, 2007) 3.3.8. Conductividad hidráulica y capacidad de retención de agua Se esperaría que la conductividad hidráulica fuera mayor en suelos con cero labranzas con retención de residuos en comparación con la labranza convencional debido a la mayor conductividad de los macro poros, la cual es el resultado de un incremento en el número de bio poros. Las prácticas de manejo del suelo que incrementan el contenido de materia orgánica pueden tener un impacto positivo sobre la capacidad de retención de agua del suelo. Se ha observado que la capacidad de retención de agua se incrementa cuando aumenta la cantidad de materia orgánica del suelo, lo que significa que la agricultura de conservación tiene el potencial de incrementar la capacidad de retención de agua. (Verhulst, N. et al, 2015) 3.3.9. Balance de agua en el suelo 3.3.9.1. Infiltración y escurrimiento A pesar de los resultados incongruentes sobre el efecto de la labranza y el manejo de residuos sobre la conductividad hidráulica del suelo, la infiltración es por lo general mayor en cero labranzas con retención de residuos en comparación con labranza convencional y en cero labranzas con retiro de residuos. Esto probablemente se debe a los efectos directos e indirectos de la cubierta de residuos sobre la infiltración del agua. (McGarry, D. et al., 2000) 3.3.10. Erosión del suelo 3.3.10.1. Erosión hídrica Es el proceso de sustracción de masa sólida al suelo o a la roca de la superficie llevado a cabo por un flujo de agua que circula por la misma. El agua tiene la capacidad de erosionar el sustrato por el que discurre. Su fuerza erosiva es proporcional a la aceleración que adquiere en las pendientes. Por lo que se produce el desgaste de una superficie rocosa o parte del suelo provocada por el agua. En la naturaleza este es un fenómeno muy común que provoca el nivelamiento de las montañas y la formación de mesetas, llanuras, valles y deltas. Es claro que este caso la erosión es lenta. Pero cuando el hombre con el mal manejo del suelo acelera el proceso, este ya se hace destructivo. Enciclopedia colaborativa en la red cubana (EcuRed, 2014). La eliminación de la cubierta vegetal es el primer factor que desencadena el proceso de erosión, aunado a esto el inadecuado uso y manejo agrícola del suelo reduce la capacidad productiva de éste, ya que se siembra en pendientes pronunciadas sin considerar medidas de conservación, por lo que el suelo está desprotegido ante la intensidad de las gotas de lluvia y el arrastre de las aguas de escorrentía (Tolón, A. et al., 2007). La erosionabilidad del suelo está relacionada con las características físicas del suelo. La desagregación es un buen indicador de la erosionabilidad del suelo, ya que el rompimiento a partículas más finas, más transportables y micro agregados incrementa el riesgo de erosión. Las prácticas de agricultura de conservación tienen una mayor estabilidad de agregados en comparación con las prácticas convencionales o los campos con cero labranzas sin retención de residuos. La erosión es afectada por factores de tipo climático, relieve, tipo de suelo, cubierta vegetal y por los usos humanos, todos estos factores pueden agruparse en erosividad y erosionabilidad. La erosividad expresa la capacidad erosiva del agente geológico predominante que depende del clima (lluvia, hielo y viento). La erosionabilidad expresa la susceptibilidad del suelo para ser movilizado. Este factor depende del tipo de suelo (estructura y cantidad de materia orgánica que posea, ya que la presencia de agregados impide la erosión), de la pendiente y cobertura vegetal. (Diodato, N. 2004). 3.3.10.2. Erosión eólica La susceptibilidad de los suelos a la erosión eólica depende en gran medida de la distribución del tamaño de los agregados y se determina mediante tamizado en seco. El porcentaje de agregados con tamaños menores de 0.84 mm es considerado como la fracción del suelo susceptible de ser transportada por el viento. Esta fracción erosionable es del doble en peso en la labranza convencional que, en cero labranzas, lo que indica que la labranza convencional es mucho más susceptible a la erosión eólica. El rastrojo en pie es más efectivo para controlar la erosión eólica que el rastrojo aplanado. (Singh, B. et al. 2006) 3.3.11. Disponibilidad de los nutrientes La labranza, el manejo de residuos y la rotación de cultivos tienen un impacto significativo sobre la distribución de los nutrientes y su transformación en los suelos, por lo general relacionadas con los efectos de la agricultura de conservación sobre el contenido de COS (Carbono orgánico del suelo). De manera similar a los hallazgos con el COS, la distribución de los nutrientes en un suelo con cero labranzas es diferente a la de un suelo con labranza. Por lo general, se observa un aumento en la estratificación de los nutrientes, un aumento en la conservación y disponibilidad de los nutrientes cerca de la superficie del suelo con cero labranzas en comparación con la labranza convencional. Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT, 2015) 3.3.11.1. Disponibilidad del nitrógeno La presencia de nitrógeno mineral en el suelo disponible para la absorción por la planta depende de la tasa de mineralización del carbono. El impacto de la labranza reducida con retención de residuos sobre la mineralización del nitrógeno no es claro. El suelo con cero labranzas con retención de residuos puede estar asociado con una menor disponibilidad del nitrógeno debido a una mayor inmovilización producida por los residuos dejados sobre la superficie del suelo. La fase de inmovilización neta cuando se adopta cero labranzas puede ser transitoria, ya que la mayor inmovilización del nitrógeno reduce la oportunidad de que se presenten pérdidas por lixiviación y desnitrificación del nitrógeno mineral. (CIMMYT, 2015) 3.3.11.2. Contenido total de nitrógeno Los efectos de la agricultura de conservación sobre el contenido total de nitrógeno por lo general reproducen a aquellos observados para el COS total ya que el ciclo del nitrógeno está ligado al ciclo del carbono. El suelo con cero labranza y camas permanentes tiene una concentración significativamente mayor de nitrógeno total que la labranza convencional. (Govaerts et al., 2007) 3.4. Sistemas de labranza 3.4.1. Sistemas de producción Los sistemas de producción agropecuarios se definen como el conjunto de insumos, técnicas, mano de obra, tenencia de la tierra y organización de la población para producir uno o más productos agrícolas y pecuarios. (Jouve., 1988) En el Ecuador, la erosión de los suelos es un problema que afecta aproximadamente al 50% de las tierras (12'355500 ha). Más o menos 15% de las tierras degradadas, se encuentran en el callejón interandino y sobre las vertientes que lo bordean. Las pérdidas de suelo por erosión, en tierras netamente agrícolas llegan a 80 Tm de la capa superficial del suelo, cada año por hectárea de acuerdo a un cálculo de la Fundación Natura. (Vogel, A. 2000) Como se ha indicado, la labranza tradicional disminuye el contenido de materia orgánica del suelo, sobre todo cuando se practica la denominada “agricultura orgánica”, aumentado así su vulnerabilidad, particularmente bajo un sistema de monocultivo. Además de disminuir la estabilidad de los agregados, el suelo queda susceptible al encostramiento, lo que determinaría un escurrimiento superficial excesivo. Ahora bien, estos aspectos no serían tan negativos, en la medida que se mantenga en la superficie una cierta cantidad de residuos; ya sean cortados o, mejor aún con sus raíces, lo que constituye la base de gran parte de las prácticas de conservación. (Homer, I. et al. 2011) En la actualidad, las personas han empezado a entender que la agricultura no solo debe tener una alta productividad, sino también ser sustentable. Se ha propuesto a la agricultura de conservación como un conjunto de principios de manejo ampliamente adaptado que pueden asegurar una producción agrícola más sustentable. (Verhulst, N. et al, 2015) Es una práctica agrícola sostenible y rentable que busca la protección del medio ambiente, como también brindar un soporte a los agricultores en la reducción de costos de producción y mano de obra a través de sus tres principios: reducir al mínimo el movimiento del suelo (sin labranza); dejar el rastrojo del cultivo anterior en la superficie del terreno para que forme una capa protectora; practicar la siembra de diferentes cultivos, uno después de otro, o sea, la rotación de cultivos. (CIMMYT, 2015) 3.4.2. Labranza mínima y labranza cero La labranza cero o labranza de conservación es un sistema de producción que reduce costos, siempre y cuando se implemente de manera adecuada. Esto es importante remarcarlo, ya que lo que se ahorra con no labrar, se puede perder con un mal control de malezas o una siembra inadecuada por mal manejo de los residuos. (Martínez, A. 2008) Labranza Mínima a este tipo de labranza, define como la manipulación mínima del suelo necesaria para la producción de cosechas. Consiste en labrar sólo las zonas de cultivo para la plantación de semillas, la germinación y establecimiento del cultivo. Como perturba muy poco los suelos, la erosión se reduce a un mínimo. (Sheng, 1990) Ventajas labranza mínima: · Rendimientos más altos. · Costos de producción reducidos. · Mejor retención del agua. · Menor erosión. (CIMMYT, 2017) Este sistema fue diseñado originalmente para áreas de temporal para conservar mejor la humedad del suelo y reducir pérdidas por erosión hídrica y eólica. Su utilización se está ampliando a zonas de riego con el objetivo adicional de reducir costos de producción e incorporar materia orgánica a los suelos. En este sistema la siembra se realiza sin labores previas de preparación del terreno, sobre los residuos de la cosecha anterior, por lo que requiere el uso de una desmenuzadora y sembradora cero labranzas. Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP-CIRNO. 2008) Esta labranza es un nuevo concepto en el uso y manejo de los suelos, el cual permite sembrar cualquier tipo de grano sin remover o labrar el suelo. En él se reemplazan herramientas tradicionales de trabajo como el arado, rastras, cinceles y cultivadoras por sembradoras capaces de cortar rastrojos y raíces, remover una línea de siembra para dejar la semilla adecuadamente ubicada en el suelo. Sin embargo, en repetidas ocasiones la experiencia de los productores es negativa, debido a que se piensa que la labranza de conservación es una práctica agrícola que consiste en sembrar sobre los residuos, sin mover el suelo; olvidándose de las demás prácticas agrícolas que tienen que hacerse de manera diferente a partir del cambio en la forma de sembrar. De ahí la importancia de entender la labranza de conservación como un “sistema de producción” donde existen elementos como el clima, los suelos, insumos, maquinaria, etc., que hay que atender de manera adecuada. (Martínez, A. 2008) No siempre se puede lograr una forma eficiente de aumentar los rendimientos y reducir los costos aplicando este sistema, sin embargo, la labranza de conservación cuando se practica de manera adecuada reduce la inversión por hectárea y aumenta el rendimiento por todos los beneficios que mejoran la capacidad productiva del suelo. Esto es lo deseable, pero requiere conocimiento técnico, constancia y mucha capacidad de observación para ir mejorando los aspectos que pueden impedir una mayor productividad. (INIFAP-CIRNO, 2008) Una ventaja importante de la labranza mínima es que los cultivos pueden ser sembrados inmediatamente después de que el cultivo anterior haya sido cosechado y, por lo general, en el momento más cercano al óptimo de la siembra. Esto no es posible con la labranza convencional ya que esta requiere más tiempo. Por lo tanto, la siembra directa es adecuada para aquellas regiones en las cuales se rotan dos o más cultivos en el mismo campo y en el mismo año. En pocas palabras, esta demora cuesta en términos de producción. La labranza mínima, además de reducir el período entre dos cultivos, también puede ser más económica que la convencional. (Hobbs, P. et al., 1997) Manifiesta que las ventajas fundamentales de los sistemas de labranza conservacionista se asocian a que deja cierta cantidad de rastrojo sobre la superficie. Asimismo, la magnitud de tales beneficios es proporcional al grado de cobertura y al espesor de la cubierta de rastrojos. En primer lugar, la presencia del rastrojo ejerce una protección directa al suelo de la erosión. Esto es bastante importante en nuestra zona que tiene suelos en pendiente y, en algunas épocas del año, recibe precipitaciones de alta intensidad. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA, 2001) Otra ventaja es que la cobertura con rastrojos sobre la superficie establece una barrera que provoca una reducción de la tasa a la que el agua se evapora desde el suelo. Cuanto más rastrojo haya y cuanto menos se haya movido el suelo, mejor conservación del agua tendremos haciendo que la oportunidad de siembra sea mejor, ya que no habría que esperar que llueva para sembrar. En general, uno puede sembrar cuando quiere sembrar. Asimismo, se conserva mejor la reserva de agua del suelo para que sea aprovechada por el cultivo, especialmente en los períodos críticos. (INTA, 2001) 3.4.3. Preparación de la cama de siembra El propósito de la labranza consiste en lograr que las semillas germinen y las plántulas tengan condiciones satisfactorias para desarrollar su sistema radicular rápidamente. En el pasado, la preparación de la cama de siembra se consideraba el conjunto de operaciones posteriores a la primera labranza, pero en la actualidad involucra al tratamiento del rastrojo del cultivo anterior. (FAO, 2008) Nombra que una buena cama de siembra debe poseer las siguientes características: · Camas para maíz El maíz puede ser sembrado en camas de cualquier longitud, de 60 a 90 cm de ancho y de 15 a 30 cm de altura, con una o dos hileras de cultivo bien definidas por cama. Los surcos entre las camas permiten el paso del agua de riego y también el drenaje, el acceso para las tareas las camas se mantienen durante varios años para los cultivos sucesivos de maíz o la rotación que sea. (Sayre. K, 2000) Ventajas Las camas ofrecen varias ventajas sobre otros sistemas de siembra, porque se forman una sola vez ; permiten el libre acceso del tractor y otros implementos por el terreno , operación a la que se conoce como sistema de control de tráfico; los agricultores pueden aplicar fertilizante después de que la planta emerge, o cuando sea necesario, en forma manual en banda o mecanizada; en épocas de lluvia se puede retener agua colocando diques en el fondo del surco; cuando la lluvia es intensa se reduce el exceso de humedad en las raíces .Otro beneficio de las camas es que reducen notablemente los intervalos entre un cultivo y otro y el agricultor tiene la oportunidad de elegir el método de control de malezas que mejor se adapte a sus necesidades. (FAO, 2002) · Las malezas emergidas minimizan el uso de herbicidas. · El riego tardío en camas minimiza el riesgo de encamado. · Una mayor parte del nitrógeno será usado en la producción de grano y que se perderá menos con el agua de riego por lixiviación o evaporado. La contaminación ambiental será menor. · Una siembra de precisión y un mejor ambiente para el crecimiento de las plántulas, resultará en una menor competencia por parte de las malezas y una mejor oxigenación de las raíces. · Los residuos de los cultivos pueden dejarse en las camas para su estabilización Los sistemas de labranza cero y labranza mínima pueden ser más rentables en un sistema que use camas. · En general, el sistema de camas puede ser más rentable ya que se reducen los costos de los insumos (herbicidas, insecticidas, fertilizantes, agua) sin penalizar los rendimientos. (Sayre. K. et al, 1997) Desventajas Una mayor proporción de la superficie de la tierra está formada por surcos de riego/drenaje/paso y, por lo tanto, no se siembra. Por ello, la completa cobertura del suelo se demora comparada con la siembra de toda la superficie. Esto podría dar lugar a una reducción del rendimiento de hasta un 20 por ciento, sobre todo en cultivos de corta duración. Hay un costo inicial para la preparación de las camas y ocasionalmente para su mantenimiento entre cultivos sucesivos; si bien no es necesaria maquinaria especializada muy costosa, el trabajo consume tiempo y esfuerzos. (FAO, 2001) 3.5. Nitrógeno en el cultivo de maíz EL nitrógeno es uno de los nutrientes esenciales que más limitan el rendimiento del maíz, este elemento participa en la síntesis de proteínas y por ello es vital para toda la actividad metabólica de la planta. Su deficiencia provoca reducciones severas en el crecimiento del cultivo. (Torres. M, 2009) El nitrógeno hace que la planta se desarrolle bien y que tenga un intenso color verde en sus hojas, además es un constituyente de la clorofila. Los cultivos bien fertilizados con nitrógeno tienen rendimientos mayores. El nitrógeno que se encuentra en el suelo es de tipo orgánico e inorgánico, la mayor cantidad es parte integrante de materiales orgánicos complejos del suelo. (Germinia. 2010) El maíz requiere alrededor de 20 -25 kg de nitrógeno (N) por cada tonelada de grano producido, para producir 10 000 kg/ha de grano de maíz, el cultivo debería disponer de alrededor 200-250 kg de nitrógeno, (Torres. M, 2016) Para hacer más eficiente la utilización del N es necesario fraccionar la dosis total de este nutriente, ya que la planta necesita de una pequeña cantidad de N durante el crecimiento inicial, pero demanda cantidades mayores durante el periodo comprendido entre V6 y V12. Aplicaciones posteriores de N no son económicas, por lo que es importante entonces conocer el número de fracciones a utilizarse y la época de aplicación. (Andrade. F. et al, 1995) 3.5.1. Compuestos nitrogenados inorgánicos Las formas inorgánicas del nitrógeno del suelo incluyen: NH41+, NO31-, NO21-, N2O, NO y nitrógeno elemental. Desde el punto de vista de la fertilidad del suelo los más importantes son: NH41+, NO31- y NO21-, en cambio el óxido nitroso y el óxido nítrico son las formas del nitrógeno que se pierde en el proceso de desnitrificación. (Germinia, 2010) 3.5.2. Compuestos nitrogenados orgánicos Las formas orgánicas del nitrógeno del suelo se encuentran como aminoácidos, proteínas, amino azúcares y otras formas complejas que se producen en la reacción del amonio con la lignina y de la polimerización de quinonas y compuestos nitrogenados, así como de la condensación de azúcares y aminas. Otro grupo muy estable de aminoácidos y proteínas se encuentran en combinación con arcillas lignina y otros minerales. El contenido de N en las plantas varía desde uno hasta cinco por ciento y dicho nutriente es absorbido bajo la forma de NO3- y/o NH4+.En suelos húmedos, templados y bien aireados la forma de N predominante es el NO3-, encontrándose en concentraciones muy superiores al NH4+. (Sagan-Gea, 2010) 3.5.3. Ciclo del nitrógeno en el suelo El ciclo del N en el sistema suelo-planta-atmósfera involucra muchas transformaciones entre formas orgánicas e inorgánicas del mismo. Dentro del ciclo del N coexisten procesos de ganancia, pérdidas y el ciclado dentro del suelo, dentro del cual no existen ni pérdidas ni ganancias de N; excepción hecha del N proveniente de la fijación industrial (fertilizantes) o de los gases liberados del quemado de combustibles fósiles, todas las transformaciones del N ocurren naturalmente. Sin embargo, la actividad antrópica puede influir sobre muchos de estos procesos a través de distintas prácticas de manejo de suelo y cultivo. El conocimiento de los procesos del ciclo del N y de cómo la actividad antrópica influye sobre los mismos, permite optimizar la producción de los cultivos sin afectar la calidad del ambiente. (Sagan-Gea., 2010) · Pérdidas por volatilización de amoníaco La pérdida de Nitrógeno (N) por volatilización del gas amoníaco (NH3) puede ser la principal causa de la baja eficiencia de algunos fertilizantes amoniacales. Dichas pérdidas son el resultado de numerosos procesos químicos, físicos y biológicos, cuya magnitud es afectada por factores de ambiente, suelo y manejo tales como temperatura, pH del suelo, capacidad de intercambio catiónico (CIC), materia orgánica, cobertura y calidad de residuos en superficie, viento, tensión de vapor superficial y la dosis y localización del fertilizante. (Salvagiotti, F. 2005.) El incremento de pH produce un aumento en la producción de NH3, el cual es perdido a la atmósfera. La capacidad del suelo para contrarrestar el aumento de pH es una de las principales variables que se opone a la producción de amoníaco, incrementándose con el aumento de la materia orgánica. Las pérdidas por volatilización son más elevadas cuando las temperaturas de suelo se incrementan en el rango de 10 a 50º C. Las pérdidas por volatilización son máximas cuando el contenido de humedad del suelo está a capacidad de campo y cuando el mismo se seca lentamente, dado que el secado del suelo aumenta la concentración de NH3 en la solución. (Rodríguez, S. 1992) 3.5.4. Funciones del nitrógeno en la planta de maíz Las funciones del nitrógeno en la planta son las siguientes: · Favorece la multiplicación celular y estimula el crecimiento. · Es un componente de proteínas y otras sustancias proteicas. · Forma parte de compuestos que permiten que la planta de maíz realice sus funciones biológicas (fotosíntesis). · Esencial para la formación de la clorofila y la actividad fotosintética. · Alarga las fases del ciclo de cultivo. Interviene directamente en el rendimiento de la planta de maíz. (Sagan-Gea, 2010) 3.5.5. Deficiencias de nitrógeno en la planta de maíz La deficiencia de nitrógeno en los suelos produce los siguientes síntomas en la planta de maíz. · Hojas pálidas, formando coloraciones verde-amarillentas. · La floración queda muy restringida. · Las enfermedades, heladas y granizadas producen mayores efectos. · El crecimiento se hace lento e incluso puede paralizarse. · Los vegetales ahíjan poco y deficientemente. Se adelanta la floración y la maduración. · Reduce la captación de la radiación fotosintéticamente activa. (Germinia, 2010) 3.5.6. Contenido de nitrógeno en el suelo Tabla 1. Contenido de nitrógeno asimilable ppm de NH4+ Kg de NH4+/Ha Nivel 0 60 Bajo 30-60 60-120 Medio >60 >120 Alto Fuente: INIAP, 2011 3.5.7. La producción agrícola y el nitrógeno La dosis óptima de nitrógeno (Fig. 1) que debemos aportar a un cultivo depende de tres factores: a) el cultivo; b) la “fertilidad” de la parcela en el momento de realizar la aplicación; y c) el objetivo que deseamos alcanzar. Por lo tanto, en la mayor parte de los casos, la decisión de utilizar una determinada dosis no puede tomarse a partir del mero cálculo de las extracciones que lleva a cabo el cultivo, tal como se ha venido haciendo durante muchos años, siguiendo las recomendaciones de los tratados clásicos de fertilización en agricultura. (Duran, J. et al, 2010) Figura No. 3. Dosis de nitrógeno aplicado Análisis de las dosis óptimas de aplicación de nitrógeno: Agronómica (1), económica (2) y ambiental (3). Curvas: A, Coste del N aplicado; B, coste ambiental del N aplicado; C, beneficio agrícola ambiental; D, beneficio agrícola y E, producción bruta. La dosis de N óptima ambiental siempre es inferior a las dosis óptimas económica y agronómica. 3.5.8. Nitrógeno mineral disponible La cantidad de nitrógeno que es necesario aportar a través de la fertilización orgánica y mineral se determina partiendo de las necesidades de los cultivos y teniendo en cuenta todas las fuentes de entrada y salida de nitrógeno, para asegurar que la disponibilidad en nitrógeno es la adecuada en cada momento del ciclo vegetativo. El análisis de los componentes del balance del nitrógeno de cada explotación, permite considerar los factores que se deben tener en cuenta a la hora de efectuar una recomendación de fertilización. El balance debe ser considerado a medio plazo ya que, como se ha indicado, las transformaciones del nitrógeno en el suelo son constantes, y la correcta nutrición de las plantas depende del nitrógeno mineral presente en cada momento en el suelo. (AgroEs.es, 2016) 3.5.9. Fertilización nitrogenada La fertilización nitrogenada no sólo persigue obtener un elevado retorno económico de la inversión a través de la calidad y producción optimizada del cultivo, sino también minimizar sus efectos sobre el medioambiente (lixiviación del nitrógeno residual del suelo hacia las aguas subterráneas, pérdidas de nitrógeno por desnitrificación o volatilización) (Diez, J. 1999) La mayoría de los fertilizantes nitrogenados inorgánicos derivan del amoníaco (NH3), obtenido por síntesis de N e H gaseosos, o de la industria del carbón. A partir del NH3 se elaboran muchos fertilizantes nitrogenados. Los aportes de nitrógeno por mineralización de la materia orgánica del suelo procedente de los restos de cosecha, de la fertilización con estiércoles, purines, restos de cosechas y de otras posibles fuentes orgánicas, deben de ser interpretados a partir de algunas determinaciones analíticas efectuadas en el laboratorio. (AgroEs.es, 2016) 3.5.10. Materia orgánica la determinación analítica de la materia orgánica, MO, que puede referirse a la total o al humus estable, es esencial para conocer las aportaciones de nitrógeno mineral por su mineralización progresiva a lo largo del ciclo de cultivo. La velocidad de mineralización depende de factores como el origen de la materia orgánica, el contenido en arcilla, el pH y el carbonato de calcio presente en el suelo. Biblioteca Científica Electrónica en Línea (SCIELO, 2006) Los suelos arcillosos suelen tener un nivel de materia orgánica más elevado que los suelos arenosos, ya que la mineralización es más lenta por la falta de aireación del suelo. Materia orgánica del suelo Conjunto de compuestos heterogéneos con base de carbono (60 % del total), formados por la acumulación de materiales de origen animal y vegetal, en continuo estado de descomposición. Puede variar, dependiendo del clima, el relieve, el tipo de suelo y factores antrópicos. Cumple una función clave en la fertilidad, los procesos ecológicos, la productividad de las plantas y la sobrevivencia humana. Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA, 2016) De manera general se considera que una relación C/N entre 10 y 12 produce una correcta liberación de nitrógeno, mientras que valores por encima o por debajo de esta cifra, provocan liberaciones muy escasas o excesivas. El nivel de MO y la relación C/N proporcionan información sobre el nitrógeno asimilable que el suelo va a producir a lo largo del ciclo de cultivo. El nitrógeno que se libere a partir de la materia orgánica del suelo tendrá importancia en el abonado sólo cuando suponga cantidades significativas. (Técnico Agrícola, 2013) 3.5.11. Índice de Nitrógeno Es una herramienta que estima un balance anual de las entradas y salidas del N, en el SP, así como el N residual que queda en el suelo y que es potencialmente disponible a cultivos subsecuentes. (Monar. C, et al, 2017) El manejo del N será importante a nivel local, regional y mundial, ya que ha sido demostrado que juega un papel importante en la conservación de nuestra biósfera. Los responsables del manejo de fertilizantes y otros profesionales de la agricultura, pueden evaluar de una manera rápida y fácil los impactos ambientales que puedan derivarse de las prácticas de manejo de N, presentan el concepto de “Enfoque de Niveles” para evaluar el manejo de N. (Shaffer, M. 2002) Un enfoque de Nivel 1 utiliza herramientas simples de evaluación para separar rápidamente escenarios de riesgo de pérdida de N de Muy Bajo a Muy Alto. En este nivel, los responsables del manejo de fertilizantes pueden evaluar de manera cualitativa y cuantitativa los efectos de “Buenas Prácticas de Manejo” y compararlas con prácticas convencionales o de línea base. (Shaffer, M. 2002) El Proyecto Enhancing Capacityfor Low Emission Development Strategies (Fortalecimiento del Capacidades para el Desarrollo de Estrategias de Emisiones Bajas - EC-LEDS), es un Programa patrocinado por el Gobierno de USA Desarrollada por el Dr. Jorge Delgado, cuyas características principales son: · El IN es una herramienta web basada en modelos matemáticos que describen la circulación del N en sistemas agrícolas. · Permite detectar pérdidas atmosféricas y por lixiviación. · Estima N2O, Nitratos, eficiencia en uso del N. · Genera un diagnóstico del régimen actual de fertilización y ayuda a mejorar la eficiencia en el uso del N. · En México falta información · Para México se desarrolló Tier Cero. (Lapidus, D. et al, 2008) La función principal de su creación es dar apoyo a países en vías de desarrollo y acompañar sus esfuerzos por implementar estrategias de: · Desarrollo transformativo y de largo plazo. · Acelerar el desarrollo sostenible. · Resiliente al cambio climático. · Promotor del crecimiento económico. · Genera bajas emisiones. (Lapidus, D. et al. 2008) Figura No. 4.Pantalla inicial del Índice de Nitrógeno. (Figueroa. U, 2011) IV. MARCO METODOLÓGICO 4.1. Materiales 4.1.1. Ubicación del ensayo Esta investigación se realizó en: País Ecuador Provincia Bolívar Cantón Guaranda Parroquia Gabriel Ignacio Veintimilla Sector Granja Experimental Laguacoto II, Universidad Estatal de Bolívar 4.1.2. Situación geográfica y climática Altitud 2608 msnm Latitud: 01°36´51.63´´S Longitud: 78°59´54.49´´W Temperatura máxima: 21°C Temperatura mínima: 7°C Temperatura media: 14.4°C Heliofanía: 900 horas/luz/año Pluviometría promedio anual: 710 ml Humedad relativa promedio anual: 70% Dirección del viento: Norte Este Velocidad promedio del viento: 6 m/s Textura del suelo: Franco arcilloso. Fuente: Estación Meteorológica de la Facultad de Ciencias Agropecuarias Recursos Naturales y del Ambiente UEB-Guaranda y Evaluación GPS in situ. 2017. 4.1.3. Zona de vida Según la clasificación de Holdridge, el ensayo se desarrolló en la zona de vida Montano bajo o Templado, con temperaturas de 12 a 18oC y precipitaciones de 500 a 3000 mm anuales (Holdridge., 1979). 4.1.4. Material experimental Semilla certificada de la variedad de maíz INIAP 111 Guagal Mejorado. Nitrógeno fuentes: · 18 – 46 – 00 y urea Materia orgánica: · Ecoabonaza 4.1.5. Materiales de campo · Flexómetro · Piola · Estacas · Libreta de campo · Azadones · Letreros · Baldes · Cal · Bomba de mochila · Guantes de caucho · Manguera · Saquillos · Balanza · Insumos agrícolas · Funguicidas (Mancozeb Difeconazole) · Insecticidas (chlorpyrifos +cypermethrin) · Lote de terreno (2646 m2) · Regadera 4.1.6. Materiales de oficina · Computadora · Impresora · Flash Memory · Calculadora · Esferográficos · Lápiz · Regla · Papel Bonn · Borrador · Libreta de campo · Programas: Statistixs 9.0 e Índice de Nitrógeno 3.0. 4.2. Métodos Factores en estudio 4.2.1. Factor A: Sistemas de labranza con cinco tipos: · A1: Cama Angosta · A2: Cama Angosta + 6 Tm/ha Materia Orgánica (Ecoabonaza) · A3: Cama Ancha · A4: Cama Ancha + 6 Tm/ha Materia Orgánica (Ecoabonaza) · A5: Testigo – Labranza del agricultor. 4.2.2. Factor B: Nitrógeno con cuatro dosis en kg/ha: · B1: 0 · B2: 40 · B3: 80 · B4: 120 Tratamientos: Combinación de factores AxB Tratamiento No. Código Descripción T1 A1 B1 Cama angosta + 0kg N/ha T2 A1 B2 Cama angosta + 40 kg N/ha T3 A1 B3 Cama angosta + 80 kg N/ha T4 A1 B4 Cama angosta + 120 kg N/ha T5 A2 B1 Cama angosta + 6 Tm/ha MO + 0kg N/ha T6 A2 B2 Cama Angosta + 6 Tm/ha MO + 40 kg N/ha T7 A2 B3 Cama Angosta + 6 Tm/ha MO + 80 kg N/ha T8 A2 B4 Cama Angosta + 6 Tm/ha MO + 120 kg N/ha T9 A3 B1 Cama Ancha + 0kg N/ha T10 A3 B2 Cama Ancha + 40 kg N/ha T11 A3 B3 Cama Ancha + 80 kg N/ha T12 A3 B4 Cama Ancha + 120 kg N/ha T13 A4 B1 Cama Ancha + 6 Tm/ha MO + 0kg N/ha T14 A4 B2 Cama Ancha + 6 Tm/ha MO + 40 kg N/ha T15 A4 B3 Cama Ancha + 6 Tm/ha MO + 80 kg N/ha T16 A4 B4 Cama Ancha + 6 Tm/ha MO + 120 kg N/ha T17 A5 B1 Testigo – Labranza del agricultor + 0kg N/ha T18 A5 B2 Testigo – Labranza del agricultor + 40 kg N/ha T19 A5 B3 Testigo – Labranza del agricultor + 80 kg N/ha T20 A5 B4 Testigo – Labranza del agricultor + 120 kg N/ha 4.3. Procedimiento Tipo de diseño experimental: Bloques Completos al Azar (DBCA) factorial en parcela dividida. El factor A comprendió a las parcelas grandes (Sistemas de labranza) y el factor B a las sub parcelas (Dosis de N). Números de tratamientos 20 Número de repeticiones 3 Número de parcelas grandes 15 Superficie total de la parcela grande 120 m2 Número de sub parcelas 60 Superficie total de las sub parcelas 28,8 m2 Área total del ensayo con caminos 2646 m2 Área neta total del ensayo sin caminos 1386 m2 Número de plantas por sitio 2 Número de surcos por parcela grande 16 Número de surcos por sub parcela 4 4.4. Tipos de análisis · Análisis de varianza (ADEVA), según el siguiente detalle: Fuente de variación FV Grados de Libertad GL CME* Bloques (r-1) 2 ∫2 e2b +5 ∫2 e a + 20 ∫2 bloques Trat. (t-1): 20 FA (a-1) 4 ∫2 eb + 5∫2 e a + 12 Ө2 A E. Exp.a (a-1) (r-1) 8 ∫2 eb +5 ∫2 e a FB (b-1) 3 ∫2 eb + 15Ө2 B AxB (a-1) (b-1) 12 ∫2 e b+ 3Ө2 AxB E.Exp.b. a(b-1) (r-1) 30 ∫2 eb Total (t-1)-1 59 *Cuadrados Medios Esperados. Modelo Fijo. Tratamientos seleccionados por el investigador · Prueba de Tukey al 5% para comparar promedios del Factor A e interacciones AxB. · Tendencias polinomiales para el Factor B · Análisis de Correlación y Regresión Lineal · Análisis Económico de Presupuesto Parcial (AEPP) y cálculo de la Tasa Marginal de Retorno (TMR) 4.5. Métodos de evaluación y datos tomados 4.5.1. Porcentaje de emergencia (PE) En un periodo de tiempo entre los 10 y 20 días después de la siembra (dds) se contaron las plántulas emergidas en toda la parcela neta, en función del número de semillas sembradas se calculó el PE en porcentaje. 4.5.2. Altura de planta (AP) La AP se midió con un flexómetro en centímetros desde la raíz coronaria hasta la inflorescencia masculina en una muestra al azar de 10 plantas de cada subparcela neta en el momento de la cosecha en seco. 4.5.3. Días a la floración masculina (DFM) Se registró en consideración del tiempo comprendido desde la siembra hasta la fecha en que más del 50% del total de plantas de cada subparcela neta presentaron flores masculinas (estambres). 4.5.4. Días a la floración femenina (DFF) Se registró en consideración del tiempo comprendido desde la siembra hasta cuando más del 50% de las plantas presentaron flores femeninas (estigmas). 4.5.5. Altura de inserción a la mazorca (AIM) Al momento de la cosecha, se midieron las plantas con la ayuda de un flexómetro en centímetros en una muestra al azar de 10 plantas de cada subparcela neta, desde la base de la planta hasta el nudo en donde se encontró la inserción de la mazorca superior. 4.5.6. Días a la cosecha en choclo (DCCH) Se registraron los días transcurridos desde la siembra hasta cuando el cultivo se encontró en madurez comercial pura choclo (estado lechoso). 4.5.7. Diámetro del tallo (DT) Días antes de la cosecha en seco, se midió el diámetro del tallo con ayuda de un calibrador Vernier en centímetros, se consideró desde la base del tallo hasta antes de la primera inserción de la mazorca, en 10 plantas de cada subparcela neta. 4.5.8. Días a la cosecha en seco (DCS) Se contabilizaron los días transcurridos desde la siembra hasta cuando la parte interior del embrión del grano de mazorca presentó un color café oscuro (madures fisiológica). 4.5.9. Porcentaje de acame de raíz (PAR) Se consideró el total de plantas de cada sub parcela neta, que presentaron una inclinación de 45°, con respecto de la vertical. Esta variable se evaluó en el momento de la cosecha y los resultados se expresaron en porcentajes en relación al total de plantas de cada subparcela. 4.5.10. Porcentaje de acame de tallo (PAT) Se consideró el total de plantas que presentaron el tallo quebrado, bajo la inserción de la mazorca superior. Esta variable se evaluó en el momento de la cosecha y los resultados se expresaron en porcentaje en relación al total de plantas por subparcela. 4.5.11. Número de plantas por subparcela (NPSP) Para determinar esta variable se contabilizó el número total de plantas de cada subparcela neta al momento de la cosecha en seco. 4.5.12. Número de plantas con mazorca (NPCM) Esta variable se registró en la cosecha, contando el número de plantas con mazorca y el resultado se expresó en porcentaje. 4.5.13. Porcentaje de plantas sin mazorca (PPSM) Se registró en la cosecha, contando el número de plantas sin mazorca y el resultado se expresó en porcentaje. 4.5.14. Porcentaje de plantas con dos mazorcas (PPCDM) Se registró en la cosecha contabilizando el número de plantas que presentaron dos mazorcas y el resultado se expresó en porcentaje. 4.5.15. Longitud de la mazorca (LM) Se evaluaron 10 mazorcas tomadas al azar del área útil de cada subparcela neta, se midió con la ayuda de un flexómetro desde la base de la mazorca hasta el ápice de la misma (sin brácteas) y se expresó en centímetros. 4.5.16. Diámetro de mazorca (DM) Se midió la parte central de las 10 mazorcas (sin brácteas) tomadas al azar de cada subparcela neta con la ayuda del calibrador Vernier, y se expresó en centímetros. 4.5.17. Sanidad de mazorca (SM) Se registró de las 10 mazorcas cosechadas al azar de cada subparcela neta que presentaron pudrición, según la escala 1 a 6 propuesta por el CIMMYT (1986): Valor % de granos afectados Calificación Valor medio 1 0% Pudrición ausente 0 2 1-10% Pudrición ligera 5.5 3 11-25% Pudrición moderada 18 4 26-50% Pudrición severa 38 5 51-75% Pudrición muy severa 63 6 76-100% Pudrición extrema 88 4.5.18. Rendimiento de maíz en Kg/parcela (RM Kg/P) Esta variable se registró una vez cosechado toda la parcela neta y expresó el resultado en kg/parcela. 4.5.19. Rendimiento de maíz en Kg/ha al 14% de humedad (RH) Se estimó utilizando la siguiente fórmula matemática: Dónde: R = Rendimiento de maíz en kg/ha al 14% de humedad. PCP = Peso de campo por parcela en Kg. ANC = Área neta cosechada en m2 HC = Humedad de cosecha. HE = Humedad estándar 14% D = Porcentaje de desgrane. (Monar. C, 2012) 4.5.20. Desgrane (D) De las diez mazorcas que se tomaron al azar de la sub parcela neta, se procedió a tomar el peso inicial (P1), luego se pesó únicamente el grano (P2) con la ayuda de una balanza digital y se expresó en porcentaje. 4.5.21. Contenido de humedad del grano (CHG) De la muestra obtenida del desgrane al momento de la cosecha con ayuda de un detector de humedad digital se procedió a medir la humedad del grano de cada sub parcela y se expresó en porcentaje. 4.5.22. Peso de 100 granos (PCG) Se tomó una muestra al azar de 100 granos de cada parcela neta y se pesó utilizando una balanza de precisión en gramos. 4.5.23. Biomasa (B) Con los datos obtenidos de una muestra del peso de cinco plantas a la cosecha en seco, se procedió a calcular la biomasa mediante la siguiente fórmula. PTM = Peso total de las muestras. 5pl/g = Cinco plantas en gramos. P1pl g = Peso de una planta en gramos. #pl/ha = Número de plantas por hectárea. Fuente: (Valverde, F. 2012.) 4.6. Variables físicas del suelo 4.6.1. Índice de infiltración (II) Se calibró una regadera para conocer los valores exactos de agua que se vertieron y esto se logró agregando volúmenes de agua conocidos en la regadera y midiendo con una regla adherida a la misma. Para saber el nivel que alcanzó el agua, se colocó un aro de alambre (53 cm de diámetro), en el suelo sin impedir que el agua salga del área. Dónde: Flujo = velocidad de flujo (L s-1) V inicial = volumen de agua en la regadera antes de la medición (L) V final = volumen de agua en la regadera después de la medición (L) t = tiempo de saturación (s) (MasAgro. 2015) 4.6.2. Textura del suelo (TDS) Esta variable se evaluó en cada una de las 20 muestras tomadas de cada sub parcela del ensayo, para lo cual se empleó el método de Bouyoucos y mediante el esquema triangular de las texturas de la U.S.D.A (United States Department of Agriculture). 4.7. Análisis químico de suelos Al inicio de la investigación, con barreno se tomaron 20 submuestras de suelo por tratamiento a una profundidad: de 0,20 cm. Se identificaron y se analizaron en el laboratorio para los análisis químicos de macro y micro nutrientes, materia orgánica, conductividad eléctrica. El contenido de macro y micro nutrientes presentes en el suelo, se determinó siguiendo la metodología establecida por el laboratorio de análisis de Suelo y Aguas del INIAP. Se utilizó el método de Olsen para el N. El K, Ca, Mg, Zn, Cu, Fe y Mn, se analizaron mediante absorción atómica; para determinar la conductividad eléctrica, se emplearon 18 matraces Erlenmeyer de 250 ml, agua destilada, balanza analítica y el pH metro portátil Hach. 4.8. Variables físico-químicos del suelo 4.8.1. Nivel de pH (NpH) Para su determinación, se empleó el método potenciométrico, mismo que consistió en pesar 20 g de cada muestra y se agregó 50 ml de agua destilada, posterior a ello se colocó por 5 minutos en el agitador orbital a 500 rpm y se dejó reposar por 30 minutos para finalmente tomar la lectura con el pH metro portátil. 4.8.2. Porcentaje de materia orgánica (PMO) Esta variable se determinó mediante el contenido de carbono orgánico con el método de Walkley y Black, la misma que requirió pesar 1g de cada muestra y se les añadió 5 ml de dicromato de potasio a la 1 normal, más 10 ml de ácido sulfúrico concentrado lo cual generó la oxidación del carbono orgánico del suelo, después se dejó reposar por 30 minutos y se añadió en el siguiente orden, 100 ml de agua destilada, 5 ml de ácido fosfórico y 5 gotas de difenilamina obteniendo un color obscuro, el cual fue cambiando mediante la titulación con la sal de Morh hasta que se tornó de color azul obscuro hacia el verde, para finalmente emplear la siguiente fórmula y obtener el porcentaje de materia orgánica. En dónde: V = Volumen gastado en la titulación de la muestra. N = Normalidad exacta del sulfato de hierro (0,5). 0,39 = Peso químico equivalente del Carbono. 1,72 = Constante de conversión de C a MO. 1,1 = Error de conversión de C a MO (10%). PM = Peso de la muestra (Walkley, A. et al 1934.) 4.9. Información climática 4.9.1. Precipitación Se registró la cantidad y distribución de la lluvia en mm durante el ciclo del cultivo con el uso de un pluviómetro que se implementó en el ensayo. 4.10. Manejo del experimento en el campo 4.10.1. Análisis del suelo Se realizó quince días antes de la siembra del ensayo de maíz, y después de la cosecha en cada unidad experimental, con la ayuda de un barreno a una profundidad 0-20 cm para su análisis físico – químico completo en el laboratorio INIAP – Santa Catalina y de la UEB. 4.10.2. Preparación del terreno Antes de la siembra se aplicó el herbicida glifosato en dosis de 3 l/ha posteriormente se rectificaron las camas con la ayuda de una azada y una pala en las cuatro parcelas que son de Agricultura de Conservación (AC), y la parcela testigo (convencional) de cada bloque respectivamente. 4.10.3. Siembra La siembra se realizó mediante espeque en las parcelas de AC, y en la parcela convencional mediante surcos, se colocó las semillas en su sitio respectivo para esto se colocó tres semillas por cada sitio para luego realizar su respectivo raleo para obtener dos plantas por sitio, se utilizó un marco de siembra de 0.50 m x 0.90 m. 4.10.4. Control de malezas Se realizó con la aplicación post emergencia de Atrazina en dosis de 2 Kg/ha y metsulfuron metil en dosis de 1g/20l de agua a los 20 días después de la siembra. También se aplicó el herbicida 2,4D Amina a los 60 días en dosis de 2 l/ha para el control complementario de malezas de hoja ancha. 4.10.5. Control de plagas Se aplicó chlorpyrifos + cypermethrin (bala) en dosis de 2cc por litro de agua para el control del gusano trozador (Agrotis sp) a los treinta días después de la siembra y acefato en dosis de 40g/20L de agua con una bomba a motor para el control de (Heliothis zea) y (Euxesta eluta), se realizó por tres ocasiones: 30%; 60%; 100%; de floración femenina. 4.10.6. Fertilización Se realizó una aplicación de fertilizante completo N-P-K (18-46-00) en todas las subparcelas un mes después de la siembra como fertilización inicial, luego se aplicó de acuerdo a las dosis de nitrógenos establecidas en dos frecuencias: a los 60 y 120 días después de la siembra. Como fuente de Nitrógeno se utilizó la urea al 46% de N. Las dosis que se aplicaron fueron: de (0 kg(N)/ha); B2 (40 kg(N)/ha) con 21.6 Kg de urea; B3 (80 kg(N)/ha) 43.2kg de urea; B4 (120kg(N)/ha) con 64.8 Kg de urea, aplicando a un lado de la base de la planta con ayuda de un espeque y para su posterior tapado con suelo en capacidad de campo. 4.10.7. Cosecha La cosecha se realizó de forma manual de cada subparcela neta cuando el grano estuvo en madurez comercial para su posterior desgrane. 4.10.8. Secado Luego de desgranar las mazorcas de cada subparcela del ensayo, se efectuó el secado al sol hasta cuando el grano tuvo un 14% de humedad. Posteriormente se procedió al aventado. 4.10.9. Almacenado Luego del secado se realizó la colecta del grano previamente aventado y pesado en envases nítidos y secos, se almacenó en un lugar limpio y fresco. V. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 5.1. Variables agronómicas Cuadro No. 1 .Resultados de la Prueba de Tukey al 5% para comparar los promedios del factor A (sistemas de labranza) en las variables: porcentaje de emergencia(PE); altura de planta (AP); días a la floración femenina (DFF); altura de inserción de mazorca (AIM); días a la cosecha en choclo (DCCH); diámetro del tallo(DT); días a la cosecha en seco (DCS); porcentaje de acame de raíz (PAR); porcentaje de acame del tallo (PAT); número de plantas por sub parcela (NPSP); número de plantas con mazorca (NPCM); número de plantas sin mazorca (NPSM); porcentaje de plantas con dos mazorcas (PPCDM); longitud de mazorca (LM); diámetro de la mazorca (DM); sanidad de la mazorca (SM);porcentaje de desgrane (PD); peso de cien granos (PCG); rendimiento en kg/ha al 14% de humedad (RH); rendimiento de biomasa en kg/ha al 14% de humedad (RB) ;índice de infiltración (II); potencial hidrogeno (pH);porcentaje de materia orgánica (PMO); conductividad eléctrica (CODE); Nitrógeno (N); Potasio (K); Calcio (Ca); Magnesio(Mg); Manganeso (Mn); Laguacoto. 2018. Variables Factor A: Sistemas de Labranza Media General Coeficiente de Variación (CV%) A1: A2 A3 A4 A5 (PE) (Ns) 90.93A 90.32A 90.81A 89.95A 94.12A 91.23% 6.05 (AP) (Ns) 257.88A 279.83A 261.88A 276.68A 273.49A 269.95 cm 9.76 (DFM) (Ns) 128A 129A 129A 127A 129A 128 días 3.15 (DFF) (Ns) 140A 141A 140A 141A 141A 141 días 1.46 (AIM) (Ns) 161.35A 178.88A 167.89A 178.67A 178.90A 173.04 cm 12.63 (DCCH) (Ns) 182A 181A 181A 182A 182A 182 días 0.56 (DT) (Ns) 1.86A 1.99A 1.93A 1.98A 1.82A 1.95 cm 11.26 (DCS) (*) 250B 255A 254AB 257A 256A 254 días 1.31 (PAR) (Ns) 9.64A 16.07A 13.81A 11.35A 9.71A 12.12 % 118.36 (PAT) (Ns) 19.70A 15.06A 17.08A 13.71A 21.24A 17.36 % 46.16 (NPSP) (Ns) 61.83A 61.42A 61.75A 61.17A 64.00A 62 plantas 6.05 (PPCM) (Ns) 79.76A 76.97A 81.69A 76.00A 84.98A 79.88 % 16.24 (PPSM) (Ns) 17.93A 17.49A 14.79A 18.61A 11.75A 16.11 % 82.91 (PPCDM)(Ns) 2.30A 5.54A 3.51A 5.38A 3.27A 4.00 % 127.08 (LM) (Ns) 14.20A 15.44A 14.81A 14.85A 14.36A 14.74 cm 12.46 (DM) (Ns) 4.81A 5.08A 4.97A 5.00A 4.95A 4.97 cm 4.95 (SM) (Ns) 98.00A 97.92B 97.83B 97.92B 97.92B 97.92% 18.07 (D) (Ns) 0.79A 0.78A 0.79A 0.81A 0.82A 0.80 A 6.52 (RH) (**) 3896.8B 3813.7B 3898.5B 4537.4A 4024.3B 4034.1 Kg/ha 6.40 (PCG) (*) 57.13B 62.88A 61.00AB 61.25AB 58.00B 60.05 g. 5.40 (B) (Ns) 6385.9 6519.8 6452.9 6892.0 6943.6 6638.8 kg/ha 8.22 (II) (**) 0.37 E 0.41 D 0.45 C 0.49 B 0.53 A 0.45 l/s 0.35 (pH) (Ns) 6.27A 6.09A 5.86A 6.29A 6.20A 6.14 5.81 (PMO) (Ns) 2.22A 2.43A 2.54A 2.48A 2.69A 2.47 15.29 (CODE) (**) 105.38C 203.75A 85.56 E 126.93B 100.63D 124.25uS/cm 0.40 (N) (Ns) 0.135A 0.142A 0.146A 0.137A 0.145A 0.14 mg 14.86 (K) (Ns) 9.37 E 22.75 A 11.38 D 15.42 C 17.75 B 15.33 mg 7.84 (Ca) (**) 170.72B 19.24 E 243.69A 22.53 D 82.54 C 107.74 mg 0.52 (Mg) (**) 12.47 D 15.62 A 13.38 C 14.82 B 12.31 D 13.72 mg 1.89 (Mn) (Ns) 0.82A 0.86A 0.86A 0.98ª 0.97A 0.90 mg 18.55 Ns = No Significativo.* Significativo al 5%.** Altamente significativo al 1%. Promedios con distinta letra, son estadísticamente diferentes al 5%. Factor A: Sistemas de labranza La respuesta de los tipos de labranza en cuanto a las variables porcentaje de emergencia (PE), altura de planta (AP), días a floración masculina (DFM) ,días a la floración femenina (DFF), altura de inserción de mazorca (AIM), días a la cosecha en choclo (DCCH), diámetro del tallo (DT), porcentaje de acame de raíz (PAR), porcentaje de acame de tallo (PAT), número de plantas por sub parcela (NPSP), porcentaje de plantas con mazorca (PPCM), porcentaje de plantas con dos mazorcas (PPCDM), porcentaje de plantas sin mazorcas (PPSM), longitud de la mazorca (LM), diámetro de la mazorca (DM), sanidad de mazorca (SM), desgrane (D); rendimiento de biomasa en kg/ha al 14% de humedad (RB) , potencial hidrógeno (pH), porcentaje de materia orgánica (PMO), Nitrógeno (N), Potasio (K), Manganeso (Mn), fueron similares (ns); es decir no existió un efecto significativo de los sistemas de labranza en estos componentes del rendimiento (Cuadro No. 1). Estos resultados nos aseveran que son descriptores agronómicos de tipo varietal y quizá dependan, de la interacción genotipo ambiente, y mas no de la labranza. El grupo de variables que presentaron diferencias significativas fueron: días a la cosecha en seco (DCS), rendimiento en kg/ha al 14% de humedad (RH), peso de cien granos (PCG), índice de infiltración (II), conductividad eléctrica (CODE), Calcio (Ca), Magnesio (Mg) (Cuadro No. 1). Para, días a la cosecha en seco se registró una media general de 254 días (Cuadro No. 1 y Figura No. 5). El sistema de labranza, cama ancha con ecoabonaza, presentó una media de 257 días, al igual que la labranza convencional con 256 días, mismas que fueron las más tardías en comparación a los tratamientos restantes (cama angosta, cama angosta con ecoabonaza y cama ancha sin ecoabonaza). Sin embargo, al estar validando una sola variedad de maíz, podríamos estimar que estas diferencias también se atribuyeron a covariables como el índice de luminosidad; mismo que puede incidir directamente sobre la pérdida o conservación de la humedad del suelo a través de la sombra y a su vez podría haber generado una pequeña diferencia en la maduración del cultivo, por variación en la capacidad fotosintética asociada a la cantidad de energía recibida, por los rayos solares. Figura No. 5.Promedios de días a la cosecha en seco como efecto de cinco sistemas labranzas. Laguacoto. 2018. La respuesta de los sistemas de labranza en relación al rendimiento de maíz suave en